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Batman sopla 75 velas

El oscuro superhéroe creado por Bob Kane (y Bill Finger) cumple 75 años.

Hasta aquella fatídica noche, el pequeño Bruce Wayne solo era un chico rico que salía con sus padres. Sí, la clase de loser adolescente que va con sus padres a la ópera. Padres que llevan encima joyas de las que brillan más de la cuenta y tientan a los ladrones de callejón. Padres que mueren a manos de ese tipo de ladrones y que luego se convierten en la excusa perfecta para montar una cueva bajo tu mansión (sí, la Bat-Cueva), hacerte fabricar un (bat) traje de acero y pactar un fijo con la policía local (la policía de la siniestra Gotham) para sembrar el terror entre delincuentes de poca monta y villanos con cara de payaso y nombre de naipe (sí, él, Joker) o aspecto de pingüino de alcantarilla (llamados, simplemente, El Pingüino).

El éxito de Superman, que había sido ideado en plena Gran Depresión (nada menos que en 1932, aunque no se publicó su primera historieta hasta 1938), motivó la llamada que el editor jefe de National Publications (más tarde conocida como DC Comics) hizo a Bob Kane, una noche cualquiera, en la que le pidió que ideara otro superhéroe. Un superhéroe que fuera, en algún sentido, el reverso del chico de Krypton, esto es, que no tuviese ningún poder (Superman los tenía todos) y que fuese un extraterrestre en su propio planeta: mientras Superman era un auténtico extraterrestre que quería integrarse por todos los medios en la vida terrestre, Batman es un humano que se siente un extraño entre humanos. Y así nació.

Batman

Las dos caras de Batman


Su primera historieta llegó a los quioscos un año después de la creación de Superman, en 1939; de ahí que este año a Batman le toque soplar las 75 velas. A todo esto, ¿qué hay de la leyenda de que lo creó (solo) Bob Kane? Pues que no es cierta. Porque aunque él se atribuyó todo el mérito, Batman también es obra de Bill Finger, su primer dibujante, quien sugirió a Kane cambiar el antifaz por una capucha, para añadir misterio, y el combinado de rojo y negro en el traje por la oscuridad total. También es suya (de Finger) la idea de que tuviera una especie de cómplice, porque para Finger, Batman fue desde el principio un pariente lejano de Sherlock Holmes y como tal, necesitaba a un Doctor Watson, alguien que le replicase cuando se encontrara en mitad de un caso.

Mucho ha llovido desde entonces. Batman ha tenido hijos (Grant Morrison lo convirtió en Robin en su obsesiva Batman Incorporated, serie paralela que inició cuando su etapa al frente de la serie regular del hombre murciélago empezó a asfixiarle y necesitó salir de Gotham, la ciudad supervillana), se ha liado una y otra vez con Catwoman (aunque lo suyo nunca ha parecido ir muy en serio), ha tenido cómplices femeninas que se han cansado de él y han huido muy lejos, como Kathy Kane, la Batwoman lesbiana que lucha a espaldas de quien fuera su ídolo y su en otra época (una época en la que la homosexualidad y el cómic de superhéroes no se llevaban en absoluto bien) Hombre IdealTM y se ha medido con el tipo del pelo verde una y otra y otra vez.

Batman y Joker

El Batman de Scott Snyder y Greg Capullo


En todo este tiempo, Tim Burton ha firmado dos clásicos fieles al estilo camp de los inicios de la serie (en especial, la televisiva, la de los 60), Joel Schumacher ha convertido la sonrisa de George Clooney en la sonrisa de Bruce Wayne y Christopher Nolan se ha tomado muy en serio la construcción del mito en la trilogía que arrancó con Batman Begins. Estas, sus adaptaciones cinematográficas, han servido al gran público para conocer un poco mejor al tipo que pudiendo ser un multimillonario cualquiera prefirió ser un murciélago para tratar de luchar contra el sinsentido del Mal y su absoluta inadecuación. El Joker representa aquello que el chico que Batman fue más temía: el azar. El azar que llevó a sus padres a estar en el sitio equivocado en el peor momento posible.

Jack Nicholson en la piel del Joker

Jack Nicholson en la piel del Joker


Un fan de Stephen King, Scott Snyder, actualmente está al frente de la serie regular de Batman dibujada por Greg Capullo, que reinició su andadura hace ahora prácticamente dos años (en España), cuando el Universo DC se relanzó desde el número 1. Pero coincidiendo con la celebración de este 75 aniversario, se publicará próximamente una obra que pretende aclarar de una vez por todas el asunto Finger: Serenata Nocturna (Timun Mas), o la historia de lo que realmente ocurrió cuando el hombre de National Publications hizo aquella llamada y encargó a Bob Kane crear un superhéroe que se hiciese tan famoso como Superman. Finger era uno de los guionistas del momento. Pero murió pobre y solo, sin reconocimiento oficial alguno de su participación en la creación del Caballero Oscuro.

Pero esto no es todo. Porque Bruce Timm, animador y responsable de Batman: The Animated Series, ha creado una deliciosa pieza de animación (Strange Days) de cerca de tres minutos, en blanco y negro y de estilo retro (los fans de Nolan no están de enhorabuena, porque este Batman es el Batman de The Brave and the Bold). Pequeña pieza que es un enorme homenaje de Timm a los cómics de los años 50 y 60. En él, el Hombre Murciélago debe encontrar la guarida del Doctor Hugo Strange para salvar a una rubia damisela en apuros de las garras de una especie de gigantesco zombi. La tenéis a continuación. Disfrutadla mientras deseáis otros 75 años de éxito a nuestro murciélago favorito.

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