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Star Wars, recapitulando para El despertar de la Fuerza

Repasamos a grandes rasgos todo lo ocurrido en el universo Star Wars hasta El despertar de la Fuerza.

Esta misma semana se estrena Star Wars: El despertar de la Fuerza, el nuevo episodio de la saga galáctica de Lucasfilm —¿cuándo llega el viernes, cuándo?—, y en Fantífica, en lugar de publicar chorrocientos artículos con cada nueva foto o declaración de sus protagonistas, nos hemos propuesto hacer un no-tan-exhaustivo repaso por todo lo que ha salido en papel, píxeles y en televisión desde que Disney compró gustosamente los derechos de la saga a George Lucas. En otras palabras, vamos a hacer un breve desglose de lo que ahora mismo se considera canon en la saga, lo que de verdad ha ocurrido en el universo Star Wars antes del nuevo taquillazo hiperespacial.

Empezaremos, claro está, por las películas que ya estaban ahí antes de todo esto. En realidad no es que haga falta leerse las varias docenas de cómics que ya están publicados desde que Disney reseteó el canon galáctico, o leer las nuevas novelas oficiales no-Universo Expandido. No es necesario estar al día con todo lo que pasa ahora en una galaxia muy lejana para disfrutar de El despertar de la Fuerza, pero seguro que ayuda. Además, qué demonios, la comunidad starwasera parece estos días un avispero al que han dado una pedrada, y nosotros tampoco vamos a ser menos.

La trilogía original, o los Tres Mandamientos Galácticos

Star Wars 4 - Tripulación

«Nota mental: añadir al Halcón un cacharro contra rayos tractores.»


Kathleen Kennedy, la presidenta de Lucasfilm, ha avisado en varias ocasiones que El despertar de la Fuerza se puede tomar como un nuevo comienzo de la saga, y que realmente no hace falta haber visto ni las películas antiguas ni La amenaza fantasma y sus dos continuaciones. Pero ¿de verdad vais a ir al cine sin haber deglutido los fundamentos del canon galáctico? Lo que viene a continuación os destripará las primeras seis películas de Star Wars, claro. Estáis avisados.

Echamos la vista atrás y descubrimos que en el principio de los tiempos estuvo Darth Vader, todo él vestido de negro y con muy malas pulgas: nada más entrar en escena después de un tiroteo, hablaba de forma imperiosa y estrangulaba a alguien porque no obtuvo la ubicación de los planos robados de la Estrella de la Muerte, y además metía en el calabozo a la princesa del peinado de ensaimada.

Star Wars 4 - Darth Vader ahogando

«Decidme dónde están los planos robados, oh patán, o por el culto a la antigua religión y los cuentos de brujas que no pasáis del siguiente fotograma.»


Más tarde conocemos a Luke Skywalker, del que enseguida nos enteramos que tiene el destino de la galaxia en sus manos, porque posee un sable láser heredado, un mensaje que entregar y ganas de patear cabezacubos. Tras huir del planeta donde ha pasado su infancia y no pocas aventuras, Luke termina de excursión en el interior de la estación espacial más grande que jamás ha creado el Imperio Galáctico, en compañía de un contrabandista, su copiloto peludo con ballesta y un anciano maestro Jedi. Allí terminan rescatando a una princesa y planeando y llevando a cabo junto a los rebeldes la destrucción de la mencionada estación imperial, que también son ganas de destrozar cosas.

Lo que viene después lo sabemos de memoria: visitamos un planeta helado donde tiene lugar una batalla decisiva; el joven Skywalker se toma en serio sus estudios Jedi junto a una simpática criatura que vive en un planeta fétido; el contrabandista, su copiloto, la princesa y dos droides (uno de ellos habla por los codos y el otro por pitidos) lo pasan mal en el espacio intentando escapar de los imperiales. Y aunque este último grupo huye de una babosa gigante que quería tragarse al Halcón Milenario, lo que creían un refugio propiedad del elegante contrabandista Lando Calrissian acaba siendo una trampa imperial para destrozar una importante célula rebelde. Y ya puestos, para captar la atención de Luke, porque el señor de negro y el malvado Emperador desean llenar su mente de cosas terribles y manipularlo a su antojo.

