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Interestelar: de realismo y verosimilitud

La última de Nolan no ha gustado a todo el mundo por igual. Intuimos que la falta de explosiones tiene algo que ver.

Lo bueno de que Nolan me parezca uno de los directores más sobrevalorados que hay es que es realmente difícil que me decepcionen sus películas, ya que no espero mucho de ellas. Sé que visualmente estarán muy bien, narrativamente harán aguas, serán largas y tendrán todas las trampas que le dé la gana. Justo lo que hay en Interstellar. Más o menos.

Y digo más o menos porque visualmente no es tan buena, pero narrativamente no es tan mala. A nivel visual empieza de manera brillante, con una Tierra postapocalíptica con continuas tormentas de arena y extensos campos de maíz, guiños a Crónicas marcianas y curiosos planos que cobran sentido al final de la película. La fotografía con colores saturados (ese verde del campo de béisbol) que contrasta brutalmente con lo marrón y gris de las tormentas de arena es simplemente genial.

Interstellar - Polvo

Polvo, tormentas de arena y la sensación de que el mundo se muere.


Y la estación espacial, vieja y gastada de verdad, no al estilo chungo de Prometheus, es realmente creíble.

Pero esa fuerza visual se va diluyendo poco a poco. A ratos las imágenes carecen de fuerza, y a ratos parecen más pensadas para el póster promocional que otra cosa. Todo el trozo de Matt Damon podría servir para ilustrar frases de Paulo Coelho sobre lo importante del amor en nuestras vidas.

Pero tranquilos, que no sale Coelho. El discursito chorra sobre el amor que lo puede todo lo dice Brand (Anne Hathaway), después de una hora de película convenciéndonos de que es una fría y racional científica. Y lo vuelve a soltar más tarde Cooper (Mathew McConaughey), en lo que se supone que es la constatación de que, efectivamente, el amor es una fuerza superguay que lo puede todo. Como la gravedad o las náuseas por exceso de azúcar que sientes al escucharles.

Interstellar - Espacio

El espacio, aunque 2001 está ahí, tiene mas que ver con Solaris: frío, vacío, imponente, y con naves usadas.


Afortunadamente, dejando de lado esos dos momentos, la película es narrativamente interesante. Dura casi tres horas, claro (no olvidemos que estamos hablando de Nolan), pero no se hace larga. El ritmo es pausado, calmado, pero no resulta lento más que en un par de escenas. Y todo avanza sin trampas de ningún tipo; de hecho, respeta tan escrupulosamente la realidad científica que el propio Neil DeGrass la ha elogiado. Pero solo hasta que los hermanos Nolan decidieron que ya era hora de hacer trampa. O no supieron resolverlo de otra manera, no sé.

Porque todo el final es un montón de trampas narrativas y científicas y, como siempre con este director, dura mucho más de lo que debería y no lo resuelve todo. Tautologías y profecías que se cumplen a sí mismas, pero con el agravante de que, si el espectador tiene ya un cierto bagaje fílmico o simplemente está prestando atención a lo que le enseñan en pantalla, lo ve venir todo. Empezando por la gran sorpresa (¿?) final, que se puede intuir ya desde la primera media hora y es casi obvia desde Saturno. Y siguiendo en realidad con casi todo, porque los actores se limitan a ir poniendo la cara que toca en cada momento. Aquí sufro porque me voy a separar de tal, aquí me peleo porque ha muerto aquel, y ahí pongo cara de malo porque voy a hacer algo malo.

Interstellar - Planeta

El amor, la soledad y la filosofía barata acechan en este planeta.


Y eso es lo que resulta realmente imperdonable. Que teniendo a McConaughey, Damon, Cane y Hathaway no consigas unas interpretaciones dignas es de juzgado de guardia. Todo lo demás lo podemos perdonar. Al fin y al cabo, Nolan hizo trampas mucho más gordas en Memento y a nadie parece que le molestara; y más que alargó sus Batman no alarga Interstellar; pero, ¡por dios! ¿Cómo no consigue nada de algunos de los mejores actores que se puede encontrar ahora mismo?

En cualquier caso, lo que no entiendo es por qué ha decidido hacer esta película, cuando la historia da para una serie. De hecho, pide una serie. Hay fragmentos resueltos en un par de momentos, toda la parte de Michael Cane está casi en elipsis y el final te deja con la sensación de que ahora viene una hora más de película (pero no). Me imagino una serie de cuatro temporadas en la HBO y babeo. En su lugar, nos tenemos que conformar con una aceptable película de tres horas que es puro Nolan, aunque sin explosiones, claro. Bueno, casi sin explosiones (recordemos que en el espacio no hay oxígeno, por mucho que le duela a George Lucas). Pero es puro Nolan, para bien y para mal.

Sinopsis

Interestelar

Mientras la Tierra agoniza entre plagas y hambrunas, la única esperanza parece ser encontrar otro planeta habitable más allá de un agujero de gusano.

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3 Responses to “Interestelar: de realismo y verosimilitud”

  1. Rincewind Rincewind dice:

    Veo mucho resentimiento en la reseña, y no sé por qué. Ir al cine para verlo todo de ese color tan lúgubre no tiene que ser agradable. Y que eso se extienda a otras experiencias, como los libros o vaya usted a saber cuál, debe ser, triste.

  2. PA PA dice:

    Tienes todísima la razón. Lo más destacable de la peli para mí es el alegato procientífico, proexploración espacial.
    Un saludo.