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El Prisma negro, una novela ágil y colorida

En el mundo las Siete Satrapías creado por Weeks la magia se basa en los colores.

Especial Brent WeeksAvance: El Ojo Fragmentado · El Prisma negro
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La magia de Brent Weeks · Entrevista al autor

 
Brent Weeks se ha convertido, gracias a sus trilogía «El Ángel de la Noche» (asesinos con magia, ahí es nada) y su tetralogía «El portador de Luz», en uno de los autores más leídos de la fantasía épica del momento. Pero aunque tenía mis reservas sobre el arranque de dicha tetralogía, ya que su primer trabajo me dejó algo frío y en ocasiones resultaba demasiado confuso, he de reconocer que El Prisma negro ha hecho que quiera seguir leyendo el resto de su obra. Weeks no solo ha creado un mundo de fantasía consistente y detallado, sino que encima se nota que el escritor ha mejorado mucho desde El camino de las sombras, su primera novela publicada. Pero el traductor tampoco es el mismo, algo a tener en cuenta siempre cuando se hacen afirmaciones de este tipo. Y en este caso, sea por el motivo que sea, el cambio es para bien.

Le Couteau Aveuglant - Detalle
¿Qué es lo que ofrece El Prisma negro sobre otras novelas del mismo género? Para empezar, propone un sistema mágico que, aunque no es cien por cien original, sí que resulta interesante de por sí y aviva el interés del lector. El caso es que me suena de otras novelas de fantasía, pero ahora mismo no caigo en cuáles. Dicho sistema mágico está basado en la luz, y dependiendo del color o colores que te hayan tocado en suerte al nacer podrás usar unos poderes u otros siempre que dispongas de luz o la hayas acumulado en tu cuerpo con anterioridad. Porque un color sin luz no sería posible.

Pero además existe una escuela de magia, o más bien una institución que controla todo el meollo de la magia, llamada la Cromería. Allí entrenan a la gente para que pueda sacar el máximo provecho a esos colores. El elemento mágico fruto de los colores y la luz se llama luxina y el autor la describe como algo no solo visible, sino al menos en la mayoría de los casos también tangible. Cuando los personajes la usan me la imagino, gracias a las descripciones de Weeks, como algo muy parecido a la plastilina —esos «hilillos de plastilina» no, desde luego— que puede adoptar la forma, textura y grosor que uno quiera. Los trazadores, que así se llaman los magos de la luz de este mundo, pueden moldear a voluntad la luxina de sus colores, y los más afortunados (o ricos) tienen gafas de cristales tintados que les permiten absorber luz del color deseado sin necesidad de que dicho color aparezca por casualidad en su campo visual.

L'Oeil Brisé - Detalle
La Cromería tiene su propia jerarquía, y en la cúspide —aunque no sea ni mucho menos quien manda del todo— se encuentra el Prisma, alguien que no solo es capaz de usar todos los colores a la vez sino también de partir la luz blanca para acumular directamente el color deseado a partir de ella. Estos poderes, claro, lo convierten prácticamente en un dios en esto de la magia. En la época en que se desarrolla la novela el Prisma es Gavin Guile, que por una guerra del pasado tiene a su propio hermano encerrado en un diabólico calabozo, pasándolo realmente mal. El autor nos cuenta que la gente no dura mucho en el cargo de Prisma, por diversas razones como asesinatos o porque se vuelven locos de tanto usar la luxina, lo que en cierto modo hasta recuerda a los magos del Mundodisco. Gavin Guile es como un superhéroe capaz de derrotar él solo a cien soldados fuertemente armados y perfectamente entrenados.

Es cierto, las escuelas de magia, los colores como elemento mágico y los diferentes grupos dentro del mundo que plantea Weeks ya los hemos visto en otras novelas de fantasía, pero Weeks logra dar un enfoque distinto al asunto. Esa es la segunda cosa a la que quería llegar, antes de irme por las ramas con todo lo de la luxina. Por ejemplo, Kip, el protagonista de la novela, no es atlético. Ni siquiera guapo o talentoso y, aunque tiene poder, lo tiene en bruto y no sabe usarlo bien, lo que lo vuelve diferente a la típica concepción clásica del héroe que es perfecto en todo menos en algún detalle suelto aquí y allá. Las mujeres del libro tampoco reciben el típico tratamiento de heroína virginal que solo sabe coser, bailar y pelear alguna que otra vez: en El Prisma negro tienen sus propias ambiciones y habilidades. La que posiblemente más llame la atención de los lectores sea Karris: decepcionada por un hecho desconocido de su pasado, pero tremendamente hábil con las armas gracias a su duro entrenamiento y diestra en el uso de dos colores.

El Prisma negro - Portada rústica
La tercera cosa a tener en cuenta de El Prisma negro es que en las primeras casi doscientas páginas la trama parece demasiado lenta, y de hecho lo es, porque Weeks introduce muchos conceptos y explica lo que es la luxina, los colores y la luz, tanto que más de uno podría estar tentado de abandonar de la novela. Es un inicio lento y da la impresión de que no ocurre casi nada, pero a partir de ahí, cuando los personajes principales empiezan a relacionarse entre ellos, descubrimos todo un conjunto de subtramas, conspiraciones y revelaciones que nos hará seguir pasando páginas como locos. En ese aspecto, Weeks consigue una novela ágil que, pese a su lento comienzo, mejora sin cesar a medida que avanza.

Poco más tengo que decir de El Prisma negro aparte de lo dicho: los personajes están muy bien perfilados, el mundo de la Siete Satrapías tiene una buena cantidad de detalles (algunos de ellos atípicos en la fantasía épica, como que es preindustrial y hay armas de fuego), la luxina está en el centro de todas las tramas y el ritmo que Weeks imprime a la novela, con los convenientes cambios de escenario y puntos de vista de los diferentes personajes, es notable.


Fantascy publica El Ojo Fragmentado, la tercera parte de esta tetralogía, esta misma semana, y para celebrarlo estamos reseñando los libros anteriores y haciendo un pequeño especial. Los dos primeros están disponibles en bolsillo y el autor ya está escribiendo el cuarto, de momento sin título, así que no temáis engancharos a la saga en español, ya que no tardaremos demasiado en tenerla completa.

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Sinopsis

El Prisma negro

Gavin Guile es el Prisma, el hombre más poderoso del mundo, además de sumo sacerdote y emperador, encargado de mantener una paz resquebrajadiza que solo se sostiene en virtud de su poder, ingenio y carisma. Pero la vida de los Prismas nunca es larga, y Guile sabe con exactitud de cuánto tiempo dispone: cinco años en los que deberá lograr otros tantos objetivos imposibles. Cuando Guile descubra que tiene un hijo, nacido en un reino lejano al término de la guerra que lo condujo al trono, tendrá que decidir qué precio está dispuesto a pagar con tal de proteger un secreto que podría reducir su mundo a escombros.

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