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Drácula, o hacer sangre de un vampiro

A pesar de lo mucho que la han criticado, Drácula no es tan mala película.

Desde el preestreno el jueves 23 he estado oyendo a gente poner a caer de un burro esta película y, la verdad, no me parece justo. No diré que sea buena, pero no es ni muchísimo menos tan mala. Más aún: mucho de lo que se le ha criticado, se aplaudió a Coppola en los años 90.

Porque básicamente me da la impresión de que todo el odio que ha suscitado gira en torno a la desmitificación de Drácula. Que Coppola puede convertir al príncipe de las tinieblas en un adolescente enamorado y sufridor al estilo Werther —entonces aún no se había inventado el electro-latino, o el referente sería mucho menos culto— y nadie dice ni mu. Pero si le convierten en un príncipe que mira por su pueblo y su familia, entonces la gente se cabrea. Y eso que, al menos, Shore no ha fusilado escenas enteras del Drácula de Browning.

Drácula - Muerciélagos

Soy… ¡Batman! Digo Drácula.


Aunque lo mejor es oír a gente decir que la historia de esta película no tiene nada que ver con la «de verdad». ¿La historia de verdad de Vlad Tepes? ¿Es una broma? Tiene que serlo, ¿verdad? Si queréis la historia de verdad de Vlad el Empalador, hay un par de biografías muy interesantes. No tiene nada que ver con la novela de Stoker, y no le ponen como un tipo especialmente cruel o sanguinario para los estándares de la época. Stoker hizo ficción. Shore ha hecho ficción. Si quieres un documental, el problema es tuyo, no de la película.

Es cierto que, más que un biopic de un príncipe feudal medieval, es una película de superhéroes. De un superhéroe atormentado que acepta el mal para conseguir el bien, un poco al estilo Batman (y la estética es muy Batman), aunque con mucho más que ver con Spawn (esa capa convirtiéndose en murciélagos te hace esperar que aparezcan cadenas en cualquier momento). Pero la gente sigue emperrada en que no es «fiel al original».

Y lo más curioso es que la película es bastante floja y da argumentos de sobra para criticarla. Argumentos que apenas he visto mencionados por ahí, más allá de en Sensacine y en algún muro de Facebook. Quizás lo más destacable en ese sentido sea la pésima actuación de Luke Evans, que se pasa toda la película poniendo la misma cara («soy guapo, no necesito interpretar») y consigue al mismo tiempo pasarse de vueltas. Debo reconocer que tiene su mérito: sobreinterpretar sin cambiar la expresión. Uau. Menos mal que solo se cruza en un par de escenas con Charles Dance, porque si no, pobrecito, habría quedado aún más en evidencia. El resto de la película, como los demás actores tampoco hacen gran cosa, no destaca tanto.

Drácula - Ventoso

Transilvania es un país muy ventoso.


Hay incoherencias a cascoporro: la primera vez llegan tranquilamente a la cueva de la montaña, la segunda vez tiene que escalar (con la armadura puesta, claro); nos dicen un puñado de veces que era un guerrero temido, pero luego todos los gerifaltes turcos le menosprecian (y acaban como acaban, claro). Y etcétera. Un largo etcétera, de hecho.

También hay un esteticismo vacuo, un poco al estilo Underground: el viento siempre sopla en la dirección adecuada para que el abrigo ondee fardón y la luz lo mismo va que viene que se vuelve a ir para que las sombras estén justo donde quedan bien. ¿Y si el personaje gira? No pasa nada: el viento cambia y el sol se mueve. O las nubes. O lo que sea.

Drácula - Jerjes Style

No, es Mehmed. Pero alguien ha visto 300 en esta película.


Y las escenas del ejército otomano parecen una copia de 300 con menos after FX. Mehmed incluso tiene un aire afeminado (aunque lejos del ridículo de Jerjes y su «no es mi látigo lo que temen de mí»), y el avance de sus tropas por el desfiladero hace esperar un «¡ahú!» que no llega.

En resumen: no es una buena película, pero no es ni muchísimo menos tan mala como van diciendo. No es un Yo, Frankenstein y, aunque no pasará a la historia del cine, sus 90 minutos (sí, no dura casi tres horas) son honestos y entretenidos.

Sinopsis

Drácula, la leyenda jamás contada

El príncipe Vlad de Transilvania ha mantenido la paz con los turcos durante diez años, pero el emperador otomano exige un tributo sangriento. Para proteger a su pueblo, Vlad deberá recurrir a fuerzas oscuras... y poderosas.

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2 Responses to “Drácula, o hacer sangre de un vampiro”

  1. Alberto dice:

    la peli es mala, realmente mala, no se q coño estan haciendo con los clasicos de Universal pero se estan pasando

  2. […] de partida de este universo, porque las dos monster movies anteriores fueron tremendos fiascos. Drácula no pasó de entretenimiento, y Yo, Frankenstein sigue siendo nuestra unidad de medida de churros […]