Este sitio utiliza cookies. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. Para más información vea la política de cookies.

Cerrar

Pesadillas, bienvenidos al monstruoso mundo de R. L. Stine

Letterman firma una película de aventuras familiar como las que hacían en los noventa.

Esta es la historia de un escritor que, siendo niño, siempre estaba en casa. Enfermaba de un montón de cosas y por eso siempre estaba en casa. Los otros niños creían que era una especie de monstruo, o que era un niño raro, muy raro. Y le tiraban piedras y le decían de todo. Así que el niño raro que siempre estaba enfermo tuvo que inventarse a sus amigos. Pero como odiaba a todo el mundo, se inventó amigos monstruosos que pudiesen atacar por las noches a los niños que se reían de él. Y ocurrió que, cuando ese niño se puso a escribir sus historias, en una vieja Smith Corona, todos esos monstruos se hicieron realidad. Sí, sí, se volvieron reales. Y el niño, que ya no era un niño, empezó a tener que ir de una ciudad a otra huyendo de esos monstruos que había creado y que a veces escapaban de los libros. ¿Y qué ocurría cuando escapaban? Pues que no había forma de acabar con ellos. Solo podía acabarse con ellos si volvían al libro. Interesante, ¿no?

El punto de partida de Pesadillas, la muy recomendable adaptación del universo Stine que ha llevado a cabo el director de Monstruos contra alienígenas, Rob Letterman, es maravilloso, ¿o no? He de reconocer que la idea de que el escritor sea el centro de la historia y la única manera de acabar con todos los males sea el hecho mismo de escribir me encanta. Me pregunto cuántos niños querrán ser escritores después de ver la película y me digo que seguramente un montón, y eso de por sí ya me parece maravilloso. Porque el héroe y el villano de Pesadillas es el escritor. Mejor dicho, el villano son sus demonios y el héroe es él mismo, atreviéndose por fin a enfrentarse a ellos. Así que imagino que al genio R. L. Stine (que por cierto, hace un cameo, y os reto a encontrarlo) debe haberle encantado la película, pero no solo a él, porque Pesadillas es un homenaje a Stine, pero también a todos los escritores que han hecho del mundo un lugar mejor porque lo han llenado de monstruos, y al hacerlo, lo han vuelto mucho menos aburrido.

Pesadillas - Stine y monstruos

Aquí Stine y algunos de sus monstruos.


Dicho esto, vamos a los que vamos, porque el entrañable homenaje (que nos hará recordar siempre a Stine como un niño grande) no es lo único bueno de la película, no. Vaya por delante el tono megablockbuster americano de la película, un reflejo (en bien acabado) de los libros de Stine que, no lo olvidemos, es de Ohio y amante del cliché. Así que ahí tenemos al protagonista, Zach (Dylan Minette), un chaval neoyorquino que llega con su madre a un pueblecito de los suburbios llamado Madison, intentando alejarse de todo, para dejar de pasarlo mal por la muerte de su padre. El chaval está hecho polvo, y tiene que empezar una nueva vida en un pueblo en el que parece que nunca pasa nada. Pero entonces aparece Hannah (Odeya Rush), su misteriosa vecina (que tiene un aire a Kristen Stewart), y la cosa cambia. Porque Hannah tiene un padre rarito y un montón de libros en una estantería que no son libros, son manuscritos, y están todos cerrados con llave. ¿Adivináis por qué?

Pesadillas - Cementerio

Los chavales y Stine, en el cementerio.


Por supuesto, en cierto momento de la historia alguien comete la insensatez de abrir uno de esos libros, y la cosa se lía pero bien. Y aquí es donde el melodrama de instituto con toques de un humor brillante, al estilo de Indiana Jones y a última cruzada o del mejor cine familiar de los 90 en general, se convierte en una fascinante película de aventuras llena de guiños para los lectores de Pesadillas y para los amantes del cine de terror de todos los tiempos. Hay uno en concreto al clásico de los 50 La masa devoradora, que protagonizaba Steve McQueen y que debió provocarle un montón de pesadillas al Stine real. Y loa hay hasta para los fans de Stephen King (ya veréis, ya).

¿Lo mejor? El humor, brillante como decía y presente en todo momento. Por ejemplo, el amigo loser del prota es un gran acierto, muy noventero todo él, hasta casi parecer sacado de The Day of the Tentacle). Y Jack Black, impecable en su papel de Stine, un poco en plan maléfica Señora Doubtfire, y es que todo él es como un cruce entre Philip Seymour Hoffman y Robin Williams.

Pesadillas - Slappy

Slappy es muy, muy, muy malo.


Los monstruos son de nota, y los encuentros con ellos (en pistas de hielo, supermercados, bailes de fin de curso, bosques en los que se esconden parques de atracciones abandonados) son insuperables. Y la música de Danny Elfman, habitual de Tim Burton en la época de Bitelchús y Eduardo Manostijeras, le da el toque exacto de aventura pesadillesca, molona y a la vez retro que necesita. En defintiva, a Letterman le ha salido una película para toda la familia como aquellas que se hacían en los noventa (desde Cariño, he encogido a los niños hasta El vuelo del navegante), redonda. Ya querría J. J. Abrams que le saliera algún día una película tan redonda y tan divertida y tan noventera como esta. Pero eh, demos gracias a que está en otras ligas y a que Stine ha tenido suerte con guionistas y equipo y sobre todo, director. Habrá que seguirle la pista a Letterman. En serio, muy, muy recomendable.

 

Sinopsis

Pesadillas

El adolescente Zach Cooper (Dylan Minnette) se muda sin muchas ganas con su familia desde Nueva York al pequeño pueblo de Greendale, donde aunque molesto por este gran cambio en su vida, Zach encuentra un resquicio de esperanza cuando conoce a su vecina, Hannah (Odeya Rush) y consigue hacerse un nuevo mejor amigo, Champ (Ryan Lee). También se entera que el padre de Hannah es R. L. Stine (Jack Black), autor de la famosa serie de libros de terror, Pesadillas. Pero Zach descubre la razón por la cual el padre de Hannah es muy misterioso y extraño: cada una de las criaturas y monstruos por las cuales Pesadillas se hizo famoso son reales y se mantienen atrapados en sus libros.

Cuando por un descuido, Zach y Champ entran a la casa de Stine, accidentalmente liberan a todos los monstruos de los libros de Pesadillas y estos aterrorizan al pequeño pueblo.

Inicia sesión y deja un comentario

One Response to “Pesadillas, bienvenidos al monstruoso mundo de R. L. Stine”