Este sitio utiliza cookies. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. Para más información vea la política de cookies.

Cerrar

Medio mundo: Abercrombie vuelve a hacerlo

Medio mundo banner

¿Os gustó Medio rey? Pues Medio mundo os va a encantar.

Con lo bien que me lo pasé con Medio Rey, supongo que no sorprenderá a nadie que haya corrido a por Medio mundo nada más salir. A veces uno necesita que le recuerden que leer es divertido, y esta saga de Abercrombie es ante todo eso: divertida.

La estructura de Medio mundo es la misma que en la anterior entrega, en el fondo: inicio con una flagrante injusticia (pero así es el mundo), viaje en el que el (la, en este caso) adolescente protagonista se fortalece física y mentalmente, aprendizaje y regreso a un mundo que ahora se ve con otros ojos. Si se considera que es una saga juvenil es porque son novelas de formación de sus protagonistas adolescentes, porque, la verdad, todo lo demás es bastante poco juvenil. Hay violencia (en este más que en el primero), hay sexo (el gran tabú) y hay palabrotas.

Abercrombie en calcetines - Celsius 232

No me canso de esta foto y pienso ponerla muchas más veces. Que lo sepáis.


He dicho protagonistas, en plural. Y es que en esta entrega Yarvi ya no es el personaje principal. El foco narrativo cambia hacia Espina, una chica aspirante a guerrera, y su compañero Bran, dejando al Padre Yarvi como secundario. Es la maduración de estos dos personajes la que seguimos a través de medio mundo hacia la Primera Ciudad y durante el viaje de vuelta, mientras los tambores de guerra empiezan a sonar. El mar Quebrado pronto se volverá de hierro y se necesitan aliados.

Para mostrarnos ese proceso de madurez, Abercrombie se vale del flujo de conciencia, con una voz narrativa que oscila entre Espina y Bran, de manera que vemos el mundo a través de los ojos de ambos, con sus miedos e inseguridades. Sin embargo, ese flujo de conciencia se limita a los dos personajes protagonistas, y ni siquiera en las escenas en las que otros personajes como el Padre Yarvi adquieren mayor importancia llegamos a entrar en sus cabezas. Siempre estamos con Espina o Bran, aunque a veces dentro y a veces fuera. De ese modo Abercrombie consigue dar una sensación de visión global del mundo, sin renunciar al fuerte componente de Bildungsroman, de novela de formación, que es el auténtico eje central del libro y, me atrevería a decir, de la trilogía entera.

Abercrombie y Viciano

Joe Abercrombie y su traductor, Manu Viciano. No sé de qué me suena este tipo.


Si hay algo que también destaca es la prosa: fluida y discreta. Una prosa que consigue que nos olvidemos del narrador. Abercrombie está contándonos una historia y tiene claro que lo importante es esa historia, no él. Las frases fluyen como el agua y una palabra lleva a la siguiente, y el narrador desaparece de nuestra mente mientras nos sumergimos del todo en la narración. Aunque eso no significa que de vez en cuando no nos premie con alguna frase brillante, de las que relucen y te recuerdan que sí, que estás leyendo, y leyendo algo bueno. Y luego sigues, pero esa frase se te ha quedado.

Y después está el sexo. Hay, y está tratado con naturalidad. No es idílico, es realista. Con jóvenes torpes y con adultos que van al grano. Con primeros besos que hacen chocar los dientes. Con sudor y con aliento mañanero. Pero sobre todo, con una prosa exquisita, dulce sin ser ñoña, concisa sin esquivar nada. Algunas de las mejores líneas de la novela están en esas páginas.

Half the World - Subterranean - Portada

Portada de la edición ilustrada de Subterranean Press.


En conjunto, Medio mundo es francamente mejor que Medio rey, y eso ya es mucho. Los personajes están mejor construidos, su evolución y sus peripecias son más verosímiles y el ritmo general es aún más adictivo si cabe. Pero —siempre hay un pero— tiene un enorme McGuffin que molesta. No voy a decir cuál, obviamente, pero sí la frase que le da pie:

Abercrombie milagro
En la primera parte ya había algún McGuffin, y eso no es necesariamente malo. Se puede hacer con estilo. Y Abercrombie lo intenta, intenta hacerlo con mucho estilo e incluso riéndose de lo que hace. Pero es un McGuffin tan grande, tan enorme, que el umbral de verosimilitud amenaza derribo, y solo lo enganchados que ya estamos nos hace seguir el puñado de páginas que necesitamos para olvidarnos de él. Menos mal, porque el resto del libro incluye las mejores escenas y esas líneas que os decía que son de las mejores de la novela.

Si ya leísteis Medio rey, no creo que haga falta que os diga que sigáis con Medio mundo, pero si teníais alguna duda, olvidadla. Corred a por él. Si aún no lo habéis leído, a pesar de lo que os dije en mi reseña, echadle un ojo a sus dos primeros capítulos (gratis) aquí mismo.

Sinopsis

Medio mundo

Espina Bathu es una de las pocas chicas de Gettlandia que ha recibido el don de la Madre Guerra. Desesperada por vengar la muerte de su padre, vive para la lucha. Pero tras un trágico accidente en el cuadrado de entrenamiento, su propio instructor la tacha de asesina y se convierte en una proscrita. Zafándose del destino, la joven queda atrapada en una conspiración cuando se embarca en la nave del padre Yarvi, un clérigo tremendamente astuto. Junto con el resto de la tripulación, Espina surcará medio mundo en busca de aliados para luchar contra el despiadado Alto Rey, y aprenderá lecciones muy duras a base de engaños y sangre.

La acompaña en este viaje el joven Brand, un guerrero que odia matar. Aunque en una sociedad tan bélica como esta se le considera un fracasado, el periplo por el mar Quebrado le ofrecerá una oportunidad inesperada para redimirse a los ojos de todos.

Inicia sesión y deja un comentario

One Response to “Medio mundo: Abercrombie vuelve a hacerlo”

  1. Ernest dice:

    A mí también me ha gustado mucho Medio Mundo, especialmente como evoluciona la historia del Mar Quebrado. Los protagonistas no tanto, pero es simplemente personal, ya que los estereotipos de Espina y Bran no me gustan aunque estén bien escritos. Al contrario que a Sergi, no me ha molestado nada el Mcguffin que comenta. De hecho, hasta lo esperaba en una segunda parte y me ha parecido lógico. (ALERTA DE SPOILER) En realidad lo único que me ha rechinado ha sido la actitud de la nueva Emperatriz del Sur.