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La cueva, o cómo al final lo importante son las ideas

Alguien debería hacer una tesis sobre por qué en España se hacen tan buenas películas de terror. La cueva nos lo ha hecho pasar fantásticamente mal.

Lo del found footage (metraje encontrado falso), no nos engañemos, siempre ha sido una forma de disimular que no hay dinero. Lo era en Holocausto caníbal como lo era en El proyecto de la bruja de Blair, pero también en la auténtica avalancha de películas cutres que nos han llegado en los últimos años. Y claro, el problema es que esa técnica te permite disimular que no tienes un real, pero no que no tengas ideas. Y la mayoría de esas películas andan más escasas de ideas que de dinero.

Por suerte, no es el caso. La cueva es una de las mejores películas de found footage que he visto, pero es que también es una de las más interesantes que me he encontrado en los últimos años. Una prueba de que lo realmente imprescindible para contar una buena historia es tener una idea. Porque por mucho dinero, actores de nivel, FX y mandangas que tengas, sin una idea como mucho puedes llegar a hacer un artificio resultón.

Angustia en La cueva

Algo en la nuca nos da mucho mal rollo en esa cueva.


Pienso en otras películas de terror en cuevas, tipo The Descent o The Cave, y aún destaca más el que tal vez sea el mayor acierto de La cueva: hay algo en el cerebro reptiliano que nos lo hace pasar muy mal en esta película. No tengo claustrofobia y, de hecho, me gustan los sitios pequeños, pero Montero ha conseguido hacérmelo pasar realmente mal, porque no ha intentado meter más cosas. ¿Quién necesita monstruos demoníacos ocultos, si tienes ratas y oscuridad? ¿Para qué invocaciones satánicas si tienes cuevas laberínticas y agujeros por los que apenas cabes?

Claro que, para llegar a esa situación y que la verosimilitud no salte por los aires, primero hay que presentar a los personajes y hacerlo bien. Y ahí, en la parte menos estimulante para el espectador, es donde la película asienta unos cimientos sólidos. Crea unos personajes y unas dinámicas entre ellos que hacen que aceptemos con naturalidad lo que está por venir.

Ahí la pena es que no todos los actores están a la altura. Xoel Fernández hace lo que puede, ya que su personaje en realidad es poco más que el narrador: lo graba todo con su cámara para su blog, y de vez en cuando aparece en escena y dice alguna frase, pero no tiene nada que hacer. Jorge Páez no consigue trascender su rol de chico mono, y en eso se queda. Es una pena, porque tiene escenas para lucirse. Eva García-Vacas empieza muy bien y tiene un par de escenas realmente brillantes. La de la borrachera, en concreto, la borda. Después se diluye conforme lo hace su personaje, pero en conjunto es bastante aceptable.

La cueva - Marcos Ortiz

Marcos Ortiz simplemente se sale.


El problema es que a su lado tienen a Marcos Ortiz y a Marta Castellote, que se los comen con patatas. Marcos Ortiz (al que muchos reconoceréis por ser un secundario habitual de los programas de José Mota) va creando su personaje poco a poco, empezando casi con un estereotipo y terminando con algunas escenas que espero que le consigan un Goya. Espectacular. Y Marta Castellote está increíble. Por cierto, que a los catalanes seguramente os suene su cara: salía en La Riera, aquél culebrón de TV3. Lo digo para que no os tiréis toda la tarde intentando recordar de qué os suena, como me pasó a mí.

Pero vamos, que Castellote está impecable de principio a fin. En parte es por eso que Jorge Páez se ve limitado en su interpretación: porque el papel de ella también podía haberse reducido al de chica mona, como el de él, y en cambio ella crea una Celia mucho más creíble.

La cueva - Fernández y Castellote

Xoel Fernández y Marta Castellote al principio de la película. No saben lo que se les viene encima.


Resumiendo, corred al cine. Lo vais a pasar mal, como tiene que ser. Pero no es una película de miedo para adolescentes: es de terror. Te va a dar mal rollo, no sustos facilones. Incluso tiene un par de momentos en los que parece que el director esté diciendo «eh, puedo darte sustos, pero esto es mejor». Y vaya si lo es. Aunque, por primera vez en años, me dieron ganas de irme del cine. ¡Gracias!

 

Sinopsis

La cueva

Cinco amigos se van de vacaciones a una isla, sin avisar a nadie de dónde andarán. Allí encuentran una cueva y deciden entrar, pero pronto se perderán en ella. Si comida ni bebida, sus vacaciones paradisíacas pronto se convierten en un infierno.

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