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La música del silencio, la Subrealidad vista por Auri

El relato de Rothfuss protagonizado por Auri que tanto está dando de qué hablar.

Los que hemos conocido a Auri gracias a El nombre del viento y El temor de un hombre sabio nos preguntamos siempre qué se le habrá pasado por la cabeza a Patrick Rothfuss para crear de cero un personaje como ella. De acuerdo, quizá no haya salido de la nada y haya un poco de Rothfuss en ella, quién sabe, pero lo que sí es seguro es de que no se trata de un personaje normal y corriente: ni Auri ni el relato siguen las pautas habituales que encontramos en la fantasía épica. La música del silencio es, ya lo advierte el autor tanto en el prólogo como en las notas finales, un relato atípico del todo, que se aleja de lo que solemos entender que debe ser una historia: planteamiento, nudo y desenlace no existen aquí como tales.

La música del silencio - Escalera

Ilustración de Marc Simonetti.


Para ser tan poco convencional, para que una narración tan peculiar haya gustado a la editora de DAW –el sello que publica los libros de Rothfuss en Estados Unidos–, a la fuerza tiene que contener otros elementos que merezcan su admiración. La propia Auri es quien se encarga de sustentar las poco más de ciento veinte páginas que forman La música del silencio, con su personalidad, sus costumbres y su propia visión de las cosas, no solo del lugar donde vive sino también del mundo exterior, donde pocas veces decide aventurarse a no ser que los motivos sean muy buenos. Y esos motivos, si nos ceñimos al título original de la historia –The Slow Regard of Silent Things, «La lenta contemplación de las cosas silenciosas»–, son suficientes como para hacerla salir de su escondrijo, ese laberíntico lugar repleto de salas diferentes y de cualidades diversas que se conoce como la Subrealidad. Los objetos y las personalidades que todos tienen, que a nosotros nos costaría ver aunque nos lo propusiésemos, son lo que motiva el día a día de Auri.

The Slow Regard of Silent Things - Nate Taylor

Las ilustraciones de la edición inglesa son de Nate Taylor.


Rothfuss no nos habla aquí de Kvothe –aunque hay líneas con algunos adjetivos dedicados a su persona, siempre desde el punto de vista de Auri–, tampoco de Temerant –el mundo de la «Crónica del asesino de reyes»–, ni sobre la historia posterior a El temor de un hombre sabio. La música del silencio es una novela corta centrada en un único personaje, un spin-off cuyo autor nos enseña cómo es ser ella durante un buen puñado de páginas, en lo que a mí se me ha antojado como un estudio psicológico de un personaje roto (adjetivo salido de labios de Patrick Rothfuss), con unos rasgos de personalidad demasiado extraños y distintos a lo habitual en la literatura fantástica. Personajes perturbados, recluidos en sí mismos o apartados de la sociedad hay muchos, y Auri podría entrar en el mismo saco de no ser porque ese grupo de personajes suele reunir rasgos bastante poco agradables como fealdad, agresividad o ira.

Auri no tiene nada de eso: es simplemente una adorable niña con un carácter alegre y bondadoso, más preocupada por el entorno que por sí misma. Por ese motivo despierta ternura, curiosidad y distanciamiento a partes iguales, sin olvidar que nuestra mente tiene que estar en la misma sintonía que la de ella para comprender cómo funciona el mundo visto a través de sus ojos.

La música del silencio - Tejado

Ilustración de Marc Simonetti.


La música del silencio puede ser una lectura difícil si esperamos un relato de estilo clásico que tenga acción, peleas, diálogos –sobre todo esto, ya que no hay ninguno–, aventuras o búsquedas; hay aventura aquí, pero diferente. Tampoco nos ofrece información sobre el trasfondo de Temerant, al contrario que El árbol del relámpago, la historia que finalmente se incluyó en la famosa antología Rogues en lugar de La música del silencio, pero sí escenas donde se fabrica jabón o se transporta una rueda dentada de un lado a otro de la Subrealidad hasta encontrar el sitio que le pertenece.

La música del silencio es Auri, simplemente. Y viceversa. Te tiene que gustar mucho el personaje para comprender el porqué de esta publicación. En caso de no pertenecer al público potencial objetivo de la obra, quizá prefieras leer otra cosa, pero algo sí es seguro: La música del silencio no dejará indiferente a nadie, tanto si eres seguidor de la obra de Rothfuss como si no.

Sinopsis

La música del silencio

Una historia protagonizada por Auri, uno de los personajes más queridos y enigmáticos de El nombre del viento y El temor de un hombre sabio.

La Universidad, el bastión del conocimiento, atrae a las mentes más brillantes, que acuden para aprender los misterios de ciencias como la artificería y la alquimia. Sin embargo, bajo esos edificios y sus concurridas aulas existe un mundo en penumbra, cuya existencia sólo unos pocos conocen.

En ese laberinto de túneles antiguos, de salas y habitaciones abandonadas, de escaleras serpenteantes y pasillos semiderruidos vive Auri. Tiempo atrás fue alumna de la Universidad. Ahora cuida de la Subrealidad, para ella un lugar acogedor, maravilloso, en el que podría pasarse la eternidad mirando. Ha aprendido que hay otros misterios que no conviene remover; es mejor dejarlos en paz y a salvo. Ya no se deja engañar por la lógica en la que tanto confían en lo alto: ella sabe reconocer los sutiles peligros y los nombres olvidados que se ocultan bajo la superficie de las cosas.

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