Star Wars 5 - Yo soy tu padre

«¿Qué, quieres cortarme una mano tú a mí? Pues espera a la próxima peli.»


Solo que el señor de negro sabe que Luke en realidad es su hijo, y no se le ocurre otra cosa que contárselo en pleno combate de espadas láser, combate que resulta en «mano-amputada-con-caída-libre» para nuestro joven Jedi. La mayoría de los protagonistas escapa por los pelos de la trampa imperial, pero el pobre y simpático Han Solo termina congelado en carbonita como regalo del Imperio a una especie de megacacique planetario baboso llamado Jabba el Hutt. Y nuestros héroes se lamen las heridas para dar paso a El retorno del Jedi, también conocida como «La peli de los ewoks», «El regreso de la Estrella de la Muerte» o «La venganza de Luke Skywalker». O no, pero podría.

Fuera bromas. El retorno del Jedi, al igual que sus predecesoras, recoge la esencia de Star Wars a la perfección. Normal, ya que fueron las que la establecieron. Salvo determinados elementos que restan algo de credibilidad a la épica, como la batalla campal entre ewoks y soldados de asalto imperiales, El retorno tiene todo lo que hace grande a Star Wars. Es además la película que conduce a El despertar de la Fuerza.

Star Wars 6 - Corte de Jabba

«Al loro, jefe, que el hiphopero este nos la lía.»


El planeta desértico de donde surgió el héroe de la historia vuelve a ser terreno de aventuras en El retorno del Jedi, ya que el prólogo de la peli se centra en el rescate de Han Solo. Tras una buena dosis inicial de infiltración, filigranas Jedi, monstruos espantosos y molonismo en estado puro, ya con Solo rescatado nos enteramos que el Imperio Galáctico estaba construyendo una segunda Estrella de la Muerte, por lo que los radares de los rebeldes se vuelven más locos que las alarmas del Carrefour cuando entras con algo robado de otro sitio. Un Luke ya más ilustrado regresa, con una mano menos y su ímpetu juvenil algo mermado también, al lugar pantanoso donde aprendió. Resulta que llega justo a tiempo para ver morir a su maestro (y único Jedi en el universo aparte de él). Pero no pasa nada, porque antes de morir Yoda dice a Luke que le concede el título de Jedi a todos los efectos, aunque le haya quedado para septiembre la asignatura de Sacar Cazas Espaciales Del Fango.

Star Wars 6 - Leia

«¡Chucha!»


Empieza entonces la contraofensiva de los rebeldes, con mucha planificación y reunión de toda la flota, para volar por los aires la nueva estrella mortal. Para ello, antes deberán desactivar el escudo protector que hay en la luna de Endor —el Imperio ha aprendido de la vez anterior—, y los únicos que podrán diezmar las tropas imperiales apostadas en dicha luna son unos simpáticos peluches andantes con lanzas. Aunque, si se cabrean de verdad, empiezan a comportarse como gremlins mojados pero sin cambiar de aspecto.

Como Luke y su padre, el señor de negro, se detectan mutuamente usando la Fuerza, el recién licenciado Jedi decide entregarse al Imperio en la segunda Estrella de la Muerte y se deja capturar para intentar atraer a su padre a la luz, y ya puestos darle canela fina al Emperador. Pero el diablo es más listo por viejo que por diablo y ya se olía el percal, así que resulta que todo era una trampa y la estación de combate está en pleno funcionamiento, aunque la veamos toda llena de andamios galácticos. Luke hace un «dime-a-quién-le-falta-una-mano-ahora» a su padre, y ojo, porque para ello parece recurrir al Lado Oscuro, cosa que podría o no ser importante de cara a El despertar de la Fuerza.

Star Wars 6 - Palpatine

«Trae, que te cargo el móvil.»


