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Ant-Man: ¡qué grande es Marvel!

Quizá no sea la mejor película de Marvel, pero Ant-Man es francamente divertida.

Edgar Wright, el creador de la Trilogía Cornetto, es uno de los cineastas más interesantes de nuestra época, y tras ver Ant-Man uno solo puede pensar en lo que habría sido esta película si, además del guionista, Wright hubiera sido también el director. Es alguien que llena sus historias de detallitos, como esa maqueta de Ant-Man que es la Escuela Dereck Zoolander para niños que no saben leer chachi. Porque Peyton Reed lo ha hecho bien, pero no ha sabido darle una personalidad propia a las imágenes.

A pesar de ello, Ant-Man es una buena película, quizás porque no se toma en serio a sí misma. El tono es el de la escena del tráiler en la que Scott dice: «Soy Ant-Man. El… hombre hormiga». Medio orgulloso, medio avergonzado.

Ant-Man

Ant-Man es un personaje menor de Marvel. Menor… ja,ja, ¿lo pilláis?


La película es consciente de lo ridículo de su premisa y de lo especialmente ridículo de su personaje central, y lo convierte en su estandarte. Es una película de aventuras con tono de comedia y quizás por eso tanta gente habla de una atmósfera ochentera: porque les recuerda al mecánico-Thor de Aventuras en la gran ciudad o al chino de Los Goonies.

Pero sobre todo, Ant-Man es una narración perfecta. Un auténtico manual de cómo contar una historia. Presentación de personajes, motivación, desarrollo, trama, mumbo-jumbo pseudocientífico incluido, miguitas de pan, elementos que anuncian lo que va a pasar después, construcción de la tensión, repetición y cohesión… Está absolutamente todo. Incluyendo algo tan difícil como darle un tono de comedia sin que pierda la tensión ni que las escenas de acción dejen de funcionar. Que el caos inherente a toda lucha no haga que el espectador no entienda nada.

Ant-Man

La lucha final está a la altura que se merece. A la altura… ¿lo pilláis?


La auténtica sorpresa, en realidad, viene con el reparto. Contra todo pronóstico, funciona de maravilla.  Michael Douglas, que lleva años pareciendo su propia parodia y poniendo siempre la misma cara, se lo ha pasado en grande y se nota. De hecho, consigue hacer creíble el comportamiento de su personaje, que es el menos verosímil a nivel de guión. Paul Rudd, el protagonista, se sale. Ni más, ni menos. Cuando se supo quién era el actor elegido, mucha gente tuvo miedo: Rudd no es precisamente el arquetipo del héroe salvamundos. Pero claro, Ant-Man tampoco lo es. Así que el personaje le va como anillo al dedo.

Y luego está Evangeline Lilly. Hope, una tía dura, tanto física como mentalmente. Y no lo es porque nos lo digan, sino porque lo vemos. Vale, sus brazos no son los de Linda Hamilton en Terminator II, pero te pueden dar una buena hostia, y lo sabes. Fue verla enseñar a pelear a Scott y acordarme de Terminator: Génesis y su niña mona. Qué doloroso contraste. Pero no solo es su físico, claro. Su interpretación es realmente buena, y consigue no ya que nos creamos al personaje, sino que lo comprendamos. Mucho antes de que se nos revelen aspectos esenciales de su pasado, ya ha conseguido que los intuyamos.

Ant-Man

Te voy a dar tal hostia, que te vas a hacer pequeño sin traje ni nada.


Por contra, Corey Stoll hace lo que puede con su personaje de Darren Cross, a.k.a. Chaqueta Amarilla. Pero lo que puede no es demasiado, porque la Casa de las Ideas ha vuelto a cometer el mismo error: el malo no está a la altura. Sale poco, no tiene mucho sentido que sea malo y ni siquiera es muy malo. Salvo al final del todo, cuando de repente es un auténtico malnacido. Decía Hitchcock que una película es tan buena como su malo. Y a Ant-Man le falla justo eso. Con un buen villano habría sido una película mucho mejor de lo que ya es.

No, Ant-Man no es la mejor película de Marvel. Pero es muy buena. Mucho mejor de lo que parece a simple vista. Y en la cabeza resuena una vocecilla  que dice que DC necesita a Batman para que sus películas funcionen, y Marvel solo necesita a un hombre hormiga. O a un mapache.

Yellowjacket

Sinopsis

Ant-Man

Scott Lang es un expresidiario que intenta rehacer su vida. El Doctor Hank Pym está a punto de darle la oportunidad que espera gracias a un traje que le encoge a la vez que aumenta su fuerza.

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One Response to “Ant-Man: ¡qué grande es Marvel!”

  1. […] claro, y eso hace que la historia a veces de bandazos. Pero es que sólo han dejado fuera a Ant-Man, a Ojo de Halcón y a Valkiria, de los que han tenido algún peso en las películas anteriores. No, […]