Este sitio utiliza cookies. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. Para más información vea la política de cookies.

Cerrar

¿Quiénes son The Boys?

Publicado el último número de The Boys, hacemos balance de lo que ha sido esta exitosa serie de Garth Ennis.

La premisa inicial de The Boys es bien sencilla: en un mundo en el que hay superhéroes, alguien tiene que controlarlos. Porque un montón de personajes más o menos desequilibrados y con superpoderes pueden cometer algún que otro exceso. Tratándose de un cómic de Garth Ennis, eso podía resultar en una obra maestra como Predicador o en un conjunto de chistes de pedos como La brigada de fusileros. Ennis es un autor que, cuando se autocontrola, es genial, pero cuando se desata acaba haciendo eso: pedo-culo-pis. Por suerte para nosotros, en The Boys ha estado bastante controlado, quizá porque la historia estaba pensada desde el principio y no tenía mucho margen para salirse de su propio camino. Incluso en los episodios más grotescos, como el del Herogasm (cuyo título ya lo dice todo), sabe introducir elementos en el momento adecuado para que las barbaridades que está presentando sean creíbles.

The Boys

Portada del primer volumen de The Boys


De hecho, mientras los repasaba para escribir estas líneas me sorprendió cómo ha ido introduciendo detalles sin importancia a lo largo de toda la serie. Detalles que, en ocasiones, parecían sólo una forma de retratar a determinados personajes como completos desequilibrados, y que han resultado ser la piedra que nos permite comprender el final, y creérnoslo.

Es una pena, en cambio, que tras doce números el último resulte tan acelerado. Lo narrado en él exige más páginas, un decimotercer tomo. Todo en él da sensación de prisa. Incluso el dibujo y el color son francamente peores. No es que Darick Robertson, el dibujante, sea una maravilla del mundo, pero sí es más que aceptable y tiene sus momentos. Aquí no sabemos qué parte es suya y cuál de Russ Braun o de Richard Clarck, pero de vez en cuando encontramos páginas mal dibujadas, con errores de bulto. A años luz de lo que nos había acostumbrado. Incluso Tony Aviña a ratos parece que haya descubierto la herramienta aerógrafo del Photoshop y las esté aprendiendo a usar. Pero eso son sólo detalles en lo que, en conjunto, es una grandísima serie. Con su momento de bajada, cierto, hacia los números 5 y 6, pero que después vuelve a recuperar.

Boys mal

El dibujo no siempre ha estado a la altura.


Y, ¿de qué trata The Boys? Porque no es una historia de superhéroes. Las grandes obras nunca tratan de lo que tratan: siempre hay más, mucho más. ¿Sabéis aquella frase de Spiderman de «un gran poder conlleva una gran responsabilidad»? Pues para empezar, The Boys trata de que eso es una patraña. Un gran montón de mierda. Si le das a alguien poder a carretadas, más te vale que tengas alguna forma de obligarle a ser responsable, porque si no lo va a ejercer como le dé la real gana. Ennis usa a los superhéroes como metáfora, pero nos habla de Leman Brothers, de «los mercados», de Rodrigo Rato. Y de los gobiernos que nos pueden espiar sin que pase nada. Que pueden mentirnos sin que pase nada. Ennis nos recuerda aquello de quién vigila a los vigilantes. Y cuestiona de base el pacifismo, a la vez que exalta a los pacifistas. Carnicero es eso: un carnicero. El tipo que hace el trabajo sucio, porque hay que hacerlo. Porque las consecuencias de no hacerlo son terribles, te dejan con los brazos de tu novia mientras su cuerpo sale disparado contra un muro. Hughie es el que no quiere hacerlo, el que ve lo terrible de hacerlo, y el referente moral que vigila a los vigilantes.

The Boys
Pero, a diferencia de lo habitual, no se pasa páginas y páginas hablando de lo dura y difícil que es la vida de esos vigilantes, de cómo no pueden mantener una vida normal. De vez en cuando nos da alguna pista, alguna pincelada, en tono ligero y de comedia. Hasta que, de repente, descubrimos alguna cosa. Y entendemos que esa vida es realmente jodida. Y no sentimos envidia de sus poderes, sino lástima.

No quiero acabar sin mencionar la excelente traducción de Ernest Riera. En especial en lo referente a las palabrotas, pero también en las situaciones en las que el acento de los personajes (Carnicero es inglés, Hughie es escocés) es importante.

Y ahora, si aún no habéis leído esta serie, corred a por ella.

Inicia sesión y deja un comentario

One Response to “¿Quiénes son The Boys?”

  1. […] su mano derecha (me ha recordado un poco al personaje “Leche Materna” de la imprescindible The Boys). Por cierto, son todos nombres muy sonoros, ¿no? Victor Vale, Eli Ever, hermanas Sydney y […]