De las manos del Emperador salen unos rayos que duelen que no veas. El señor de negro, ya con una mano menos —ahora hablamos de las repetidas mutilaciones que sufre el pobre a lo largo de toda la saga—, recuerda que en ningún momento ha dejado de estar vivo, cosa muy fácil de olvidar cuando no puedes dormir porque vives todo el día en una armadura, y con gran esfuerzo y muchas ganas termina viendo la luz. Vuelve al lado bueno y arroja al Emperador por un tubo que da al núcleo de la estación, así que en principio está muerto. Y luego muere el señor de negro también, pero ya como Bueno Oficial de Star WarsTM, porque todo el mundo sabe que matar al malo final cancela cualquier genocidio anterior. Todo termina con un gran y elegante «bang», seguido de una fiesta llena de música, palmas, peluches dando brincos, jolgorios, y xilófonos con forma de casco.

Las dos pelis de los ewoks y el Holiday Special

La aventura de los ewoks - Cartel
Cabe recordar aquí, ya que hablamos de peluches, que existen dos pelis protagonizadas por los ewoks, además de un programa de 1978 que se tituló Star Wars Holiday Special. Todo ello se desarrolló para televisión. Los spin-offs, titulados La aventura de los Ewoks (1984) y La batalla del planeta de los Ewoks (1985), son aventurillas ambientadas en la luna de Endor después de que dos niños humanos naufraguen en ellas. Por su parte, la trama principal del Star Wars Holiday Special se desarrolla en el planeta de Chewbacca, Kashyyyk, donde vuelve acompañado por Han Solo para celebrar el Día de la Vida. Pero los imperiales andan por allí de redada buscando rebeldes…

Todo bastante prescindible, en opinión de la mayoría de los aficionados, aparte de que de momento no se consideran estrictamente canon de Star Wars. (Decidnos si queréis que las reseñemos, por cierto, que ya sabéis que en Fantífica nos va la marcha.) Pero dado que Han y Chewie salen en El despertar de la Fuerza, si a Han se le ocurre soltar que ha estado en el planeta de su peludo amigo, ya tenéis el comentario pedante para impresionar a los vecinos de butaca.

La nueva trilogía, no la del despertar, sino la de la amenaza y los clones

Star Wars 1 - Qui-Gon, Anakin y Obi-Wan

«Debería echarte de la nave porque algún día de negro vestirás, pero eso no sería muy Jedi. A lo hecho pecho.»


Lo siento, la trilogía clásica ha acaparado tanto espacio que casi no me quedan palabras para hablar de la nueva, la que empieza por «amenaza» y termina en «Sith» (¡resulta que la clave estaba ahí todo el tiempo!). Una cosa sí que hay que reconocer a las precuelas que urdió Lucas a partir de 1999: la nueva trilogía expandió el universo galáctico de forma impresionante. Dio pie a un montón de literatura, series de televisión, nuevos personajes, criaturas y planetas. Puede que en conjunto no sea una maravilla del séptimo arte —vale, no lo es para nada, aunque el sonido sea la leche y tenga ciertos pasajes buenos—, pero ese mérito no se le puede quitar.

Lo que decíamos: precuelas. Estas tres películas nos cuentan el pasado de los personajes más viejos de la trilogía original, concretamente del señor de negro, del Emperador (aquí senador Palpatine) y de los dos ancianos maestros Jedi. Vamos a recorrerlas con cuatro brochazos, ya que seguro que también las habéis visto. El senador Palpatine quiere dominar la galaxia, así que monta una trama a lo House of Cards pero con la CEOE alienígena, embargos comerciales y trucos de Sith, que son los Jedi malos, para convertir la República en un Imperio a su servicio.

Star Wars 2 - Sables de colorines

«Mi espada morada es lo más y lo sabéis todos.»


El plan de Palpatine (o Darth Sidious, que los Sith se ponen siempre motes molones) pasa por desatar una guerra civil galáctica en la que se ve implicada la Orden Jedi, dirigida por el maestro Yoda. Pero mucho antes del obligado combate épico entre ambos, la Orden encuentra a un chavalín muy prometedor llamado Anakin Skywalker y decide entrenarlo, aunque tenga tal cantidad de traumas (y tan pocas luces) que seguro que acaba en el Lado Oscuro. Como de hecho ya sabíamos por adelantado que ocurrirría, porque acaba convertido en el señor de negro. No sin antes quedar mutilado a lo bestia en un planeta de lava, eso sí, que es por lo que lleva la armadura, el casco y demás parafernalia. Vamos, que cuando Luke le corta la mano en El retorno del Jedi tendría que haberse reído en su cara.

