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Locke & Key, volumen 5: Mecanismos de relojería

Por fin ha llegado el quinto volumen de esta interesantísima historia de terror lovecraftiano, avalada por el premio Eisner al mejor guión en 2011.

Joe Hill es uno de esos autores tan grandes que no necesitan contarte nada para mantenerte enganchado. Pero, además, es un lector voraz e infatigable al que le gusta complacer a sus lectores… a la vez que les hace sufrir. Este volumen es producto de eso: en sentido estricto, la trama no ha avanzado respecto al número anterior. De hecho, buena parte de lo que leemos son flashbacks. Pero la historia sí lo hace, ¡y de qué manera! Buena parte de las preguntas que nos hemos ido haciendo a lo largo de los anteriores volúmenes son respondidas. ¿De dónde salen las llaves? ¿Quién hizo la primera? ¿Por qué son mágicas? ¿Cuál es la historia de Dodge?

Como buen contador de historias, Hill nos va dando la información suficiente para que entendamos un poco más, sepamos un poco más, comprendamos un poco más; pero al mismo tiempo nos oculta lo suficiente para que sigamos leyendo, queramos saber más, pidamos otra dosis.

Desde el principio se nos avisó de que esta iba a ser una historia lovecraftiana: el pueblo en el que está la Casa de las llaves se llama, precisamente, Lovecraft. Lo brillante, por supuesto, fue dejarnos creer que se trataba de un homenaje, un guiño, pero nada más. Visto en retrospectiva, ha habido bastantes indicios, pero siempre lo suficientemente disimulados como para no tenerlos en cuenta. Incluso algunos parecían errores: en el tercer volumen recuerdo algunas viñetas en las que la perspectiva de la casa no era correcta, y pensé que Rodríguez debía haber tenido que terminar corriendo. Ahora me parece tan evidente que era parte de la atmósfera (como aquellas esquinas de más de 90 grados de Lovecraft, geometrías no euclidianas propias de otros universos) que me siento feliz: hacía mucho que no me engañaban tan bien. Y se agradece.

Joe Hill y Gabriel Rodriguez

Gabriel Rodríguez y Joe Hill

Podría hablar de la construcción de los personajes: brillante, con ese difícil requiebro que supone la llave de género (hacer un mismo personaje como hombre y como mujer, ahí es nada). Pero estamos hablando del quinto volumen de la serie. Si has llegado hasta aquí, hace mucho que te diste cuenta de eso. De hecho, están tan bien construidos que no necesitan que suceda gran cosa: basta con dejarlos juntos y verlos interactuar, como en Mad Men.

Podría hablar de la desbordante fantasía que impregna todo el relato: una llave que abre la cabeza y permite sacar de ella lo que se quiera (un recuerdo, una emoción, una imagen…); un pozo del que surge el eco de alguien fallecido, que es y no es un fantasma; una corona que permite controlar las sombras… Pero, nuevamente, si has llegado hasta aquí es porque sabes lo que hay. Y sabes lo bien hecho que está. La verosimilitud casi hasta la obsesión que recorre todas sus páginas. Porque, aunque haya magia, ésta está sujeta a unas normas. Cualquier cosa podría pasar, pero no puede.

Lo malo de tener un guión tan bueno como el de esta serie es que el dibujo nunca parece estar a la altura. Por suerte, no es el caso. La línea usada por Rodríguez me parece la mejor elección posible: algo parecido a lo que algunos llaman american manga. Línea clara, borde grueso y marcado, ojos grandes. Pero, en cambio, con una expresividad facial lejos de lo caricaturesco (la escena del coche al volver del cementerio es un gran ejemplo), sin dejar sistemáticamente los fondos en blanco (sólo cuando interesa), es decir, dibujando de esa manera como opción estética en función de lo narrado, y no como pose.

Aunque lo que más destaca son las composiciones. Todo tipo de planos (picados, contrapicados, escorzos, primeros, primerísimos, planos medios…) y composiciones de páginas dignas de usarse en una clase de dibujo. Los interiores de las cabezas de los personajes, las excursiones al pasado o las persecuciones por la casa, siempre ayudando a crear la atmósfera necesaria para cada momento, convierten las ilustraciones de Rodríguez en unas de las mejores del momento.

Sinopsis

Mecanismos de relojería (Locke & Key, 5)

Continúa la saga de la familia Locke. Tyler y Kinsey descubran la verdadera historia de su linaje, Zack Wells asume una nueva forma y los hermanos viajan a través del tiempo.

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