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Sitges 2014: El despertar de las minirreseñas vivientes

Minirreseñamos Burying the Ex, Dead Snow 2, It Follows, R100 y The Voices.

En nuestra tercera tanda de películas de Sitges 2014 repasamos It Follows, una de las sensaciones del festival, Dead Snow 2: Red vs. Dead, una nueva vuelta de tuerca al subgénero de comedias zombis, Burying the Ex, la última película del mítico Joe Dante, The Voices, la nueva incursión en el cine de la autora de Persépolis, y R100, una de las películas más estrambóticas que se pueden ver en la actualidad.

Burying the Ex de Joe Dante

Burying the Ex
Max empieza un romance con Olivia, una chica que parece ser su alma gemela, pero su difunta exnovia Evelyn no se lo pondrá fácil, ya que volverá de la tumba dispuesta a pasar lo que le quede de «no vida» junto a él. Todos en pie, que vuelve Joe Dante. Tras la cierta decepción sufrida con su anterior película, Miedos 3D, Dante vuelve a hacer lo que mejor se la da: una comedia con toques de terror y un evidente poso nostálgico que nos remite a una manera de hacer películas que no se volverá a repetir. Una manera instaurada en parte por el propio director con títulos como Exploradores, No matarás… al vecino o Gremlins, películas que cuentan historias sencillas sin necesidad de mastodónticos presupuestos destinados a FX para meternos de lleno en la trama.

En una edición de Sitges donde las comedias con zombis han tenido mucho peso, Burying the Ex se posiciona como el título más pequeño a nivel de producción (la película tuvo que ser finalizada por medio de crowdfuding), pero posiblemente sea el que haga mantener una sonrisa permanente en la cara. Es una fiesta cinéfila en la que no faltan referencias a clásicos del cine fantástico (esa televisión en la que siempre están presentes películas como La invasión de los ladrones de cuerpos, o los pósters de películas de terror clásicas que aparecen durante todo el metraje), y que por fortuna no se toma nada en serio a sí misma. Tampoco duda en absorber las virtudes mostradas en series como The Big Bang Theory —de la que apuesto a que Dante es un ferviente seguidor—, lo que se refleja en la rapidez del montaje. Puede que no sea su mejor película, ya que este honor recae sin duda en Gremlins, pero Burying the Ex es un más que agradecido título que nos trae de vuelta un Joe Dante que echábamos de menos.

Dead Snow 2: Red vs. Dead de Tommy Wirkola

Dead Snow 2
Martin, el único superviviente de la original Dead Snow, tendrá que enfrentarse de nuevo a la amenaza de los zombis nazis comandados por el coronel Herzog. En esta ocasión contará con la ayuda de un comando norteamericano especializado en exterminar muertos vivientes.

El noruego Tommy Wirkola lo ha vuelto a hacer. Tras haber firmado hace ya cinco años una de las mejores comedias de temática zombi, la ha superado ampliamente con su segunda parte. Gracias a un aumento considerable en el presupuesto, todo se ve y se siente mejor que en la primera entrega, sin rebajar por ello el nivel de violencia y locura, sino todo lo contrario. Con una dirección bastante más pulida, Dead Snow 2 deja atrás el cierto amateurismo que respiraba su anterior película. Aquí no queda títere con cabeza; nazis, comunistas, todo el mundo recibe palos en los muy violentos y acertados gags que harán que sus noventa minutos de duración nos pasen volando. Refrescante e inspirada, la cinta se posiciona como una de las mejores comedias de zombis, compartiendo puesto con la siempre presente Shaun of The Dead. Un cachondeo de tomo y lomo cuyo medio natural es en una sesión de medianoche acompañado de amigos, un montón de cervezas y un gran bol lleno de palomitas.

