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Sitges 2013: La venganza de las minirreseñas

Minirreseñas de A Glimpse inside the mind of Charles Swan III, Monsoon Shootout, Frankenteins’s Army, We are what we are, Gente en sitios, Hooked Up, L’étrange couleur des larmes de ton corps y Only God Forgives.

Seguimos reseñando algunas de las películas que se han proyectado en el festival de Sitges durante lo que llevamos de semana. De nuevo, al ser tantas, no vamos a extendernos demasiado en ninguna, aunque sí os damos algunas pistas para que veáis por dónde van los (en muchos casos literales) tiros.

Hasta el momento, una de las decepciones más grandes del festival ha sido A Glimpse Inside the Mind of Charles Swan III, la nueva película de Roman Coppola, más conocido por su faceta de guionista que por la de director. Charlie Sheen realiza una interpretación que no se aleja demasiado de lo que es él en realidad, un tío con mucha pasta, mujeriego y alcohólico. La película se puede ver como una mezcla de los universos creados por Wes Anderson (no en vano Coppola es el guionista de varias de sus películas) y Michel Gondry, pero sin la gracia ni el poderío visual de ninguno de ellos. El conjunto se remata con un ritmo desesperantemente lento.

Monsoon Shootout
El director de origen indio Amit Kumar crea en Monsoon Shootout un thriller protagonizado por un policía novato que deberá enfrentarse a las mafias instauradas en Bombay. La cinta pasaría sin pena ni gloria si no llega a ser porque a media película se nos narra la misma historia con tres desarrollos diferentes, dándole un punto de interés que te mantiene pegado a la pantalla hasta los créditos finales. Por su parte, Frankenteins’s Army puede enorgullecerse de ser una de las películas más gamberras presentadas en la sección oficial. En ella un grupo de soldados rusos en una misión de rescate se encontrará en un pueblo donde un mad doctor está creando grotescas criaturas con los cuerpos de los soldados caídos en combate. Si bien la película peca de lentitud hasta la llegada de las criaturas (que recuerdan bastante a los cenobitas de Hellraiser), a partir de ese momento se convierte en un festival para el aficionado al terror más gamberro y grotesco.

Este año el festival también tiene su ración de remakes, siendo uno de los más esperados We are what we are, de Jim Mickle, reinterpretación norteamericana de Somos lo que hay, película de origen mexicano presentada en Sitges hace tres años. Superior a la obra original, la película nos cuenta las vivencias de una familia de caníbales en la actualidad. De cocción lenta, se va tomando su tiempo mientras nos rodea con una atmósfera malsana donde se sugiere más que se muestra, hasta que termina explotando con un final salvaje.

Gente en sitios, de Juan Cavestany, se revela como una de las joyas ocultas del festival. Rodada íntegramente con la cámara digital del director y con un presupuesto ínfimo, la película comienza como una serie de sketches humorísticos protagonizados por actores como Antonio de la Torre, Alberto San Juan o Maribel Verdú. Hacia la mitad de la cinta, pega un volantazo y entra en zonas más cercanas al universo creado por David Lynch, saliendo muy bien parada en ambos casos. Siguiendo con los métodos de grabación económicos, en Hooked Up dos jóvenes americanos viajan a Barcelona en busca de fiesta para que uno de ellos se olvide de su ex. Lo que comienza como una noche de ligoteo se acaba convirtiendo en una pesadilla cuando entran en la casa de uno de sus ligues. Rodada enteramente con iPhone, el debut del del joven director Pablo Larcuén se destaca como una de esas películas necesarias en un festival como este. Toda una fiesta para el fan del género, con influencias que van desde Hostel hasta REC.

L’étrange couleur des larmes de ton corps
L’étrange couleur des larmes de ton corps es la esperadísima nueva película de Hélène Cattet y Bruno Forzani, creadores de Amer, una de las sorpresas del festival en su edición de 2009. Un hombre vuelve a su casa después de una ausentarse unos días por motivos laborales, para descubrir que su mujer ha desaparecido. La película, heredera de la estética del género Giallo, acaba deviniendo en un ejercicio experimental de factura impecable que puede llegar a cansar, relegando la historia a un segundo plano.

Si hay una película que conquistó tanto a público como a crítica en la edición del festival del 2011 esa es Drive. Como cierre de la mitad del festival se ha proyectado en la Sección Oficial Only God Forgives, la nueva película de Nicolas Winding Refn. Ambientada en el submundo de tráfico de drogas de Bangkok, la cinta cuenta una historia de venganza por parte de Julian (Ryan Gosling) y Crystal (Kristin Scott Thomas), cuyo respectivo hermano e hijo murió a manos de un sádico policía. Si bien en Drive la violencia estaba bastante contenida, en esta ya se desata desde el minuto cero, ofreciendo un espectáculo visual que, con el riesgo de resultar aburrido, reduce las líneas de guión a la mínima expresión.

We are what we are

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One Response to “Sitges 2013: La venganza de las minirreseñas”

  1. Manu Viciano Manu Viciano dice:

    Muy de acuerdo con Frankenstein’s Army, que la vi ayer. La segunda mitad, cuando se internan en el complejo, es demencial. Hasta tiene su momento «lo ideal es que nos separemos».