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Divergente: Leal, Parte 1 alcanza nuevas cotas de despropósito

Reseñamos media tercera parte de esa película que ya has visto un millón de veces.

Para el #TodosSomosSergi del año pasado escogí la tremenda película Divergente, y como ya sospechaba que ninguna de la saga iba a superar una nota de 3 sobre 10, esta vez no me he complicado la cabeza y aquí estamos de vuelta con Tris, Cuatro y compañía en la primera mitad de su tercera entrega, Leal, Parte 1. Aviso desde ya que voy a destriparos tanto esta peli como la anterior de la saga, Insurgente, de modo que si hay alguien por ahí tan perdido como para proponerse verlas en serio, será mejor que deje de leer aquí mismo.

En episodios anteriores…

Insurgente- Detalle
Ya reseñaré Insurgente en algún momento, prometido, que también se las trae, pero os cuento a grandes rasgos lo que necesitáis saber no ya para entender Leal, que es tarea imposible, sino para entender por qué digo que tiene una trama tan disparatada.

Después de la primera peli, la facción de los Eruditos se ha hecho con el control de Chicago y nuestros chicos huyen en busca de aliados porque la líder erudita está cazando divergentes para vete a saber qué. Tras muchas aventuras sin pies ni cabeza y hacer cosas como subirse a trenes en marcha y demás, Tris, que resulta que tiene un 100 % de divergencia y es la hostia y la caña, se entrega porque sí y le inyectan una droga para desbloquear un mensaje de los antiguos que han encontrado en Chicago. Como suena. Y luego escapa, pero de todos modos decide volver, se transforma en supersaiyajin y desbloquea el mensaje, que dice que los divergentes son lo mejor que hay en el mundo y que todo era un experimento y que ahora ya pueden salir de la ciudad. Entonces llega el ejército bueno, dirigido por Evelyn, madre de Cuatro y tía molona donde las haya, y derrotan a los Eruditos y su tropa de sirvientes Osados. Fin.

Y ahora…

Leal Parte 1 - Muchedumbre
Pues resulta que Evelyn, nueva dirigente de la ciudad, no es ni la mitad de molona de lo que pensábamos. Por cosas de política, así, en abstracto, se pone a ejecutar a gente y, también porque sí, cierra las puertas de la ciudad para evitar que salga nadie, pese a lo que decía el mensaje místico desbloqueado por Tris. Y más vale que vayamos acostumbrándonos a cosas como esta, porque van a convertirse en la tónica de la película: los personajes cambian de actitud tantas veces como haga falta para hacer avanzar la historia.

Así que claro, Tris y Cuatro deciden huir para ver qué hay fuera y, ya de paso, se llevan a Caleb, el hermano erudito de Tris, a Peter (que los ha traicionado en las anteriores dos entregas pero ahí sigue con ellos), a Christine, la coleguita Osada de los protas, y a Maggie Q, aunque esta última, supuestamente una guerrillera experta —no en vano trepa a la cima de la muralla y se pone a disparar con un solo gesto— se queda a tiro de los malos sonriendo como una bobalicona y muere de un disparo en la espalda a la primera de cambio. Supongo que para esta peli ya no necesitaban un personaje comodín que haga lo que conviene a los guionistas en cada momento porque todos, absolutamente todos, van a ver borrado cualquier atisbo de personalidad que pudieran tener en aras de que avance la historia.

Leal Parte 1 - 1PCFT4

No creeríais que íbamos a librarnos de los 1PCFT4, ¿verdad?


Y eso que desde el principio de la peli se nota un cierto esfuerzo por caracterizar a los personajes y dejar claras sus habilidades: Peter chantajea a los demás para escapar con ellos de la ciudad, Tris y Cuatro hacen mucho el molón descolgándose de la muralla para eliminar a los todoterrenos que los persiguen, en el exterior usan trajes de camuflaje rojos porque es un desierto nuclear y, si Chicago era un experimento, los dueños del experimento obviamente tienen una tecnología muy superior a la de sus cobayas, que ya no estaba nada mal. El problema es que esa atención a los detalles se queda en eso, en los detalles.

Porque cuando el grupito, ya sin Maggie Q, supera una barrera holográfica y llega al antiguo aeropuerto donde tiene su base el Instituto de Bienestar Genético, empiezan a sucederse sin remedio los agujeros de guión. Después de confirmar lo que ya sabíamos, que Tris es divergente al 100 % y Cuatro solo en un 90 %, descubrimos que el Instituto, dirigido con mano de hierro por un tal David, tiene como misión restaurar los genes de la humanidad, dañados por las antiguas guerras, y que el sistema de facciones de Chicago era una forma de cruzar seres humanos controladamente para crear divergentes, es decir, humanos puros.

Leal Parte 1 - Saltito

¡Qué pasa, peña!