It follows de David Robert Mitchell

It Follows
Jay, una joven de 19 años está en lo que muchos llamarían la flor de la vida. Sin embargo, tras acostarse con su nuevo novio, comienza a sentir que alguien la persigue. It follows, el segundo largometraje del joven realizador David Robert Mitchell tras su recomendable The Myth of the American Sleepover, puede considerarse una de las sorpresas del año dentro del cine de género. Desde su potente arranque la película nos cogerá por el cuello y no nos soltará durante el resto de metraje. Más angustiosa que terrorífica, la impecable puesta en escena (con esos magníficos juegos de desenfoque) y el tremendo pulso impreso en la dirección por su joven realizador harán que sintamos en nuestras propias carnes la paranoia a la que es sometida la protagonista durante la película.

Mezcla de cine indie y terror, It Follows tiene como tema central el paso a la edad adulta, poniendo especial énfasis en el sexo como catalizador de todos nuestros miedos y paranoias. Todo esto sin dar la espalda a referencias heredadas del cine de terror más ochentero o al mundo del cómic, con Agujero Negro de Charles Burns como referente ineludible. Una de las películas imprescindibles del festival que debería tener un gran recibimiento en su, esperemos, futuro estreno en salas.

R100 de Hitoshi Matsumoto

R100
Takafumi vive una existencia ordinaria y triste. Un día decide inscribirse durante un año en un exclusivo y misterioso club de S&M cuya única regla es que no hay derecho a cancelación, bajo ninguna circunstancia. Aunque al principio el hombre está encantado con la experiencia, poco a poco una serie de encuentros con diferentes dominatrix le harán replantearse la decisión tomada. Tal como afirma la edición impresa del periódico del festival, uno de los motivos por los que cada año miles de personas nos acercamos hasta Sitges es la necesidad de vivir emociones fuertes. Y si hay una película que nos da, no ya doce sino cien tazas, esa es R100.

La nueva película de Matsumoto, que peldaño a peldaño está creando una carrera que lo acerca al cine más extravagante de directores como Takashi Mikke o Sion Sono, es un descenso a la locura como no se había presenciado en mucho tiempo. Estrafalaria como ella sola, R100 se toma su tiempo para presentarnos al protagonista y las razones que lo llevan a disfrutar del placer otorgado por el dolor. Pero no es hasta que todas las cartas están echadas sobre la mesa cuando la película se convierte en un tour de force donde tienen cabida desde reminiscencias del programa Humor Amarillo, pasando por las películas de Miyazaki y llegando hasta el humor más absurdo de Top Secret o Agárralo como puedas. Con docenas de escenas a cual más delirante, R100 requiere dejarse llevar y disfrutar de una de las experiencias más extremas que nos puede brindar el cine actual.

The Voices de Marjane Satrapi

The Voices
Jerry vive en un piso con la única compañía de un perro y un gato. Lo que parece una vida normal se ve alterada cuando tiene una cita con Fiona, una compañera de trabajo. Al llegar a casa, Jerry cuenta a sus animales cómo le ha ido el encuentro y ellos, como si fuera lo más natural del mundo, le contestan. La nueva película de Marjane Satrapi, autora de Persépolis y codirectora de su versión cinematográfica, nos cuenta la historia de Jerry, un «simpático» psichokiller encarnado por un inmenso Ryan Reynolds con un papel hecho a su medida.

Si pusiéramos en una batidora Hairspray, Psicosis y una pizca de Henry: Retrato de un asesino, posiblemente nos habría salido The Voices. Las referencias, aunque parezcan exageradas, no son gratuitas, y es que una de las principales virtudes que posee la cinta es la estimulante mezcla de géneros. El aura pop que rodea la película, con sus colores saturados, choca de frente con las escenas más sanguinarias que salpican el metraje. Y es que presenciar cómo un personaje que cae bien desde el primer minuto es capaz de matar a sangre fría, sin apartar la risa de su cara ni un momento, es de lo más perturbador que se ha podido ver en Sitges este año. Con su película más ambiciosa hasta la fecha, Marjane Satrapi se ha ganado a pulso su seguimiento por parte los fans del cine de género.

The Voices

¡La cuarta y última tanda, en unos días!

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