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El hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos... ¡no aburre!

Por fin ha acabado la trilogía de El hobbit y lo ha hecho bastante mejor de lo que esperábamos.

La resolución de la trilogía de El hobbit es una especie de premio a la constancia del espectador. Después de las largas (y alargadas), aburridas y repetitivas primeras dos películas, la tercera es razonablemente funcional.

Quizás la clave sea la duración, con casi media hora menos que las dos anteriores. Aunque sigue habiendo escenas que duran demasiado y subtramas que no aportan nada y deberían haberse eliminado, al menos ahora sí que pasan cosas. No es como aquellos cuarenta minutos de la segunda con elfos chuleando y enanos gruñendo, ni como todas aquellas persecuciones sin sentido (ni ritmo) que soportamos en la primera parte.

La Batalla de los Cinco Ejércitos - Los malos

¿Os acordáis de cuando usaban al ejército de Nueva Zelanda y no solo ordenadores?


Y ojo, no estoy diciendo que no sobre nada. La batalla vuelve a estar alargada —pero claro, dos tercios de la película son esa batalla— y hay algún rato en que se vuelve aburrida. Y la subtrama amorosa élfica vuelve a darnos absolutamente igual. Pero ahora son detalles dentro de una historia que sí funciona, no pausas soporíferas en algo que ya de por sí no iba bien.

¿Qué podéis esperar de La batalla de los cinco ejércitos? Pues todo eso que tenéis en mente. Efectos especiales (aunque la escena de Legolas en el puente es sorprendentemente cutre), épica, luchas espectaculares de buenos contra malos, un personaje bufón y cosas grandes. Muchas cosas. Muy grandes. Y, claro, la gran sobrada élfica que hay en las seis películas de la Tierra Media.

Sin duda, lo mejor es el ritmo, que por fin funciona. Un principio en todo lo alto que retoma la historia justo donde terminó la anterior, y luego la construcción, poco a poco, de un nuevo clímax que llegará con la batalla. Manteniendo más o menos la tensión en las escenas que deben mantenerla y sin confundir transición con aburrimiento en las que toca. Y con la gran banda sonora de Howard Shore, además.

La Batalla de los Cinco Ejércitos - Erebor

¿Me puede alguien explicar por qué en una ciudad enana todo es siempre tan desmesuradamente grande?


Lo peor seguramente sea la gran sobrada élfica que se marca Legolas en el puente. No es que se hayan pasado tres pueblos, ¡es que han cambiado de continente! Ya no es lo de matar a un olifante él solito, como hizo en El retorno del rey, es que lo del puente (que obviamente no os voy a decir qué es) no resulta creíble por muy elfo que sea. Y conseguir que alguien diga que eso no es creíble en una película ambientada en la Tierra Media es mucho conseguir. ¡Pobre Legolas! Con su historia de amor pagafantas que, encima, nos importa menos que la gomina que usa para mantenerse peinado en todo momento, con su padre cretino y su historia personal que tampoco nos importa… ¡pobre, pobre Legolas!

Personalmente, sin embargo, lo que más me ha chirriado es la transformación de Thorin. Se le dedica un buen montón de minutos, pero en cambio resulta brusca. Hay varias escenas mostrándole antes y varias después, pero la transición llega de golpe, de un momento para otro. Si no has leído el libro resulta un poco sacada de la manga, porque el personaje parece romper su coherencia con lo que le hemos visto en las dos películas anteriores. Un par de escenas de transición se habrían agradecido.

La Batalla de los Cinco Ejércitos - Smaug

Smaug lo mola todo. Eso es así.


Y oye, aun así te lo pasas bien. Eso sí, no tanto como al principio, con el ataque de Smaug a la ciudad. Lástima la manía de Jackson de meter situaciones supuestamente cómicas en esas escenas.

Pero aunque El hobbit: La batalla de los cinco ejércitos sigue teniendo bastantes de los problemas de sus dos predecesoras, en conjunto es más que digna y, sobre todo, no aburre. Que era justo el pecado mortal que cometían las otras dos: aburrirnos. Y si no, siempre te puedes entretener buscando errores, como la sangre seca en la cara de Thranduil, que va cambiando a lo largo de la batalla. Fijaos, fijaos.