En cualquier caso, esta trilogía es básicamente trasfondo lejano, en términos de su posible influencia en El despertar de la Fuerza. Si habéis visto los episodios I a III y resulta que en la nueva se habla de una Nueva República, sabréis cómo era la antigua. Dado que parece que los villanos de El despertar son un reducto o una escisión del Imperio, sabréis de dónde salió todo y más o menos cómo funciona el asunto de los Sith. Pero hasta ahí. La trilogía de 1999 se centra en explicarnos las andanzas del viejo Consejo Jedi, la ascensión al poder del senador Palpatine, las aventuras de Obi-Wan y Anakin muchos años antes. En eso y en plantearnos un drama de tomo y lomo aderezado con muchos clones y demasiado CGI, además de una embarazada corriendo sin abortar, sables láser a tutiplén, el Lado Oscuro, la Fuerza y lo que podría haber sido y no fue.

El único videojuego

Star Wars: Battlefront

«Moverse o no moverse, he ahí la cuestión.»


Ha habido muchos videojuegos de Star Wars, desde aventuras protagonizadas por figuras de LEGO hasta simuladores de vuelo con toques de arcade, pasando por juegos de tiros en primera persona. Pero desde que Disney gobierna Star Wars solo ha habido un videojuego, y por ahora es ley: Star Wars Battlefront.

No es que aporte gran cosa al universo galáctico en cuanto a trasfondo se refiere, pero es el primer juego —ay, Star Wars: 1313— hecho para la nueva generación de consolas y compatibles (conste en acta que el PC lleva en nueva generación desde hace algunos años). En Star Wars Battlefront se puede jugar el nivel de la batalla de Jakku, que es ni más ni menos que el nuevo planeta desértico donde empiezan dos protagonistas de la nueva peli, y donde sabemos por el tráiler que tuvo lugar una batalla importante, gracias a la que ahora hay naves destrozadas con las tripas esparcidas por todo el terreno.

El videojuego tiene su propia novela, Twilight Company de Alexander Freed, que sirve como complemento.

Las novelas y cómics

Star Wars - Luke y R2-D2

«Quieto ahí, Erredós, que así salimos bien.»


Ponernos a hablar de todas las novelas y cómics que llevan publicándose desde los años ochenta es una tarea titánica, y de todas formas no era la idea de este artículo, así que lo dejaremos en lo siguiente: antes había algo llamado Universo Expandido (aquí mismo tenéis una guía de lectura de sus cómics), que ya no se considera canon pero sigue reeditándose. Es una especie de realidad alternativa de Star Wars que se conoce ahora como «Leyendas». Por si tenéis curiosidad, en ese universo Han Solo y Leia tienen hijos, Luke ha fundado su propia Academia Jedi, ha habido invasiones a gran escala por parte de especies de otras galaxias y han muerto personajes principales. Pero nada de eso es oficial ya, porque El despertar de la Fuerza hace borrón y cuenta nueva con todo.

Tanto es así que, ya dentro del canon, de momento sobre todo se han publicado varias novelas que rellenan huecos entre las películas, como Lords of the Sith de Paul S. Kemp (una aventura protagonizada por Vader y Palpatine), Tarkin de James Luceno (una biografía novelada del Grand Moff de Una nueva esperanza), Heir to the Jedi de Kevin Hearne (Luke después de volar por los aires la Estrella de la Muerte), A New Dawn de John Jackson Miller y Consecuencias de Chuck Wendig. Esta última se sale de la tónica al servir de puente entre El retorno del Jedi y El despertar de la Fuerza, y mediante una aventura del piloto Wedge Antilles nos cuenta los inicios de la Nueva República que reemplaza al Imperio.

