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Saga, capítulo 4: Un nuevo comienzo

En el cuarto tomo las cosas se ponen un poco tensas entre Marko y Alana.

Saga no ha terminado, ¿acaso alguien lo dudaba? El final del tercer volumen, al que mi compañera Laura dedicó un comentario muy completo y acertado, cerró un arco argumental que en cualquier otra historia habría sido el final de la serie. Pero Brian K. Vaughan sabe lo que se hace y no podía dejar un relato como este a merced de una conclusión forzada, de un final feliz sacado de un cuento de hadas típico y tópico. No, en el cuarto capítulo de Saga las cosas vuelven a estar tan movidas como antes, o más todavía incluso

Saga Capitulo 4 - Marko y Alana
Ahora vemos que lo ocurrido en el anterior episodio de Saga era un anticipo del rumbo que a partir de ahora toma la serie, y que bien explica la voz en off de Hazel: la destrucción de sus padres, esos que tan bien parecían llevarse en los anteriores números de esta historia.

Una de las cosas que definen muy bien el concepto de Saga son los valores familiares y las fases por las que pasa una pareja como la que forman Marko y Alana. Esta no está exenta de problemas de todo tipo, desde discusiones por tonterías, pasando por cosas más graves que puede arreglar una buena charla, hasta tener un retoño o el momento en que la vida de uno de los dos se dirige hacia un camino distinto al del otro. En esta ocasión Alana consigue un trabajo poco típico: hacer de superheroína en una compañía teatral que emite para un canal pirata –aquí Vaughan hace una parodia muy buena del mundo superheroico– mientras Marko ejerce de padre y amo de casa a tiempo completo. ¿Imagináis el resultado? Con Vaughan nunca se sabe, y si Saga fuera predecible no se habría llevado tantos premios, ¿verdad?

Saga Capitulo 4 - Secuestrador
Para colmo, tenemos nuevos personajes (como el brutal, inesperado e impagable secuestrador con cabeza de tele, otros se han quedado por el camino –Saga no perdona, luego dicen de George R. R. Martin– y se abren nuevos frentes con muchas posibilidades. Es decir, que siguen ahí la frescura y desbordante imaginación que sitúan a Saga entre lo mejor del cómic actual, y no se ha marchitado ni un ápice. En especial, este volumen supone un punto de inflexión muy importante para los protagonistas y sus más allegados. Y no olvidemos además que Saga es muy atrevida en otros aspectos, golpeando la mente del lector como un mazo contra un cubo de gelatina. Ahí van dos ejemplos: el parto del principio, directo y al grano con un primer plano bestial, o la pseudozoofilia sin tapujos entre La Voluntad y El Tallo. Son tantos los detalles a comentar que esta reseña se extendería hasta el infinito y más allá.

¿Y qué decir de Fiona Staples que no se haya dicho ya? La canadiense sigue siendo el segundo pilar que sustenta la serie, y de no ser por el trazo de sus figuras, los fondos minimalistas y el color vivo y llamativo no hablaríamos igual de la obra de fantasía y ciencia ficción aventurera que es Saga. Después del enorme cliffhanger con que nos deja esta cuarta entrega, como para no querer tener ya entre las manos el quinto volumen. ¡Esperemos que no tarde mucho en llegar a España!

Sinopsis

Saga: Capítulo cuatro

En Saga seguimos la historia de Alana y Marko, una pareja que encuentra el amor entre el caos de la guerra y forma una familia con el nacimiento de su hija. Su objetivo: dejar todo atrás, arriesgando todo lo que tienen en su vida para traer una nueva a este peligroso y antiguo universo.

Este es el argumento central de esta nueva serie americana, ganadora de múltiples premios Eisner a mejor serie nueva, mejor serie regular y mejor guionista. Firmada por Brian K. Vaughan, autor bestseller del New York Times y guionista de series de TV como Lost o La Cúpula, y la aclamada dibujante Fiona Staples.

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