Este sitio utiliza cookies. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. Para más información vea la política de cookies.

Cerrar

Eso ya no es tu madre: breve historia del género Z (y IV)

Historia Z - Cuarta parte - Destacada

Acabamos nuestro repaso a la filmografía imprescindible del género Z con un vistazo a lo que va del tercer milenio.

Historia Género Z - MiniParte 1 · Parte 2 · Parte 3 · Parte 4

 

Parte 4: El zombi del siglo XXI

Vivimos tiempos curiosos. Los frikis tenemos nuestro propio día del orgullo y nuestra cultura lo impregna todo: molamos. Con esta última parte de nuestra guía de visionado llegamos a la época en que los zombis empiezan a ser guais de verdad.

Resident Evil de Paul W. S. Anderson

Resident Evil - Promo

Tías buenas con ropa ajustada y armas grandes. El póster anuncia lo que la película ofrece.


En 2002 se rodó la primera película basada en la saga de videojuegos creada en 1996 por Shinji Mikami para Capcom, cuyo argumento se basa en los dos primeros juegos. Inicialmente el guionista y director tenía que haber sido el maestro Romero, pero su guión no gustó a Capcom y se le sustituyó por Anderson. Como consecuencia, la cinta de Constantin Film Productions abandona casi totalmente la atmósfera de terror que tenían aquellos juegos y opta por la que la franquicia había ido adquiriendo con el tiempo: la acción. Así, Alice, la protagonista, se convierte en una action girl que dispara a diestro y siniestro, da saltos acrobáticos y reparte unas patadas voladoras espectaculares. Todo ello con ropa sexy y ajustada, por supuesto.

Toda la serie de películas es, fílmicamente, prescindible, aunque con un gran bol de palomitas y el cerebro en standby te puedes divertir. Su principal atractivo es ver a Milla Jovovich haciendo de prima de Lara Croft. Aquí solo hablaremos de la primera parte, precisamente por ello.

Resident Evil - Persecución

¿Zombis, infectados, mutantes? Depende de qué momento de qué peli veas.


Los personajes y situaciones exigen al espectador muchas ganas de creerse lo que está viendo, empezando por la escena del despertar de Alice desnuda en la ducha y con amnesia. El saqueo de Aliens es descarado, incluyendo, por supuesto, un remedo de Vásquez. Prácticamente todas las escenas por los pasillos de la Colmena son imitaciones del film de Cameron. Los personajes son planos, en ocasiones llegando al ridículo, y Anderson se empeña en meter referencias a Alicia en el País de las Maravillas sin sentido, sin necesidad y de forma irritante. Como si quisiera hacer pasar por algo profundo lo que no es más que una película de acción simplona.

El film, sin embargo, recaudó más de 100 millones de dólares en EE.UU. durante su primer mes, para un presupuesto de 33 millones (cifra que sigue aumentando a rebufo de cada estreno de sus secuelas), y es uno de los responsables directos del resurgir del fenómeno zombi a principios del milenio. La deriva desde el terror hacia la acción que ha tenido el género tiene mucho que ver con el éxito de esta franquicia, y por eso hay que conocerla.

28 Días después de Danny Boyle

 28 Days Later - Promo
El británico Danny Boyle es el responsable de la última gran evolución del género: los zombis rápidos. Los infectados. Contra lo que a menudo se piensa, 28 Days Later no es la primera ocasión en la que aparecen zombis corriendo (los hay en bastantes películas italianas de principios de los ochenta), pero en 2002 Boyle dio un paso más adelante. De hecho, avanzó kilómetros.

Para empezar, porque la producción de DNA Films renuncia definitivamente a la idea del zombi como muerto viviente (motivo por el que han surgido los estúpidos debates sobre si los infectados son zombis o no). Si los zombis son producto de un virus, lo más lógico es que se trate de enfermos, de infectados, y no de cadáveres resucitados. Además, y aquí Boyle sí se separa completamente de los italianos, los infectados son todos iguales: no hay zombis rápidos y lentos. El virus actúa igual en todo el mundo, así que todos los infectados se comportan igual. Serán más rápidos o lentos en función de cómo eran ya antes de la infección.

