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Open Windows: ventanas (indiscretas) abiertas

Para desquitarnos un poco de las últimas películas, hemos ido a ver Open Windows. Y bien, pero tampoco es para tanto.

Decía Ballard que a él el futuro que le interesaba era el que pasa de aquí a un minuto. Open Windows en teoría se sitúa en el presente, un presente que parece más un mundo ciberpunk, pero dejándonos siempre con la duda de hasta qué punto es diferente. De cuántos minutos faltan para ese futuro.

Ir con muchas expectativas a ver una película, ya lo he dicho muchas veces, no es bueno. Y llevo toda la semana viendo a la gente alucinada con Open Windows. Y claro, me he encontrado lo esperable: es una buena película, pero tampoco es para tanto. Tiene muchos aciertos y algunas grandes ideas, pero en conjunto se hace algo larga y la trama no aguanta un análisis mínimamente serio.

Elijah Wood - Open Windows
Lo más interesante, desde luego, es el aspecto visual. Toda la película transcurre en una pantalla de ordenador, con lo que las ventanas a las que se refiere el título van y vienen, mientras vemos una combinación de imágenes de webcams, cámaras de móvil, cámaras deportivas y demás aparatos de vídeo. El resultado es que la pantalla del cine se convierte en una pantalla de ordenador y el voyeurismo de Nick (Elijah Wood) con el que Chord (Neil Maskell) cuenta se convierte en el nuestro propio. Es lo mismo que hizo en su día Hitchcock con La ventana indiscreta, y como allí Vigalondo nos apunta con un dedo acusador mostrando un contador de visitas. No puedo hablar más de esa escena sin hacer un enorme spoiler, pero cuando la veáis acordaos de mí.

La escena no es lo único que recuerda a Hitchcock. De hecho, tal y como hacía el inglés, Vigalondo se dedica a engañar al espectador una y otra vez, dando giros inesperados, ocultándole información y llevando sus ojos donde le interesa para que no se plantee preguntas incómodas. Incluso hace su propio cameo, interpretando al director Gabilondo, responsable de Dark Sky 3, de la que nos pone un fragmento. Todo es un rompecabezas en el que Vigalondo nos pide que entremos dispuestos a creernos lo que vamos a ver. De ahí la secuencia de Dark Sky 3 que hay al principio de la película, con los actores haciéndolo fatal aposta.

Dark Sky The Third Wave - Cartel

Cartel de la ficticia «Dark Sky: The Third Wave». Ventanas dentro de ventanas, películas dentro de películas.


Y en el fondo la historia entera es como las imágenes de esas webcams: pixelada, de baja resolución, pero que aceptamos sin mayor problema. Entramos con gusto en ella y la vemos como realista porque venimos de ver una secuencia chusca de una supuesta tercera parte de una peli, pero en realidad estamos viendo lo mismo. Por eso los hackers franceses llevan esas gafas fluorescentes que no dejan verles la cara… y que les hacen parecer los malos de Dark Sky 3. El secreto de los protagonistas de Dark Sky 3 para sobrevivir es no pensar; el secreto para que Open Windows funcione es que nosotros no pensemos.

Open Windows - Cartel UK

El cartél de la película en Reino Unido.


El conjunto merece la pena, pero se hace un poco larga, y el final… bueno, el final hay que cogerlo con pinzas. Si habéis visto un puñado de películas de Hitchcock, o al menos de Brian de Palma, os lo veréis venir. Claro que eso significa que no habéis hecho caso y os habéis puesto a pensar. Muy mal, niños. Muy mal.

Eso sí: he tenido la desgracia de verla doblada. A pesar de eso se nota que tanto Wood como Grey hacen un gran trabajo. Si podéis, no lo dudéis: VOSE. Porque telita con el doblaje.

 

Sinopsis

Open Windows

Jill (Sasha Grey), la actriz más excitante del momento, rechaza cenar con Nick (Elijah Wood), un fan que ha ganado una cita con ella en un concurso por internet. En compensación, un tipo llamado Chord (Neil Maskell), presentándose como el jefe de campaña de la nueva película de Jill, ayudará a Nick a seguir los pasos de la actriz desde su propio ordenador. Entonces comienza un juego en el que Nick descubrirá que tan sólo es un títere más en el maníaco plan ideado por Chord.

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