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Sitges 2014: El retorno de las minirreseñas del infierno

Minirreseñamos Goal of the Dead, I Origins, La distancia, Young Ones y Zombeavers.

El primer fin de semana de Sitges se ha hecho corto, como suele ocurrir. No pude acercarme a ver [REC]4, la película que inauguraba el festival el viernes, pero con tanta y tan continua oferta habría que ser un cyborg para abarcarlo todo, y ni así. Además, a fin de cuentas, un criterio razonable es no preocuparse demasiado por cintas que sin duda se proyectarán en salas comerciales, como la de Balagueró.

De todos modos, lo de más abajo podría ser una muestra representativa de lo que nos ha traído este principio de festival: zombis, películas con matices de ciencia ficción cercana, zombis, algún experimento, zombis, risas y obras duras. Y zombis, claro. ¿Vamos allá?

Goal of the Dead de Benjamin Rocher y Thierry Poiraud

Goal of the Dead
Goal of the Dead no es una peli sino dos, subituladas «Primer tiempo» y «Segundo tiempo». En la primera parte conocemos a los futbolistas del Paris Saint-Germain, que viajan en autobús a jugar un partido amistoso contra el equipo del pueblo de su estrella en declive, Sam. Los lugareños, rencorosos como buenos futboleros, siguen considerando a Sam un traidor y el mad doctor del pueblo decide dopar a su hijo futbolista, con los efectos que ya supondréis en una película cuyo título termina en «of the Dead».

Adornada con varias (demasiadas) subtramas irrelevantes sobre errores pasados, consecuencias y perdón, el final de la primera parte y la segunda entera son una historia de supervivencia zombi al uso, muy agradable de ver por las espectaculares hostias en las escenas de acción —los infectados son rápidos y atléticos, además de vomitones— y las caricaturas del mundo del fútbol. La pena es que no logra quitar de la cabeza la sensación de que habría funcionado mucho mejor como una sola película de hora y media. Eso y que yo habría cargado las tintas bastante más con la equiparación de forofos del fútbol y zombis, pero a mí no me financia las películas Canal+, claro. Dad gracias.

I Origins de Mike Cahill

I Origins
Muy a grandes rasgos: un biólogo investiga la evolución del ojo humano, que pretende recrear provocando mutaciones que lleven de una etapa a otra para así desacreditar de una vez por todas a los lunáticos del diseño inteligente. Pero su intensa relación con una mujer mucho más espiritual y los sorprendentes descubrimientos a los que llega su laboratorio sirven para revisitar el manido dilema ciencia/fe desde una óptica de «¿Y si…?» que como poco es curiosa.

Guión cuidado, técnica impecable y sentido de la maravilla a través de los ojos (nunca mejor dicho) del protagonista. Además, la película funciona como historia de amor poco ortodoxa y también como thriller, sobre todo en su segunda mitad, aunque la mayoría de los giros de la trama se vean venir de lejos. Y por favor, que alguien ruede la secuela que sugiere la escena postcréditos en forma de peli de acción. Ya nos extenderemos más sobre ella cuando se estrene en noviembre, pero vaya por delante que lo suyo es ir a verla.

La distancia de Sergio Caballero

La distancia
Un hombre con la cara cubierta de ceniza y llamConejo muerto clavado a un madero y destripado porque síado El Artista contrata a tres enanos rusos telépatas (al menos uno de ellos también telequinético, otro capaz de ver a distancia y otro que da saltitos) para robar un objeto llamado «La distJocoso cameo de Sophie Evans chupándose el pieancia» a otro tipo llamado El Científico, que vive en una vieja central térmica de Siberia y hace de alcahueta en el incipiente romance entPlano largo de la central térmica de Aliagare un cubo humeante que compone haikus y una chimenea. Apostados con sus caravanas en las inmediaciones de la centUn minuto de pizarras con ecuaciones variadas de álgebra y geometríaral, los ladrones disponen de una semana para planear y ejecutar el golpe.

Sonar, no suena mal pese a las interrPlano largo de la central térmica de Aliagaupciones, ¿verdad? El problema es que, como vino a decir el propio Caballero al presentar la pelíJocosa escena de un enano activando su poder mental mediante la masturbacióncula, para ver La distancia hay que desconectar el cerebro. A lo mejor el problema es que desoí el consejo y dejé el mío encendido, o que no fui capaz de apreciar la combinación de arte elevQuince segundos de una especie de jamón cocido en cuyo corte se lee «Yoko Ono»ado y exaltación del absurdo que propone la cinta, pero salí de la sala pensando que la idea, aun teniendo en cuenta el enfoque alternativo, la propuesta semiexperimental y todo eso, daba paPlano largo de la central térmica de Aliagara corto y poco más.

Young Ones de Jake Paltrow

Young Ones
En un futuro no muy lejano el agua es el bien más preciado y escaso. La desertización ha hecho mella en extensas zonas del planeta y Holm, padre de dos hijos, se gana la vida llevando suministros a los empleados de la canalizadora con la esperanza de convencerlos para que irriguen sus tierras áridas. Dividida en tres actos que cambian de punto de vista, con toques de alta tecnología en un ambiente cuya supervivencia depende de la más baja y una fotografía conseguidísima, sobre todo en el uso del color (y su ausencia), el peso absoluto de su metraje está en la tragedia estilo griego de asesinatos y relaciones familiares torcidas que viven sus protagonistas.

Pero ante todo Young Ones es un western, una historia de venganza. La ciencia ficción aparece más que nada como ambientación general y como facilitadora de un argumento que se tendría en pie aun sin ella, pero probablemente la historia perdería encanto sin esos elementos imaginarios. Y hay que reconocer que acabas cogiendo cariño a la mula mecánica. Muy recomendable.

Zombeavers de Jordan Rubin

Zombeavers 01
Tres chicas incapaces de ponerse pantalones cortos que no enseñen media nalga pasan un fin de semana en el campo para consolar a una de ellas, cornuda reciente. Pero la llegada por sorpresa de sus chicos les complicará la vida y un vertido de residuos tóxicos sobre una presa de castores amenazará con acortársela mucho. Sí, amigos, castores zombis. El título no engaña: precisamente eso es lo que vais a ver.

La peli no abusa demasiado de gags (aunque abusar, abusa, y por ejemplo el del juego de dar mazazos a castores que asoman del suelo está conseguidísimo), se ríe de algunas convenciones (el grupo rechaza usar un top de bikini para hacer un torniquete porque, total, ya habíamos visto las tetas a su propietaria de manera aún más gratuita), da cierta vuelta a otras (ya veréis la escena de las chicas en la cama) y está bien hilada para ser el producto de risas, sangre y muñecajos que es. Vedla con amigos y unas cervezas, que no os defraudará.

Zombeavers 02
¡Más en breve!

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