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Bandersnatch: el flirteo de Black Mirror con la ficción interactiva

Siguiendo la mecánica Elige tu propia aventura, Netflix y Charlie Brooker involucran al espectador en el desarrollo de la historia.

Black Mirror ha estado ligada a la polémica desde su primer capítulo, con aquella escena en la que un ministro se veía obligado a ponerse más cariñoso de la cuenta con un cerdo. Ahora, cuando algunos predecían que su fórmula estaba agotada, ha decidido lanzarse con la película Bandersnatch a un formato innovador en su trayectoria: el que se conoce popularmente como Elige tu propia aventura, o CYOA dentro de ese enorme baúl que es la ficción interactiva. Pese a que muchos hayan querido ver en Bandersnatch un retorno a los ochenta del siglo pasado —el propio escenario de la historia nos sitúa en dicha década—, lo cierto es que las ficciones interactivas siguen muy presentes hoy en día, explorando nuevos terrenos; no hace mucho que os hablamos de la Rayuela Game Jam y entrevistamos a sus impulsores, por ejemplo. Ni siquiera es un formato del todo nuevo para Netflix. Series infantiles en su catálogo como Puss in Book: Trapped in an Epic Tale o Buddy Thunderstruck ya emitieron episodios interactivos en su momento. La plataforma también cuenta con el Modo Historia de Minecraft, y si no hay contratiempos dispondrá en un futuro de un juego similar dedicado a Stranger Things.

No es de extrañar que Netflix haya visto en Black Mirror, una serie de la que todo el mundo está pendiente, un banco de pruebas perfecto para analizar la respuesta de una audiencia masiva ante las ficciones interactivas, y considerar si se trata de un formato viable para ser explotado más a fondo. La mecánica de la película es sencilla: en determinados momentos, se nos pedirá que tomemos una decisión entre dos elecciones posibles, y de ello dependerá el transcurso de la historia. Bandersnatch no ha dejado indiferente a nadie, ni tampoco se ha visto exento de polémica, a su manera. En esta ocasión, dividida entre quienes alaban «una nueva forma de hacer televisión» —Álex de la Iglesia entre ellos, por ejemplo— y aquellos vinculados al mundo del videojuego que están bastante acostumbrados a encontrarse con este tipo de interactividad.

Desde los juegos de la compañía Telltale hasta el conocidísimo Life is Strange, pasando por obras imprescindibles como The Stanley Parable, en los últimos años hemos contado con ejemplos notables y muy accesibles para el gran público. Y echando la vista atrás en el tiempo un poco más, tenemos películas interactivas como Night Trap —o, sin irnos tan lejos, las más recientes Her Story o #WarGames—, donde podríamos situar el germen de Bandersnatch. Así que, frente a los que se muestran fascinados por la novedad, están los que fruncen el ceño diciendo que no es para tanto. En este caso, la virtud está en el medio. Lo nuevo de Black Mirror no inventa nada, es cierto, pero no puede negarse su valor como prueba piloto para abrir los ojos del público «profano» a nuevas formas de inmersión en una historia. Sobre todo, para dejar claro que «lo lúdico» no tiene por qué provenir necesariamente de una plataforma acotada para ello.

Como historia y como capítulo de Black Mirror, Bandersnatch se queda bastante por debajo de la media a la que Brooker nos tiene acostumbrados. La provocación habitual, el pulsar esos resortes en nuestro interior que nos hacen sentir incómodos con nuestro entorno, se encuentran ahora más diluidos. La trama, si la vemos desde una perspectiva lineal, resulta pobre y predecible. Ahora bien, donde resulta interesante es en su aspecto metanarrativo. Es una constante que no esconde ya desde los primeros minutos: «Bandersnatch», dentro de la historia, es el título de un libro escrito al estilo Elige tu propia aventura que el protagonista, un muchacho llamado Stefan Butler, quiere adaptar a videojuego. La película, lejos de ser un simple soporte, se va desvelando como un ente autoconsciente, a través de los ojos de su protagonista. El problema es que, en el fondo, esta idea es poco más que una broma, un guiño que no se desarrolla lo suficiente como para resultar brillante. En ocasiones se utiliza la metanarración como un «tutorial» que nos guía o nos explica cómo debemos abordar nuestra participación. En otros momentos, trata de aportar un contenido adicional a los problemas del protagonista, pero no deja de presentarse como un elemento diegético, sin romper la linealidad del todo.

Si nos mostramos lo suficientemente interesados para rejugar la historia, escoger nuevos caminos y colarnos por recovecos insospechados, podremos hallar muchos finales simpáticos.  Algunos realmente inspirados, como los que introducen en el diálogo entre película y jugador a un tercero en discordia: la propia Netflix, nada menos. Este diagrama, creado por un usuario de Reddit, nos muestra las diferentes ramificaciones y cómo llegar a las conclusiones, algo idóneo para impacientes o para los que no se queden demasiado convencidos de las posibilidades de la película. No cabe duda de que hay un trabajo arduo y comprometido con el concepto de ficción interactiva detrás de Bandersnatch —en una reciente declaración, su director, David Slade, afirma que «existe un final tan escondido» que ni siquiera él es capaz de llegar—. Pero el escaso interés que tiene la trama principal, con lugares comunes y simbología demasiado obvia, pesa demasiado. Por desgracia, no sentimos ganas de volver a jugar repetidas veces, como sería deseable para exprimirla al máximo. Es un punto de partida interesante, no obstante, para que otros creadores se atrevan con iniciativas similares. Con suerte, llegará el momento en que las ficciones interactivas conquisten el lugar que les está destinado en este nuevo entorno audiovisual.

Sinopsis

Bandersnatch

En 1984, un programador comienza a cuestionar la realidad mientras adapta una novela de fantasía a un videojuego. Un cuento alucinante con múltiples finales.

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2 Responses to “Bandersnatch: el flirteo de Black Mirror con la ficción interactiva”

  1. […] Nebula a las mejores obras del año anterior. Ha habido una cierta polémica por la vistoria de Bandersnatch en la categoría de videojuego, pero por lo demás no hubo grandes sorpresas. A continuación os […]

  2. […] el especial interactivo Bandersnatch que, por cierto, ha ganado un Nebula, vuelve la serie de Netflix con su formato inicial de tres […]