Star Wars Consecuencias - Portada
También han salido cuatro novelas juveniles que en teoría incluyen elementos que veremos en la nueva película, aunque en su mayoría tienen toda la pinta de ser más detalles de ambientación que otra cosa. Las tres primeras son El arma de un Jedi de Jason Fry, La huida del contrabandista de Greg Rucka y Blanco móvil de Cecil Castellucci y Jason Fry. Están protagonizadas respectivamente por Luke, el dúo Han-Chewie y Leia, y transcurren entre las películas de la trilogía original. Pero ojo a la cuarta, Antes del despertar de Greg Rucka (en español el 21 de diciembre), porque nos contará los orígenes de Rey, Poe y Finn, los protas de la nueva trilogía. Hablábamos un poco más sobre ellas en nuestro artículo de novedades editoriales de diciembre.

Imperio destruido 4 - Portada
En el terreno de los cómics, Marvel no ha perdido el tiempo desde que Disney eligió a la Casa de las Ideas como segundo profeta, y ya tiene publicadas varias series, como Lando, Chewbacca, Star Wars (aventuras de los héroes tras Una nueva esperanza), Darth Vader o Imperio destruido. Os contábamos lo que nos parecieron sus primeros números allá por marzo.

La última de ellas, la miniserie de cuatro números Imperio destruido, quizá sea la más relevante para El despertar de la Fuerza, ya que es la primera historia oficial publicada que sigue a los protagonistas de la trilogía original después de El retorno del Jedi. En Imperio destruido vemos los últimos coletazos del Imperio tras la batalla de Endor, de mano de la pareja formada por la teniente Bey y el sargento Dameron —guiño, guiño, codazo—, que acompañan a Han, Leia y Luke en diversas misiones relacionadas entre sí. Y ya puestos a dar puntadas entre peli y peli, una de ellas transcurre en Naboo.

Las series de televisión: Clone Wars y Rebels

Star Wars - Darth Maul

«He mediovuelto.»


Por último, nos queda hablar de las dos series animadas que, al igual que las precuelas cinematográficas (gracias a ellas, en realidad), han expandido el universo galáctico hasta límites insospechados… en la televisión. Clone Wars indagaba en los tres años de guerra que nos faltaban por conocer entre El ataque de los clones y La venganza de los Sith, y dejaba listos a los personajes para el cierre de la trilogía. En ella descubríamos, por ejemplo, que Darth Maul sobrevivió después de que Obi-Wan lo partiera en dos, y regresó para darle más problemas. O que Anakin tuvo una aprendiz llamada Ahsoka Tano, que sobrevivió a la Orden 66. O que Amidala podía ser más pragmática y menos idealista si la situación lo requería.

La serie que hay ahora mismo en marcha, Rebels (cuya segunda temporada estamos comentando episodio a episodio), sirve de prólogo y puesta en situación hacia Una nueva esperanza. Nos cuenta el inicio de la Rebelión desde el punto de vista de otro Jedi que sobrevivió a la Orden 66, Kanan Jarrus, y su aprendiz Ezra, y la persecución que sufren a manos de los Inquisidores, un cuerpo de élite imperial que domina el Lado Oscuro de la Fuerza. También aparece Darth Vader en segundo plano (no por nada, sino para recordarnos que es una amenaza que ya está ahí), cameos de otros personajes de las películas y de Clone Wars y varios detalles más, como los primeros vistazos a cazas emblemáticos o la visita a planetas nuevos y viejos.

Star Wars - Rebels

«Di Ezra Peloazul y mueres.»


El despertar de la Fuerza habría tenido lugar independientemente de que existieran Clone Wars y Rebels, ya que su ambientación está muy alejada en el tiempo, pero no deja de ser un buen complemento dirigido a los más jóvenes, aunque el público que más consume estas series es el adulto. Las aventuras que narran, seguro que nada imprescindibles para el argumento del Episodio VII, sirven para enlazar los episodios cinematográficos que estaban más alejados en el tiempo: El ataque de los clonesClone WarsLa venganza de los SithRebelsUna nueva esperanza.

Y hasta aquí nuestro repaso starwasero de rigor. Nos faltaría hablar del juego de rol de Fantasy Flight Games y de los juegos de cartas y mesa, pero en realidad sus reglamentos no incluyen grandes novedades, sino más bien expanden a partir de lo que ya conocíamos del universo Star Wars. Por aquí nos parece que está todo lo importante, pero si veis que nos dejamos algo, para eso están los comentarios.

¡Que la Fuerza os acompañe este viernes!

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