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Cenicienta, una lección de dirección

La versión en carne y hueso de Cenicienta sigue siendo un cuento infantil, pero es toda una lección de cine.

Que nadie se llame a engaño: por mucho que la haya dirigido Kenneth Branagh, no se trata de una versión para adultos, ni oscura, ni nada. Es la historia que nos contó Disney, sin las escenas gore del cuento original (no hay pies mutilados, lo siento) pero con mariposas y vestidos y sonrisas llenas de dientes. Es una película infantil con una cuidada corrección política detrás.

Pero está dirigida por Kenneth Branagh.

Cenicienta - Cenicienta

Uno de los mayores retos de la película es convencernos de lo bellísima que es Cenicienta. Que es guapa, pero tampoco para tanto.


He estado a punto de acabar la reseña con la anterior frase, pero me he dado cuenta de que igual no era suficiente. Hay gente muy rara por el mundo, gente para la que Branagh dirigiendo no es motivo suficiente para ver una película. Si algo ha demostrado internet es que hay gente para todo. Branagh es uno de los directores con un lenguaje más sólido que hay. Sus guiones no siempre están a la altura, y sus películas no tienen por qué gustar: ahí está Thor, que tiene defensores y detractores por igual. Pero al margen de que sus películas gusten o no, lo que es innegable es que la puesta en escena está pensada al detalle: la elección de planos, los movimientos de cámara, la iluminación… Todo, todo está pensado.

Y Cenicienta no es una excepción. Pese a contar la misma historia que la versión de dibujos animados clásica, su narrativa es mucho más interesante. Por ejemplo, la llegada de la madrastra a la casa coloca la cámara cuidadosamente a su espalda. Aunque vemos a las dos hermanastras corretear desde el principio, y las oímos con sus desagradables voces, a la madrastra solo le vemos la espalda, con su sobrio, elegante y negro vestido, claramente una dama. Los gritos de las hermanastras y la sonrisa del padre contrastan con esa mancha negra que entra en la casa, y solo una vez llega dentro se nos permite verle la cara, subrayando que ella es la que lo controla todo. Al fin y al cabo, es la madrastra.

Cenicienta - Príncipe

¿Soy el único que pensó en Hamlet en esta escena?


Aunque también os puedo hablar de los dos planos cenitales que anticipan la muerte. Cuando el padre parte de viaje, la cámara nos sorprende con un curioso movimiento hacia el techo que termina en un plano cenital del recibidor. En realidad nos está diciendo que ese viaje del padre será el último. Más tarde, cuando vaya a morir el rey (no es spoiler, en la película lo han anunciado ya), la cámara también hará ese mismo movimiento ascendente hasta un plano cenital.

En cambio, la derrota final de la madrastra nos la presenta en mitad de las escaleras, con la cámara a ras de suelo, dándole un patetismo al personaje que nos ayuda a entender el perdón final por parte de Cenicienta.

Cenicienta - Madrastra

Así entre nosotros, la madrastra merece mucho más la pena que la pánfila de Cenicienta.


Son solo algunos ejemplos, pero de lo que se trata es de que, si tenéis que llevar a vuestro sobrinillo al cine a verla y, como yo, sois muy poco perfil Disney y solo de pensar en princesitas os vienen ganas de arrasar reinos e instaurar repúblicas, con Cenicienta podéis disfrutar de una lección magistral de dirección. No vais a ver una película para adultos, pero sí una película muy bien contada.

Pero eso no es todo. Encima está ahí Cate Blanchett. Por primera vez en la historia de Disney el espectador entiende por qué narices el padre se casa con la madrastra. Blanchett es una dama, bella y elegante, que es muy consciente de sus virtudes y defectos y de las de los que le rodean, y que juega sus cartas. Además, aunque sigue siendo la mala, se nos permite entender su comportamiento. No es mala porque sí, es que Cenicienta es la personificación de su infelicidad. Es la distancia entre ella y su nuevo marido, es el recuerdo constante de que no vive en su casa, y es la memoria de un pasado arcádico junto a su primera esposa, algo contra lo que ella nunca podrá competir porque su realidad, por buena que sea, nunca se podrá comparar con un pasado idealizado.

No ganará el Oscar, claro, porque no se ganan premios con papeles de madrastras de películas infantiles, pero se lo merece. Ha conseguido que me crea por primera vez a la madrastra. Más aún: que la entienda, pero siga siendo la mala. Y todo sin que deje de ser una película Disney. Me quito el sombrero.

Frozen Fever

¿Sabéis cuando Disney saca continuaciones directas a video? Pues eso.


Nota: antes de la película, como pasa a menudo en las producciones Disney, había un cortometraje. Uno basado en Frozen, o eso se supone. Los personajes parecen los mismos, aunque su comportamiento no tiene mucho que ver, y el tono de lo que se cuenta tampoco. Que me parece muy bien que quieran sacar dinero de sus películas y exprimirlas, pero al menos que lo hagan bien. Fiebre congelada, que es como se llama este horror, merece la lapidación. De hecho, estoy casi seguro de que en algunos países lo que han hecho aquí se considera sacrilegio y se condena a la lapidación. O debería. Con canción incluida, por supuesto.

Sinopsis

Cenicienta

Tras la muerte de su madre, el padre de Ella vuelve a casarse. Pero la muerte de él la dejará a merced de su terrible madrastra y sus horribles hermanastras. El baile que ofrece el príncipe es su oportunidad de ser feliz al menos una noche.

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3 Responses to “Cenicienta, una lección de dirección”

  1. Geek Furioso de la Literatura Geek Furioso de la Literatura dice:

    No me lo puedo creer. ¿El director de esta película es el que dirigió Thor? ¿El Thor de Marvel? ¿Hablamos del Thor modelo de Pantene y del Loki del que mi novia está enamorado?

    Si no fuese porque Sergi me está diciendo esto, jamás lo hubiera creído. Las películas de Thor son el mayor bodrio que ha producido Marvel, y estoy leyendo aquí que ese mismo director ha hecho una Cenicienta cuidada y espectacular, capaz de ser amada por la crítica a pesar de haber oído esa misma historia un millar de veces.

    Tal vez deba darle una oportunidad, aunque las princesas no sean lo mío…

  2. Rincewind Rincewind dice:

    Para el papelito que hace Derek Jacobi, no sé por qué no se lo dio Branagh a sí mismo.