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Vuelve El Ministerio del Tiempo: más de lo mismo, pero ¿bien?

La serie española más prometedora de los últimos tiempos regresa con un aprobado... ¡y el Cid!

Ha vuelto El Ministerio del Tiempo y con él han vuelto sus chistes sobre artilugios o conceptos de los que los funcionarios temporales no han oído hablar jamás. En el capítulo de ayer, casi en modo repeat, le tocó al ADN, ¿y por qué le tocó al ADN? Porque la cosa ayer iba a de volver a la Valencia de principios del siglo XI y echar un vistazo al cadáver del Cid.

En el año 2016 de la serie han aparecido unos restos del mercenario de leyenda que no concuerdan con su ADN. Ah, pero ¿teníamos ADN del Cid? Claro, explica Salvador (Jaime Blanch), porque alguien del Ministerio viajó al siglo X y pidió al pequeño Cid que le diera el diente que se le había caído (explicándole algo de un Ratoncito Pérez). Así que tenían el famoso ADN del Cid y resulta que no coincidía con el de los huesos recién hallados en Burgos que, según todos los indicios, debían ser del Cid.

El Ministerio del Tiempo 2x01 - Cid
He aquí el punto de partida de la segunda temporada la serie española más prometedora de todos los tiempos, la serie que iba a ser nuestro Doctor Who pero que en principio no podrá llegar a tanto porque:

  1. Las puertas del tiempo no te llevan al futuro (al menos, de momento), y
  2. Puesto que las abren funcionarios de un ministerio español, es difícil que acaben yendo a otros planetas, y más si de lo que se trata es de corregir errores que puedan afectar a la historia de España.

Considerando las circunstancias, y tratando de olvidar que por momentos los actores parecen estar recitando —y no porque se hablen de vos, sino porque parece que o bien el guión no puede articularse con naturalidad o la naturalidad sigue haciéndose la remolona en las series españolas, así, en general—, la cosa funciona bien.

El Ministerio del Tiempo 2x01 - Falso Cid

El falso Cid.


Y funciona exactamente igual que lo hacía en la primera temporada. Es una serie disfrutable, sí, porque no se toma en serio, y aunque el tema Alatriste sobrevuela constantemente sus episodios —¿no os da la sensación de que en España hemos ido todos por ahí con espada hasta hace cuatro días?—, desde el principio la idea es buena y se explota lo mejor posible. Los personajes funcionan (yo soy especialmente fan del Velázquez fan de Picasso), y el hecho de que procedan de distintas épocas, uno de los atractivos de la idea del Ministerio en sí, da mucho juego de cara a los chascarrillos, unos más inteligentes que otros (y otros, como el del mechero, ya repetidos hasta la saciedad), y a reírse de sí mismos, que siempre ha sido otro punto a favor de la serie.

Sin embargo, a veces se encallan en subtramas que explotan el lado dramático del asunto, porque no todo iba a ser comedia, que no estamos hablando de Doctor Who sino de viajar en el tiempo en España. Por ejemplo, está la que protagonizó la pasada temporada Irene (Cayetana Guillén Cuervo), y el capítulo de anoche planteó la que en esta tiene pinta de ir a protagonizar Julián (Rodolfo Sancho).


Porque ocurre que se sospecha que hay un topo en el Ministerio, y creyendo que ese topo podría ser Julián, se le relega a un puesto de subalterno en la enfermería, por lo que él empieza a tramar una huida. Esa huida va a tener que ver con la fotografía que encontró Amelia (Aura Garrido) y en la que aparece Julián, que supuestamente es el padre de su hija. Así que la cosa pinta algo folletinesca en esta segunda temporada, que por cierto anoche contó con el beneplácito de la audiencia en una franja que en principio no era fácil: Telecinco contraprogramó con un caballo ganador, El chiringuito de Pepe. Pero casi tres millones de españoles siguieron las correrías del falso Cid en el regreso de la serie de Javier Olivares.

El falso Cid era en realidad un funcionario del Ministerio que había viajado a la época desde los años sesenta, cuando Charlton Heston pidió «material» para meterse en el personaje porque iba a protagonizar una película sobre el famoso guerrero. Es divertido ver cómo Sergio Peris-Mencheta, el funcionario sesentero, viaja al pasado con una cámara Super-8 para grabar una batalla del Cid y, por su culpa, porque le distrae, alguien se carga al Cid veinte años antes de lo previsto.

El Ministerio del Tiempo 2x01 - Patrulla
En fin, que la segunda temporada de El Ministerio tiene pinta de más de lo mismo, y eso está bien porque sigue fiel a todo lo que nos gustó de la primera. Pero ¿ya está? ¿Lo que vamos a tener esta segunda temporada es un bonus track de la primera? ¿En serio? Crucemos los dedos para que Javier Olivares (a quien pudimos entrevistar cuando iba a estrenarse la serie) y los suyos hayan pensado en alguna que otra sorpresa. Parece que el personaje de Hugo Silva, a todas luces llegado para sustituir a Julián (que va a dejarse ver mucho menos esta temporada), es de lo mejorcito que nos espera. O al menos, en el avance del próximo capítulo parece divertido.

El Ministerio del Tiempo - Pacino

El Pacino, pronunciado «pachino» (Hugo Silva).


Mientras se mantenga el drama telenovelesco a raya, todo irá bien. O más o menos bien, como hasta ahora. Chistes, historia de España, situaciones ocurrentes y actores que intentan parecer naturales pero que ni a tiros lo parecen.

Ah, y para los fans muy fans, y para los curiosos también, atentos a las andanzas de Julián en su periplo alternativo, que podremos seguir con un podcast que ya ha arrancado. También llega una webserie centrada en Angustias, la secretaria del Ministerio, que irá en paralelo al final de la temporada. Y podremos entrar en la molona intranet privada que se han currado los responsables de la serie y cuya contraseña cambiará cada semana.

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