28 Days Later - Infectados corriendo
La cinta es un auténtico placer en todos los sentidos. Al margen de su interés para el género zombi, es toda una lección de ritmo y de tensión. Hacia el principio del film, la secuencia en que el protagonista camina por las avenidas abandonadas es sencillamente magistral. Si queréis acercar a alguien al género, esta película es una muy buena opción.

Pero lo que nos interesa aquí es su relación con el género zombi. En ese sentido merecen especial atención varias cosas. La primera, su secuencia inicial, en la que unos activistas ecologistas liberan a unos monos de unos laboratorios… provocando el apocalipsis. Una subversión del tópico de los científicos que juegan a ser dios y van demasiado lejos: aquí son los fundamentalistas (aunque no de una religión) los que van demasiado lejos, creyéndose poseedores de una verdad absoluta. Se trata del gran mensaje de la postmodernidad, si se puede decir que tal cosa exista: la realidad siempre es más complicada de lo que creemos.

Justo a continuación llegan los créditos, en los que se van sucediendo imágenes reales de violencia en todo el mundo: revueltas, asesinatos, ejecuciones, guerras… todas sacadas de telediarios, mostrando que la violencia ya está presente en la humanidad. El virus sólo la exacerba, pero no la crea. En su remake de Dawn of the Dead, Zack Snyder hizo algo muy parecido, pero convertido en parodia involuntaria: Snyder utiliza el mismo recurso, pero añadiendo imágenes de musulmanes rezando, y sacando la mayoría de imágenes de escenas en el mundo árabe, con lo que en vez de mostrar la violencia como algo inherente al ser humano, la vincula a una religión determinada.

28 Days Later - Cillian Murphy

No estoy infectado, solo muy, muy cabreado.


Finalmente, destaca la secuencia del ataque del protagonista, en la que es totalmente poseído por una rabia incontrolable, una furia ciega totalmente equiparable a la provocada por el virus pero motivada por el comportamiento de los militares. Aunque la escena no acaba de estar lograda y es, con diferencia, lo peor del film, el mensaje resulta bastante interesante: la violencia del ser humano no se desata porque sí, sino que surge como reacción a algo. Y lo realmente temible es la institucionalización de esa violencia, su desvinculación de la realidad del individuo (personificada aquí en los militares, profesionales de la violencia).

Boyle adaptó unos seres lentos a nuestro mundo acelerado y consiguió popularizar al zombi, ahora llamado infectado, como solo Thriller lo había logrado. Costó 8 millones de dólares y recaudó más de 500 en su primer año; imaginaos el éxito de público.

Zombies Party de Edgar Wright

 Shaun of the Dead - Cartel
Shaun of the Dead (2004) es sin duda una de las mejores películas de zombis que se han rodado, aunque el hecho de tratarse de una comedia hace que algunos aficionados no la acaben de apreciar. El respeto y el conocimiento del género que hay en la cinta de Universal y Working Title son tan claros que el propio Romero la ha recomendado en numerosas ocasiones, e incluso invitó a sus guionistas (el propio director, Edgar Wright, y el protagonista, Simon Pegg) a aparecer en su siguiente film.

Desde el principio la película está narrada magistralmente, con unos créditos en los que la población aún no-zombi de Londres se arrastra por su día a día como si ya estuviera transformada. Dos secuencias al principio del film narran dos días consecutivos en la vida de Shaun con un montaje paralelo, aunque el primer día es antes de los zombis y el segundo después. Shaun, sin embargo, no nota la diferencia. Quizá porque en realidad no la hay, como nos han dicho en los créditos.

Shaun of the Dead - Nick Frost y Simon Pegg

¿Zombies Party, en serio? ¿Quién fue el genio que decidió titularla así en castellano?


