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El viaje iniciático de Walter Mitty

todos somos Walter

Buen rollo, endorfinas y cerebro para pasar la tarde.

Ben Stiller es uno de los directores más infravalorados de su generación. Quizás sea porque, para retratar la sociedad en la que vive, suele optar por la comedia, y ya se sabe que eso del humor no es nunca algo serio a no ser que hayan pasado décadas. O mejor, siglos. Pero la profundidad que se esconde en películas como Zoolander, Mistery Men, Reality Bites, o la misma La vida secreta de Walter Mitty va mucho más allá de la artificiosidad y pretenciosidad de la gente del movimiento Dogma.

Con Walter Mitty, Stiller nos presenta una agradable comedia para todos los públicos sobre un pobre hombre atrapado en la vida más mediocre y mundana que pueda haber, que sueña grandes aventuras, y que aprenderá a vivir su vida como esa gran aventura. Para ello recurre a un viaje iniciático persiguiendo a un fotógrafo por Groenlandia, Islandia y el Himalaya; pero lo que aprende, como no podía ser de otra manera, es que la aventura la lleva consigo. Por eso en los momentos más increíbles recibe la llamada de Tim, de la agencia de citas por internet en la que Walter está inscrito. Esas llamadas sirven para marcar el contraste entre la normalidad con la que Walter está viviendo sus situaciones y lo extraordinarias que son vistas desde fuera.

Walter Mitty al teléfono

Las llamadas telefónicas son usadas con maestría por Stiller


Al fin y al cabo, Mitty vive instalado en la saudade: sus ensoñaciones no le llevan a vidas que querría vivir, sino a las vidas que podría haber vivido. Y lo que su viaje iniciático le llevará a descubrir es que la Arcadia perdida (ese momento del pasado en el que fue feliz; ese momento que todos tenemos en nuestra memoria) la lleva dentro. Que el que fue sigue habitando en su interior, y que lo que pueda o no hacer depende, en primer lugar, de sí mismo. Esta idea se desarrolla visualmente mediante la metáfora del skateboard: en un primer momento nos muestra un recorte de un diario local en el que se le ve de adolescente (y con cresta), flamante ganador de un torneo de skateboard. Más tarde le enseña unos trucos al hijo de Cheryl (su amor platónico). Y finalmente vuelve a montar, teniendo esa misma expresión de felicidad en la cara que tenía en la foto de adolescente… y que no le habíamos visto hasta ahora en la película.

Walter Mitty: skate

Patinando a la Arcadia


Todo esto lo digo porque es muy fácil quedarse sólo con la sensación de buen rollo que deja la película. Me habían avisado, y es verdad que hacía mucho tiempo que no salía del cine así. Y sin embargo, el mensaje del film es al mismo tiempo el contrario. Nos dice claramente que dejemos de quejarnos y tomemos las riendas de nuestras vidas. Es una regañina. Pero nos gusta.

En cuanto a las interpretaciones, Stiller está bien (aunque sigue siendo mejor director que actor), y Kristen Wiig lo borda. Ambos consiguen un perfecto retrato de dos personas normales y corrientes. Por cierto, ¿quién ha elegido esos vestidos que le hacen llevar a ella? ¡La única ropa que le sienta bien en toda la película es la que lleva en Groenlandia! Y Sean Penn es tan bueno que, aunque apenas sale cinco minutos escasos, da la impresión de que haya estado ahí toda la película. El resto de secundarios tienen papeles lo bastante breves como para no tener mucha ocasión de lucirse, pero en conjunto son solventes.

Ben Stiller y Kristen Wiig

Stiller y Wiig consiguen un convincente retrato de gente normal


Claro que, con un guión tan sólido en cuanto a construcción de personajes, es fácil hacer creíble tu personaje. Porque uno de los puntos fuertes de la película es ese: la construcción de personajes. Gente normal y corriente, con sus pequeñas tragedias y sus pequeñas alegrías. Pequeñas si las vemos desde fuera, pero cuando nos acercamos se vuelven grandes, enormes.

En resumen, es una muy buena manera de pasar la tarde. Una dosis de endorfinas y buen rollo. Pero, además, es una película sólida, bien construida, y con mucha más miga de lo que podría parecen en un principio.

Sinopsis

La vida secreta de Walter Mitty

Walter Mitty es un soñador atrapado en una vida mediocre y que no le satisface, por lo que tiene espisodios de ausencia mientras fantasea. La desaparición de un fotograma le dará la oportunidad de empezar a vivir, en vez de soñar su vida.

Seguir: Arcadia | Comedia

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