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Saga, Capítulo Dos: Brian K. Vaughan y el escritor maldito

Saga 02 - Destacada

Esta segunda entrega incluye los números del 7 al 12 de la serie que demuestra que Vaughan está a todas luces más en forma que nunca.

El cliffhanger con el que se cierra el primer volumen de Saga, la premiada y, por el momento, más que brillante serie de fantasía futurista de Brian K. Vaughan y Fiona Staples es de altura: Alana y Marko, la chica con alas y el chico con cuernos condenados a escapar de asesinos a sueldo que reciben llamadas de un caballito de mar con aspecto de teleoperador, estaban a punto de vérselas con un par de amenazadores tipos con cuernos (en realidad, una veterana pareja de estos) que resultaron ser los padres de Marko… Padres que no tenían ni idea de que su hijo se había liado con una chica con alas (algo así como liarse con Julieta Capuleto siendo un Montesco) y había tenido una hija, la pequeña Hazel, tan pequeña que aún ni siquiera es consciente que, desde que nació, sus padres no han hecho otra cosa que huir. Así, el número 7, con el que se abre este segundo volumen recopilatorio que incluye hasta el 12, resuelve la encrucijada enviando a Marko y a su madre lejos y dejando a Alana a solas con su suegro, limando asperezas de la única forma en la que pueden hacerlo (polvos mágicos incluidos).

Saga 2: Así es como mis padres se conocieron

El flechazo entre Alana y Marko fue instantáneo


La historia sigue abierta en al menos tres frentes: el que concierne a los protagonistas, el que se ocupa de la historia de los Autónomos, los asesinos a sueldo (en concreto, de La Voluntad y ese enorme personaje que es su mascota, La Gata de la Mentira) y el que sigue las andanzas, casi siempre patéticas, del príncipe Robot IV (otro hallazgo, estéticamente insuperable, de Fiona Staples). Tres frentes a los que se suman nuevos personajes entre los que destaca la misteriosa Gwendolyn y una subtrama definitiva, la que tiene como protagonista al escritor favorito de Alana, D. Oswald Heist, autor de la, en su opinión, infumable Un humo nocturno, una novela sobre un monstruo y una chica que se dedican a jugar a juegos de mesa y a comer bocadillos en el cine. Heist, que solo tiene un ojo, no puede creerse que alguien recuerde esa historia, que, en sus palabras, «lleva mucha tiempo descatalogada, como tiene que ser». Con aspecto de huraño (y barbudo) leñador, a todas luces un escritor maldito (e intergaláctico), a la manera en que es maldito el protagonista de Marciano vete a casa de Fredric Brown, Heist se revela como una de las piezas claves de la historia a la vez que sirve en bandeja a Vaughan el segundo cliffhanger de altura (o la promesa del inminente encuentro entre los protagonistas y el tipo de la televisión por cabeza).

A Klara no le gusta Heist

La novela del escritor maldito en cuestión.


Además de la aparición estelar del tal Heist, en este Capítulo Dos descubrimos cómo se conocieron y se enamoraron Alana y Marko (nos lo cuenta la propia Hazel, narradora de todo lo que les pasa) y seguimos explorando los oscuros rincones del universo creado por Vaughan y Staples, sin duda uno de los más ricos que se recuerdan en lo que a cómic de ciencia ficción se refiere (si no el que más). En ese sentido, el nivel sigue siendo altísimo (no en vano Vaughan y Staples se han llevado tres merecidísimos Eisner este año: mejor serie, mejor serie nueva y mejor guionista, para Vaughan), hasta el punto de que no hay una sola viñeta que sobre, y el diseño de personajes de Staples es sencillamente estratosférico, igual que la elección de los puntos de vista y el desarrollo, a base de suculentos volantazos, de giros imprevistos del guión, digno de todo un clásico de la ciencia ficción espacial. Una vez más, Vaughan ha dado en el clavo con una historia de outsiders a la fuga en un mundo repleto de pequeños y asfixiantes mundos en guerra que parece dispuesta a convertirse en su obra maestra.

El príncipe Robot IV

El príncipe Robot IV

Sinopsis

Saga: Capítulo dos

En Saga seguimos la historia de Alana y Marko, una pareja que encuentra el amor entre el caos de la guerra y forma una familia con el nacimiento de su hija. Su objetivo: dejar todo atrás, arriesgando todo lo que tienen en su vida para traer una nueva a este peligroso y antiguo universo. La continuación de una de las odiseas más memorables del noveno arte incluye la aparición de un escritor intergaláctico maldito: D. Oswald Heist.

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