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Medio rey, novela entera

Abercrombie ha escrito una novela de formación, pero como suele pasar con él, no es un young adult al uso. Y sí, nos ha gustado mucho.

He renunciado a la siesta para seguir leyendo. Los que me conocen ya no hace falta que sigan: con eso tienen suficiente para correr a comprar Medio rey. Para los que no me conocen ni saben que me levanto a las seis de la mañana para ir a trabajar y lo que la siesta supone para mí, supongo que debo decir algo más sobre el libro. Hay drogas duras menos adictivas. Y menos placenteras.

Half a King - Portada
Empecemos por un aviso doble: Medio rey es una novela juvenil, pero es de Joe Abercrombie. Un tipo cuyo nick en Twitter es @lordgrimdark, que podríamos traducir libremente como «Señor fantasía chunga» (y sí, sé que me dejo las referencias a la Parca y a la oscuridad por el camino). Así que sí, es menos dura que sus novelas adultas, pero no esperéis una fábula del país de la piruleta. Es dura y pasan cosas malas. Casi podríamos decir que lo juvenil es la falta de sexo y que los personajes no se pasan el día blasfemando como estibadores, aunque según nos dijo el otro día en Gigamesh el propio Abercrombie, la gran diferencia es la concisión. Va mucho más al grano y tiene la mitad de palabras que sus novelas adultas.

Así que sí, es juvenil. Y ahora quitaos todas esas ideas preconcebidas de la cabeza, porque no es exactamente el cliché que pensáis. Poco os voy a decir de la trama, porque poco necesitáis. Es la historia de un príncipe vikingo, Yarvi, con una mano deforme, al que le matan al padre y al hermano mayor. Esto en las primeras tres páginas. Si queréis saber algo más, podéis leer la megaentrevista que le hizo Manu el otro día. De la estructura, en cambio, sí os voy a hablar más, porque es responsable en buena parte de que sea una lectura tan adictiva. Los capítulos son breves, y aunque suelen acabar en alto no lo hacen con meros cliffhangers y grandes revelaciones como un Dan Brown cualquiera. El resultado es que el efecto «un capítulo más y paro» es devastador. Son capítulos lo bastante breves como para que uno nunca decida parar por pereza, pero no tanto como para no desarrollar nada en ellos.

Mapa mar Quebrado

Mapa del mar Quebrado.


Además, los elementos más importantes de la trama se van anunciando desde el principio, de modo que cuando aparecen en todo su esplendor no se perciben como deus ex machina. De hecho, se respeta escrupulosamente la pistola de Chejov (ya sabéis: si en el primer acto hay un arma, debe dispararse antes del final de la obra). Otra cosa es que algunos lectores no se den cuenta. He visto a gente acudir al mostrador de información a preguntar dónde estaba el mostrador de información, así que supongo que por muy evidente que me pueda parecer algo siempre habrá alguien que no lo vea.

Hay un par de elementos que aparecen ya en el primer acto, aparentemente solo como creación de escenario y personajes, pero que al final descubrimos que no lo eran: era una maldita pistola cargada que esperaba el momento de ser disparada. Cuando lleguéis sabréis de qué elementos hablo y me daréis la razón. Y si sois lectores atentos, o si os tomáis el tiempo de una relectura, veréis que uno de ellos en realidad han estado delante de vuestras narices todo el rato. Se ha puesto gafas y se ha cambiado de lado la raya y no habéis reconocido a Superman.

Joe Abercrombie

Joe Abercrombie antes del encuentro con blogueros en Gigamesh


El mar Quebrado es circular, y Abercrombie usa esa misma estructura en la novela. Por un lado, con un principio y un final que claramente cierran el círculo. Por otro, con una historia que va recorriendo las costas del mar en sentido contrario a las agujas del reloj, mientras Yarvi va creciendo y madurando, recorriendo ese reloj a su manera. Pero Abercrombie no tiene suficiente con eso y también introduce elementos y referencias para las dos continuaciones que me muero ya por leer. El Imperio del Sur, que Joe nos contó que está inspirado en Bizancio y que cobrará más importancia en la segunda parte. O las intrigas palaciegas del Alto Rey. Y todo ello a la vez que la historia se cierra: esperar a después del verano para la continuación no es hacerlo para saber cómo acaba todo. La trama principal de Medio rey se cierra y resuelve en este volumen.

Finalmente, hay que destacar la excelente traducción que Manu Viciano ha hecho. Sí, ya sé que suena a peloteo, pero los que hayáis leído los libros de Joe que sacó Alianza recordaréis que la traducción era una de las muchas cosas que no funcionaban en ellos. Y Fantascy parece que se las está tomando muy en serio, ya que más de uno ha descubierto con Embassytown que Miéville no es tan complicado como creían.

Este libro no cambiará la historia de la literatura, pero es un auténtico placer lector. Y eso, para mí, ya es mucho. Si no me creéis, echad un ojo a los dos primeros capítulos.

 

Sinopsis

Medio rey

Yarvi es el hijo menor del rey, y su malformada mano le convierte en una vergüenza para su padre, en medio hombre que no puede sostener un escudo. Su destino es ser clérigo, pero cuando tanto su padre como su hermano mayor sean asesinados su vida dará un giro... o tal vez más de uno.

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2 Responses to “Medio rey, novela entera”

  1. Geek Furioso de la Literatura Geek Furioso de la Literatura dice:

    Joe Abercrombie es mi espíritu animal. Me alegra ver que «Medio Rey» os ha gustado, no os habría perdonado de lo contrario xD

  2. Montserrat Montserrat dice:

    A mi me gustó y tengo los otros dos en espera porque tengo bastantes libros para leer, pero lo estoy deseando.