Y tú dices: «Ah, claro, por eso eran todos tan inútiles, porque tenían el genoma tocado por la radiación», pero no. Porque resulta que los humanos puros del Instituto son igual de lerdos o más, igual de mezquinos o más, igual de inconsistentes o más que los supuestamente imperfectos. Será el mensaje que pretende transmitir la peli, digo yo, pero vuelve a dejar la lógica interna al nivel en el que estaba, es decir, nulo. Por ejemplo, a Caleb y Peter los asignan a la vigilancia de Chicago, y resulta que en el Instituto tienen un sistema holográfico del copón bendito con el que pueden colarse virtualmente donde les dé la gana. Si tan al tanto estaban de lo que iba ocurriendo en las pelis anteriores, ¿por qué no intervenir antes? ¿Por qué no ir pescando directamente a los divergentes con sus supernaves camufladas a medida que iban saliendo y mantener el experimento en marcha?

Por si fuera poco, o quizá porque para la segunda parte hacen falta otros malos, parece ser que David y su Instituto dependen de una organización superior, a la que este lleva a Tris en aerocoche después de hacerle unas pruebas para… ah, sí, para conseguir financiación para… esto… para cosas. Cosas nazis, cabe suponer. Y aunque la guerra que se está librando en Chicago —entre Evelyn y los nuevos buenos, no nos compliquemos más la vida— en realidad perjudica a David, este decide no intervenir y lo dice un montón de veces, pero de todos modos envía al traidor de Peter para que libere un gas naranja que llevaba oculto en la ciudad desde el principio y hará que todo el mundo olvide todo lo sucedido, pero ojo, solo si se sumergen completamente en él. Porque claro, enviar cuatro naves militares a dispersarlo y punto, teniendo remesas más que suficientes en el Instituto, sería algo lógico y desentonaría con el resto del argumento.

Leal Parte 1 - Tris y Christine

Los minidrones y el equipamiento militar molan, eso sí.


Es un poco lo que decía Sergi que pasaba con Vengadores: La era de Ultrón, pero en este caso sin Joss Whedon a los mandos para compensar con acción o humor las lagunas de guión y con absurdos mucho más evidentes e incomprensibles. Porque a ver:

  • Si el puto Peter lleva pegando puñaladas traperas a los protas desde la primera peli, ¿por qué no lo echan del todoterreno nada más superar el control de salida, cuando ya da igual que avise de que están huyendo?
  • Si David no confía en el grupito de Chicago, ¿por qué les da acceso a armas avanzadas y a sistemas de vigilancia? ¿Por qué permite que Cuatro vea que en realidad están secuestrando niños de los poblados del exterior a los que «asisten humanitariamente»?
  • ¿En serio basta con ser un humano puro, como Tris, para colarse como Pedro por su casa hasta las dependencias más altas del poder en el Instituto? ¿Qué mierda de sistema de seguridad es ese?
  • Si el director malísimo puede controlar su aerocoche a distancia hasta el punto de interrumpir las comunicaciones cuando le viene en gana, ¿por qué deja que Tris escape desde un principio?
  • Y ya puestos, si tienes a todo el mundo identificado genéticamente y con códigos de barras en las muñecas, ¿por qué tu barrera de camuflaje de altísima tecnología se puede abrir con solo robar una tarjeta de mierda?

Leal Parte 1 - Gas

¿Para qué hacer transparente el gas del olvido?


Y podría seguir y seguir, pero supongo que ya veis por dónde van los tiros. No es solo que en Leal, Parte 1 los personajes se diluyan al servicio de una trama que hace aguas, es que absolutamente todo pierde su coherencia interna si hace falta para la historia. Eso sí, hay que reconocer que las escenas de acción están bastante bien, aunque muchas las hayan metido con calzador, y que salvo un par de intervalos aburridísimos, en particular el del principio, el ritmo de la peli (que dura casi dos horas) es tolerable. Pero insisto: hasta ahí. Es de esas cintas que digo a veces que están bien para una tarde de resaca o para coger la modorrita, pero ni se os ocurra verla con el cerebro activado.

El lunes llega David con una nueva entrega de #TodosSomosSergi que también tiene tela. ¡No os la perdáis!

 

Sinopsis

Divergente: Leal, parte 1

Tras las revelaciones trascendentales de Insurgente, Tris debe escapar con Cuatro e ir más allá del muro que rodea Chicago. Por primera vez dejarán la única ciudad y familia que conocen. Una vez fuera, todo aquello que presuponían como cierto, pierde cualquier sentido tras la revelación de nuevas verdades. Tris y Cuatro deben decidir rápidamente en quién confiar mientras se inicia una guerra despiadada que amenaza a toda la humanidad. Para sobrevivir, Tris se verá forzada a tomar decisiones imposibles sobre el coraje, la lealtad, el sacrificio y el amor.

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