Sinopsis

El hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos

Cuando reclamaron su patria al dragón Smaug, la Compañía desató sin querer una fuerza malvada en el mundo. Furioso, Smaug descarga llamaradas de ira sobre los habitantes indefensos de Ciudad del Lago. Thorin, consumido por la obsesión de reclamar su tesoro, sacrifica la amistad y el honor para conseguirlo mientras los frenéticos intentos de Bilbo por hacerle entrar en razón llevan al Hobbit a tomar una decisión arriesgada y peligrosa; pero las amenazas que les esperan son aún mayores. Sauron, el mayor adversario de todos, ha enviado legiones de orcos a un ataque furtivo en la Montaña Solitaria sin que nadie se entere, salvo el mago Gandalf. A medida que el mal se cierne sobre su creciente conflicto, las razas de los Enanos, los Elfos y los Hombres tienen que decidir si aúnan sus fuerzas o se abandonan a la destrucción.

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2 Responses to “El hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos… ¡no aburre!”

  1. TsukiNoKagami TsukiNoKagami dice:

    Me sorprende que os haya gustado. A mí me parece la peor de las 3, y por supuesto la peor de las 6. La batalla no existe, es un conjunto desordenado de combates singulares (a cuál más flipado) con los ejércitos dándose de tortas de fondo. Lo de Tauriel y Kili molesta mucho más que en La Desolación de Smaug, porque allí eran sólo pegotes pero aquí condicionan el desarrollo de la película y las acciones de personajes muy importantes. Por no hacer spoilers no voy a hablar de ciertas muertes que yo esperaba épicas y dramáticas y son indignas e inútiles. No voy a entrar en si es posible o no el amor entre Elfos y Enanos (personalmente creo que no), pero sí diré que el de Tauriel y Kili es un simple encoñamiento. Tauriel está enamorada de Legolas, Thranduil le dice que se olvide del tema, se le cruza un Enano cachondo y de pronto Legolas le importa un pimiento. Por favor… Ésa es la manera de sentir de una adolescente, no la de una Elfa centenaria. Pero Peter Jackson, y sobre todo Philippa Boyens, nos lo pretenden presentar como el amor más trágico y más verdadero de la historia de la Tierra Media. Que se lo cuenten a Luthien… Las frases romanticonas hacen cagar a los culebrones y visualmente resulta ridículo, y lo peor es que arrastra consigo a la ridiculez a personajes que hasta ahora molaban. No se me ocurre nada que pudiera importar menos a Thranduil que quién le guste a una sierva cualquiera, y sin embargo ahí lo tenemos, convertido de pronto en Jesús Puente.
    El tema de Tauriel y Kili me da mucha rabia, pero ojalá fuera el único problema de la película. Por mencionar unos cuantos… Bardo: hola, acabo de matar a un dragón y ahora lidero el ejército de los Hombres, pero no soy suficientemente importante para tener un puñetero plano en toda la segunda mitad de la película. Alfrid: con todo lo que está pasando, qué demonios nos importa lo que haga ese imbécil? Qué puñetas son los devoradores de la tierra? Dónde están los Wargos? Beorn: ese actor debería cambiar de agente; no merece la pena viajar a Nueva Zelanda para medio segundo de metraje. El combate de Thorin y Azog, que esperaba como agua de mayo, es ridículo por escenario, por armas y por resolución. Las flipadas de anime de Legolas son de risa, y más si piensas que las hace para salvar a Tauriel. Y dónde están nuestros amigos Enanos durante toda la peli? Yo quería verlos a ellos combatiendo, no a la Elfa petarda y a su amigo pagafantas!
    Salí del cine cabreada y triste, porque pensar lo que podría haber sido esta peli da mucha rabia, y porque es una pena para todos los fans de Tolkien y de Peter Jackson. Y que conste que la primera hora de película me encantó. Ojalá no se les hubiera ido la olla después…
    Un saludo y perdón por la parrafada, pero es que tenía que sacar la rabia de dentro ^^U

    • Sergi Viciana Sergi Viciana dice:

      Me sorprende que tuvieras expectativas después de las dos anteriores. Yo esperaba un final tan malo como todo lo que había visto antes, y me he encontrado con una película funcional. Con agujeros de guión enormes, sí, y con subtramas que no interesan ni aportan nada, y con mil y una cagadas. Pero con un ritmo aceptable y que, en conjunto, es bastante entretenida. Quizás si no hubiera habido antes dos churros como El hobbit I y II me parecería peor, pero como final de la trilogía es una gran mejora.
      Y no te preocupes por la parrafada! Yo meto una cada semana! Eso sí, no vuelvas a meter El hobbit con ESDLA nunca más, o habrá consecuencias. XD