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Eres hermosa, o cómo consumirse de placer según Palahniuk

La última novela de Chuck Palahniuk es una alegoría de lo que la sociedad de consumo está haciendo con nosotros.

La protagonista de esta historia es una becaria. Se llama Penny y llegó a Nueva York procedente de algún lugar de Omaha para trabajar en un bufete de abogados. El chico más potente de la oficina, un tal Tad, la llama cariñosamente palurda. Porque eso es un poco lo que es. Ella cree que está ocupando un cargo importante, cuando lo único que hace es servir cafés.

Pero entonces, un buen día se cruza en su camino Cornelius Linus Maxwell, el hombre más rico del mundo. A Cornelius la prensa amarilla le llama Gran Clímax, y no solo porque sus iniciales formen la palabra (C. Li. Max), sino porque se dedica a la industria del placer femenino. Que no del porno. Del placer, esto es, se dedica a fabricar vibradores (los más exitosos, con forma de libélula), a inventar pócimas y artilugios (como las bolitas casadas que pueden llegar a matarte literalmente, de placer, claro), y a secuestrar de vez en cuando a chicas, chicas que son actrices de Hollywood pero que también pueden ser becarias de bufetes de abogados, como Penny, para experimentar con ellas.

Beautiful You - Portada
Evidentemente, no las secuestra. Aunque el efecto es el mismo. Él las invita a cenar y luego al cine, y luego a un montón de sitios caros, y ellas dejan de preocuparse por qué se pondrán cuando su armario se llena de ropa de los diseñadores más famosos, que de repente ven en ella una forma de publicidad, porque todo lo que hace Maxwell es seguido por miles de millones de personas en todo el mundo, y cada una de sus chicas es un espacio publicitario ambulante. Maxwell pasa con ellas exactamente 136 días. En algún momento, las cosas van a mayores y obviamente, acaban en la cama. Y es entonces cuando empieza todo. En primer lugar, la chica en cuestión tiene que superar la prueba del champán. Es decir, tiene que decidirse a gritar (de placer) una vez Maxwell hace lo que tiene que hacer (champán mediante y no precisamente bebido en copa), porque si no entra en coma: así de anormal es el grado de placer al que las lleva el tipo en cuestión.

Pero ¿lo hace por amor? ¿Por disfrutar él también? No, lo hace por negocio. Maxwell tiene una línea de productos eróticos para mujeres —además de otro montón de cosas, es un empresario de megaéxito— llamada Eres Hermosa que amenaza con sustituir para siempre al sexo masculino.

Chuck-Palahniuk-2015

Palahniuk, el chico malo


Porque ¿quién necesita a un tío cuando puede tener todo el placer del mundo? ¿Por qué aguantarle durante una cena, o una tarde entera, para tener algo que puede conseguir apretando un botón, o tomándose una pastilla, o jugando con un par de bolitas? Al apocalipsis, en la última novela de Chuck Palahniuk, se llega por el placer, el placer de primero consumir y después dejarse consumir de placer. Penny, en tanto que objeto de experimentación, permanecerá al  margen del delirio colectivo (y femenino) que se desatará después de que Maxwell la abandone, habiendo perfeccionado sus productos, hasta el punto de alejar a las mujeres no ya de los hombres, sino de sus puestos de trabajo, de sus obligaciones, de cualquier otra cosa que no sea el placer. En tanto que alegoría (como siempre, tan macabra como desopilantemente divertida) de lo que la sociedad de consumo está haciendo con nosotros, la última novela de Palahniuk funciona como una bomba de relojería. Apunta y dispara a casi todo lo que se mueve y lo hace prescindiendo de todo lo masculino, lo cual es una rareza y un experimento digno de, valga la redundancia, experimentar.

¿Vale la pena? Sí. Sobre todo, si eres fan de Palahniuk. Si eres fan de Palahniuk puedo decirte sin dudar que te gustará. He aquí otra novela de Palahniuk, te diría, repleta de personajes que parecen muñecos, y que sufren, mucho, porque son más ingenuos de la cuenta, porque el mundo es siempre más terrible de lo que esperan. He aquí otra novela de Palahniuk con menos martilleo que de costumbre: ya hace tiempo que dejó de repetir frases como mantras, y a veces hasta se echan de menos, porque eran parte de su estilo. Y he aquí otra novela de Palahniuk con un fondo tan evidente que no puedes evitar toparte con él por todas partes. Es decir, la crítica está ahí, no es para nada velada, y puede verse casi de forma pornográfica en cada párrafo. Una crítica feroz al sistema, y también una excelente manera de pasar un buen rato, lanzando dardos con aspecto de risas contra la diana del Mal Contemporáneo, la dictadura del placer consumista, la dictadura del Capital.

Sinopsis

Eres hermosa

Tras abandonar su Nebraska natal con la intención de triunfar como abogada en la Gran Manzana, Penny Harrigan se ha quedado estancada como chica de los cafés y los recados en un prestigioso bufete de abogados de Manhattan. Nunca ha dejado de ser una muchacha de pueblo, con un físico de lo más corriente y una vida amorosa nula. Por ello, Penny no da crédito a su suerte el día que la invita a cenar C. Linus Maxwell, reputado multimillonario y magnate del sector tecnológico, y un codiciado soltero de oro al que la prensa del corazón llama «el Gran Clímax». Bastará una primera cena en el restaurante más exclusivo de Manhattan para que Penny acabe en la habitación de un hotel de París, disfrutando de los inimaginables placeres que le proporcionan ciertos objetos diseñados por su nuevo amante. Pero el interés de Maxwell hacia Penny parece tener poco que ver con el romanticismo y mucho con una nueva línea de productos que ha de revolucionar la vida de las mujeres.

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