El film presenta a Shaun como un perdedor, un personaje sin criterio, incapaz de tomar una sola decisión, al que la vida le va sucediendo. El apocalipsis zombi será el detonante que le haga apoderarse de las riendas de su vida, aunque sea para seguir viviéndola como antes: acudiendo al Winchester (un pub que, por cierto, existió de verdad), salvando a su novia y a su familia.

La película está plagada de referencias que el conocedor del género puede disfrutar descubriendo en diferentes visionados —siempre se encuentra algo nuevo—, pero más allá del juego de citas el espectador se encuentra con una de las más lúcidas reflexiones sobre la pérdida de identidad del sujeto postmoderno y con una propuesta de solución al callejón sin salida que supuso el fin de la modernidad. Y todo sin aspavientos: instruir deleitando.

Shaun of the Dead - Falsos zombis

—A ver cómo te sale el zombi.
—Lo haré en el estreno.


Merece especial atención el montaje, lleno de paralelismos. Además del evidente inicial del supermercado, también está el del zapping (primero, impidiendo que Shaun se entere del apocalipsis; al final, impidiendo que el espectador descubra la causa); y la planificación en flash-forward corrigiendo los problemas que se les ocurren. Todo lo que sucede ha sido anunciado de alguna manera. Por ejemplo, cuando Shaun se encuentre al zombi de Pete en la ducha, balbuceará mientras recula hacia la puerta que van al Winchester y que le encantaría verlo allí luego. Y, efectivamente, luego le verán allí. O cuando vayan en el Jaguar del padrastro, este pedirá una y otra vez que quiten la música. Cuando finalmente muera y se transforme, lo primero que hará como zombi será apagar la música.

En resumen, una película para ver muchas veces, para hablar después de ella y para descubrir siempre algún detalle. Y prácticamente un resumen de todos los tópicos del género. Buena parte de la culpa de que ahora haya casi más comedias zombi que películas de terror la tiene Shaun.

[REC] de Paco Plaza y Jaume Balagueró

 REC - Cartel
En 2007 Filmax soltó una auténtica bomba en el panorama fantástico internacional. [REC] es la culpable del aluvión de cámaras al hombro y fotografías que no dejan ver nada que nos han asolado en los últimos diez años. Porque, como es de rigor, cuando alguien hace algo que funciona, detrás llegan cien imitadores que no han entendido nada.

Y es que lo interesante de [REC] no es el uso de la videocámara, sino lo que con ella se consigue. Después de seis décadas de cine Z resulta francamente difícil hacer algo serio sobre el tema, porque todo parece haberse hecho ya tantas veces que, si se vuelve a hacer, resulta forzosamente cómico. Es todo una impostura. Se puede aceptar como artificio estético, pero no como realidad, ni siquiera como realidad ficticia).

REC 2 - Escalera

Edificios en pleno Eixample barcelonés en los que todo el mundo es castellanoparlante y no hay chinos. Adiós, verosimilitud.


Plaza y Balagueró le dan la vuelta: en un mundo televisivo en el que la realidad es un relato y nada existe si no sale en la televisión, en un mundo donde la gente cree lo que los medios le dicen sin cuestionarlo, en ese mundo, la mejor forma de hacer real lo irreal es convertirlo en un programa de televisión. En telerrealidad. Para ello dotan de estética televisiva a lo que nos presentan como realidad: videocámara, voz en off de la presentadora —Manuela Velasco, la actriz, era por entonces de verdad presentadora de un programa—, ausencia de banda sonora, iluminación real… Todo un gran artificio, pero no para dar sensación de realidad (eso ya no es posible), sino para conseguir la telerrealidad. La realidad como relato.

Desde el punto de vista zombi, [REC] presenta una variante muy poco habitual, y es que los zombis lo son por posesión demoníaca. No es algo nuevo —Sam Raimi ya lo hizo, como comentábamos en la segunda parte de este repaso—, pero sí poco frecuente. Y desde luego, algo casi único en este milenio.

REC 3 - Novia con motosierra

La novia con la motosierra es lo mejor de [REC]3.


