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Darth Bane: Camino de destrucción, de Drew Karpyshyn

La biografía del popular antihéroe de Star Wars que cambió para siempre la Orden Sith.

El universo de Star Wars es un lugar que rebosa héroes y villanos por todos lados, aunque se mantenga una especie de equilibrio entre ambos y podamos encontrar de todo, desde los tradicionales héroes sin mácula hasta los terribles imperiales que no dudan en llevar a cabo genocidios de especies alienígenas. La figura del antihéroe es bastante popular en la saga galáctica y, para muestra,ahí tenemos a Anakin Skywalker. Y es que antihéroes a lo largo del Universo Expandido de una galaxia muy, muy lejana (si aún podemos llamarlo Universo Expandido sin que sea herejía) ha habido muchos y, ya en el caso que nos ocupa, ahí está Darth Bane y su reforma de la Orden Sith con la famosa «Regla de dos», concepto que cambió para siempre la manera que tenían los Sith de relacionarse entre sí y, sobre todo, sirvió para perpetuar el culto a lo largo de los siglos.

Darth Bane: Camino de destrucción es algo así como la biografía oficial de Darth Bane (anteriormente conocido como Dessel), con una vida narrada por segmentos: tenemos desde sus inicios en el remoto planeta Apatros y su ingreso en el ejército Sith hasta su paso por la Academia de Korriban y su conversión en el más astuto de los Señores Oscuros, y por tanto en uno de los Sith más poderosos de la historia de Star Wars. Porque Bane es el Sith’ari, el elegido de los Sith. Muchos de estos detalles, los que de verdad importan, ya se contaron en el cómic Los Jedi contra los Sith, escrito por Darko Macan e ilustrado por Ramón F. Bachs —descatalogado a día de hoy, aunque no imposible de encontrar—, que se solapa en parte con esta novela y contradice algún que otro detalle al que podemos no darle demasiada importancia. Ojo, aun así: si has leído uno conocerás el final del otro.

Darth Bane
La novela arranca de una manera pocas veces vista en una historia del universo Star Wars, con cierto grado de violencia y sentando las bases para un posible relato de autoaprendizaje (desde el punto de vista del futuro antihéroe, no de un héroe condecorado por destruir la Estrella de la Muerte). Pero desafortunadamente Drew Karpyshyn no es un buen narrador de historias y se le nota en su forma de conducir la trama de una manera demasiado lineal, sin sorpresas hasta el desenlace del último tercio del libro, e incluso con unos personajes planos hasta decir basta. La única diferencia que podemos encontrar aquí entre un Jedi y un Sith (al contrario que en muchas otras historias de la saga) son las acciones que llevan a cabo. En general, todo resulta demasiado light y se echa en falta una mayor cantidad de tropelías llevadas a cabo por los Sith, dado que son los malos de la historia y en un conflicto como el que se nos presenta en el planeta Ruusan, todo debería tener mayor connotación bélica.

Otro punto negativo y más acuciante, a medida que seguimos leyendo la biografía de Bane, es la carencia de adjetivos y, en definitiva, de una prosa más trabajada que sí tienen otros autores de la saga (Matthew Stover, Michael A. Stackpole o James Luceno, por ejemplo). La impresión que nos llevamos es que se trata de una novela surgida a rebufo de videojuegos como las dos entregas de Knights of the Old Republic, con todo el trasfondo extraído directamente de ellos y ya conocido por cualquier lector que los haya jugado o que incluso haya leído otras novelas. Términos como holocrón, bláster o neimoidiano, e incluso los estilos de lucha con sable láser, además de nombres tan propios del U.E. como Exar Kun, Darth Malak o Naga Sadow, no bastan para nutrir de mitología «starwasera» una novela: se necesita ir un paso más allá. Una obra como esta, tan esperada y ansiada por los fans, necesitaba de todo eso y más, necesitaba dejar huella y no acabar siendo una novela floja, que deja deseando más lucimiento de su personaje estrella (algo equivalente le ocurre a la novela Arthas: La Ascensión del Rey Exánime de Christie Golden, escrita para el universo de World of Warcraft). Darth Bane: Camino de destrucción parece una novela escrita con prisas y simplemente por el gusto de decir que ya hay algo escrito sobre Darth Bane, más allá de las páginas de información en internet o el cómic mencionado arriba. No es el caso, por ejemplo, de la novela Darth Plagueis (inédita en español), escrita por James Luceno, que sigue una trayectoria muy diferente.

Darth Bane
Pero Darth Bane: Camino de destrucción también tiene cosas buenas. En primer lugar, el hecho de tratarse de una novela de mero entretenimiento, que no obliga a pensar mucho. Es lo que buscamos en ocasiones, después de macronovelas de más de mil páginas o el estilo de autores demasiado recargados; es bueno desconectar un poco, y esta novela de Darth Bane es perfecta para ello. En segundo y último lugar, no se trata del todo de una mala novela para iniciados en el U. E. de Star Wars, puesto que se centra en un personaje de relativa importancia. El problema aquí es que su estilo puede dar una mala impresión al lector y apartarlo de otras novelas que sí merecen la pena (lo que sería un error porque estamos ante una de las peores, en mi humilde opinión).

Sin embargo, a los más versados en el U. E. se les quedará corta, no encontrarán sorpresa alguna e incluso echarán en falta calidad tanto narrativa como de trasfondo, aunque hay un par de momentos interesantes y épicos. Para ser una novela centrada en un personaje como Bane, se ha quedado a medio camino (aunque todavía quedan dos entregas más, pues se trata de la primera parte de una trilogía). Si la novela estuviera escrita por otro autor representativo del universo Star Wars, hablaríamos de un texto muy diferente. ¿Por qué será que Karpyshyn no ha escrito más novelas de la saga galáctica?

Sinopsis

Darth Bane: Camino de destrucción

Huyendo de las vengativas fuerzas republicanas, Dessel, un minero de cortosis, se enrola en las filas del ejército Sith, uniéndose a la sangrienta guerra contra la República y sus héroes Jedi. Allí, su brutalidad, astucia y excepcional dominio de la Fuerza le convierten rápidamente en un guerrero de renombre. Pero sus jefes, siempre vigilantes, creen que le aguarda un futuro mucho más brillante.

Como acólito de la academia Sith, donde estudia los secretos y poderes del lado oscuro, Dessel adopta su nueva identidad: Bane. Pero la verdadera prueba aún está por llegar. Para poder ser aceptado en la Hermandad de la Oscuridad, deberá desafiar las tradiciones más secretas y rechazar todo lo que le han enseñado. Esta será una auténtica prueba de fuego en la que deberá entregarse por completo al lado oscuro... y hacer renacer de sus cenizas una nueva era de poder absoluto.

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