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I am a Hero 7: un año de héroes perdedores.

Casi un año después de reseñar el principio de la serie, vemos cómo ha seguido y si mantiene el espectacular nivel con que arrancó.

Lo malo de empezar una serie con un nivel altísimo es que es difícil de mantener y, por poco que baje, la sensación es desoladora. Y en I am a Hero Hanazawa se marcó un principio tan soberbio que, la verdad, no había vuelto a la serie por miedo a esa decepción. Y ahora, tras su lectura, tengo una sensación ambivalente. Por un lado, sí que ha bajado el nivel. Pero, por otro, sigue siendo altísimo y los aciertos son muchos más que los fallos.

I am a Hero 7 - Portada

El apocalipsis y Japón. Ese concepto.


Lo primero, los aciertos. Los personajes son complejos, vamos descubriendo matices capítulo a capítulo y mantienen una coherencia que puede llegar a ser desesperante. Más que nada porque son un hatajo de perdedores, empezando por Hideo (que debería tatuarse una L de loser en la frente) y siguiendo por Hiromi o incluso por los tipos del centro comercial. Son el tipo de gente que sobrevive casi por puro azar. El tipo de gente que lleva una escopeta en un país en el que es casi imposible encontrar un arma de fuego, pero que no se atreve a usarla. El tipo de gente que deja el dinero para pagar lo que se lleva de una gasolinera abandonada en pleno apocalipsis.

Pero lo que me parece realmente brillante es el retrato de la propagación de la plaga. Rumores y más rumores, gente yendo de aquí para allá porque han oído en la radio alguna cosa, magos y ufólogos, ciudades abandonadas, muchedumbres, paranoia, gente intentando seguir como si no pasara nada… Las ficciones Z suelen saltarse la fase de propagación, porque es la que más cuestiona la verosimilitud de la obra. I am a hero, en cambio, no tiene ningún problema en situarse de lleno en esa fase, describiéndola con detalle pero sin olvidar que lo que de verdad importa al lector es lo que ocurra a Hideo y Hiromi.

I am a Hero - Parque
Ese gusto por el detalle y su uso para ilustrar lo narrado se contagia al dibujo, con unos personajes que ¡parecen japoneses! Si estáis habituados a leer manga, os habréis dado cuenta de que los personajes suelen tener rasgos occidentalizados. Si no, pensad en Dragon Ball: ¿Goku o Vegeta os parecen japoneses? Pues eso. En este caso, en cambio, los personajes sí tienen rasgos nipones. Y no sólo eso: ¡ni siquiera son guapos! Hideo, de hecho, es francamente feo, para qué nos vamos a engañar.

En cuanto a la parte negativa, la que hace que el nivel baje un poco respecto a aquel principio tan espectacular, fundamentalmente es consecuencia de que I am a Hero sea un manga industrial. No es una obra íntegra, sino una serie que se publicaba en la revista Big Comic Spirits, lo que obliga a su autor a cumplir unos plazos de entrega. Una forma de trabajar que fue retratada en el primer tomo, pero que comporta algunas consecuencias. Por un lado, y esto en sí no es malo necesariamente, el uso sistemático de fondos planos. Cielos blancos, noches negras y sin estrellas: muchísimo menos trabajo dibujando. Es un rasgo diferencial del manga, y en general en esta serie está muy bien usado, aunque en el tomo 7, por poner un ejemplo concreto, abusa de manchas negras en la noche.

I am a Hero - Bebé Zombi

Zombis bebés. Adorables, ¿verdad?


Más molesto resulta que alargue las escenas. No llega al nivel ridículo de Dragon Ball Z o Campeones, por poner dos ejemplos que todo el mundo conozca, pero sí que hay escenas que deberían haber durado apenas un par de páginas o tres, y en cambio se alargan durante un capítulo entero. Si añadimos que sea de noche, la composición a base de primeros planos, y casi todo en negro, el mangaka tiene poco trabajo, pero el lector se puede llegar a aburrir.

Aun así, sigue siendo un manga espectacular. No tiene problemas en usar el gore (aunque no se trata de Suehiro Maruo), pero no abusa de él. Y tiene una mirada irónica y distanciada que hace que las páginas pasen con agradable facilidad, a diferencia de ese panfleto neonazi que es Highschool of the Dead. Quizás porque I am a hero no busca escandalizar ni tiene idea de qué puede ser lo mejor para sobrevivir. Como sus protagonistas.

Ya os lo recomendé en su día. Ahora, un año más tarde, vuelvo a hacerlo.

Sinopsis

I am a hero 7

Tras el brote zombi que asola Japón, Hideo se encuentra con Hiromi, una adolescente. Juntos intentan sobrevivir, pero los vivos pueden ser tan peligrosos como los muertos.

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