La película ha tenido un remake americano y tres secuelas. El remake es totalmente prescindible: aburrido, torpe y sin nada que no estuviera ya presente y mejor hecho en la original. [REC]2 tampoco aporta nada nuevo, aunque se deja ver si uno no espera gran cosa de ella. Y [REC]3: Génesis opta por el único camino sensato que le quedaba a la saga: no tomarse en serio a sí misma. Así, el principio es una boda a la que asistimos, básicamente, a través de la videocámara de un invitado. A partir del brote de infección, sin embargo, cambiamos a rodaje estándar. Hay un tono socarrón a lo largo de todo el metraje, destacando el hilarante momento en el que el cámara profesional que está haciendo el vídeo de la boda le dice al videoaficionado que la cámara al hombro no vale para nada, porque luego no se entiende nada con tanto movimiento y tanto mareo. [REC]4 ya la reseñamos con detalle a finales de 2014.

Diary of the Dead - Fotograma

Fotograma de Diary of the Dead.


Resulta especialmente interesante el poco tiempo que se lleva [REC] con El diario de los muertos (George A. Romero, 2007), y merece la pena verlas juntas. Son distintos enfoques sobre un mismo concepto. Las coincidencias son casi tantas como las diferencias, pero el diálogo que se establece entre los dos films es muy estimulante.

La serie entera de [REC] tiene, además, la particularidad de ser casi un resumen de la evolución del cine zombi tras Romero: terror, copia, comedia, acción. ¿A que no se te había ocurrido verla así?

La horda de Yannick Dahan y Benjamin Rocher

 La horda - Cartel
Con el cambio de milenio, el cine francés ha venido realizando toda una serie de películas de temática fantástica, incluyendo algunas realmente interesantes. Es el caso de La horde (Capture The Flag Films, 2009), un ejemplo de libro de transición genérica: empieza siendo una película de género negro, heredera del polar más clásico, para convertirse más tarde en una historia de zombis canónica. Tan canónica que llega a parecer un videojuego del tipo survival horror.

La horda - Rodeado
La historia es bien sencilla: unos policías violentos, autodenominados «la familia», atacan a un clan del extrarradio para vengar la muerte de uno de ellos. Y mientras están en ello, llega el fin del mundo en clave de infectados. Dos grupos antagonistas tendrán que colaborar si quieren sobrevivir. Nada nuevo, ¿verdad? Pues de eso se trata: La horde es probablemente el mejor ejemplo de la difuminación de los límites genéricos en la narrativa de zombis postmoderna. Mientras el cine de zombis tipo vudú mantenía unas convenciones rígidas, a partir de Romero se rompe con ello: no hay nada sagrado en el género. De ahí que haya obras de terror, de acción, comedias, romances… y de ahí también que una película como esta oscile entre un género y otro.

El espectador con bagaje en el género puede dedicarse a buscar las influencias. Algunas son bastante evidentes, como los planos cenitales del hueco de las escaleras sacados de [REC], y otros no tanto, como la banda sonora que recuerda a la de 28 Días después. Sin embargo, se trata siempre de influencias y no de plagios más o menos descarados al estilo del italiano Bruno Mattei.

La horda - Invasión zombi

¿Os acordáis de los incidentes en la banlieue hace unos años? Ellos sí.


Y aquí acabamos nuestro repaso a la evolución del género Z. Espero haberos ayudado un poco a entender cómo hemos llegado hasta aquí. Sí, faltan películas, pero ya hemos tenido que partir el artículo en cuatro partes. No se trata de comentar todo lo que se ha hecho, sino de dar una visión de conjunto de la evolución del género. No, no están algunas obras maestras. Y sí, es una selección exclusivamente occidental.

Quizás deberíamos haber incluido la trilogía templaria de Amando de Ossorio. O las producciones para televisión, como The Walking Dead, Dead Set o In the Flesh. Pero creo sinceramente que la selección cumple con su cometido: dar una idea de cómo el cine de zombis ha llegado a lo que es hoy en día.

Historia Género Z - MiniParte 1 · Parte 2 · Parte 3 · Parte 4

Inicia sesión y deja un comentario