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Una obsesión perversa (Vicious) de V. E. Schwab

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Si para adquirir poderes sobrehumanos tuvieras que jugarte la vida sin garantía alguna, ¿lo harías? ¿Y serías la misma persona después?

El 11 de febrero se publica Una obsesión perversa (Vicious, en inglés) en Puck, el sello juvenil de Ediciones Urano, y aprovechamos la ocasión para reseñar este thriller superheroico. Es curioso que en español se publique como novela juvenil cuando en la ficha de autora del libro en inglés se dice literalmente que es su primera novela para adultos. ¿Qué distingue una novela juvenil de una para adultos? Una de las secundarias es adolescente: eso ayuda. Hay violencia, pero no sexo: eso también va bien. Para mí lo que más podría (quizá) decantar la balanza hacia lo juvenil es lo directa y sencilla que es la narración: usa un estilo preciso y quirúrgico que me recuerda al de Mira Grant/Seanan McGuirei (de hecho, este libro contiene un blurb promocional suyo), por ejemplo. Si te puede contar una transición de escena con un solo verbo (“dijo sentándose en el sofá”, cuando hace un momento estaban en el coche), no usará tres frases para ello ni se perderá en descripciones tolkenianas. En resumen, es un libro rápido, extremadamente legible y con capítulos que te duran un suspiro y que te dejan siempre con ganas de seguir leyendo.Los dos protagonistas son Victor Vale y Eli Ever (¿Eli Eterno quizá en la traducción al español?), amigos inseparables de la universidad que, por su ambición desmesurada y sus envidias mutuas, pasan a ser archienemigos. De hecho, las ganas de venganza de Victor por la traición de Eli son el combustible que prende la mecha de esta novela, que ni cae del lado grimdark (todo es chungo) ni del lado hopepunk (ante todo, esperanza) de la balanza. Más que un conflicto entre el bien y el mal, es entre el mal y el peor, y más que un héroe tenemos un antihéroe sin una motivación desinteresada de hacer el bien.

No preguntes de dónde viene lo de "leche materna".

No preguntes de dónde viene lo de «leche materna».

Como secundarias, tenemos a Mitch y a las hermanas Sydney y Serena. Dado que la narradora empieza la trama in media res y nos va dejando caer información a cuentagotas sobre los antecedentes, no puedo desvelar qué poderes tiene cada personaje, pero sí diré que las hermanas también tienen un conflicto importante entre sí y que Mitch es a la vez el cerebro y los músculos de Victor, su mano derecha (me ha recordado un poco al personaje “Leche Materna” de la imprescindible The Boys). Por cierto, son todos nombres muy sonoros, ¿no? Victor Vale, Eli Ever, hermanas Sydney y Serena… Casi parece que en cualquier momento vaya a entrar en escena Peter Parker o J’onn J’onzz.

En cualquier caso, Schwab utiliza una estructura narrativa tipo Lost (Perdidos): la acción se alterna entre flashbacks a “hace diez años” y la trama en la actualidad. Poco a poco vamos descubriendo más sobre el origen de los poderes de Victor y Eli (porque sí, al menos os voy a tener que contar que el protagonista y el antagonista de esta novela superheroica sí tienen superpoderes), en qué consisten exactamente y de dónde viene el odio de Victor y la determinación de Eli. No queda claro el origen exacto de estos poderes —la razón por la que se saltan leyes fundamentales de la física—, pero sí sabemos que para ser sobrehumano, para convertirse en un ExtraOrdinario, es necesario sufrir una experiencia cercana a la muerte. En realidad hace falta algo más, pero vais a tener que leer la novela si queréis saber qué es. En cualquier caso, un gran poder conlleva un gran… sacrificio.

El juego de mesa de los reckoners

El juego de mesa de los reckoners

Personalmente, me ha recordado a la saga Reckoners de Brandon Sanderson (Steelheart, Firefight+Mitosis y Calamity), aunque solo en lo superficial, porque en aquella los superhéroes/supervillanos tomaron el control del mundo e interiorizaron su personaje (látex, calzoncillo fuera, megalomanía…). En realidad, el realismo sucio juvenil de Una obsesión perversa tiene ecos de la trilogía de Los Magos de Lev Grossman (que luego se adaptó a una serie de TV que seguimos en tu portal de referencia): aquí no hay academia de superhéroes, pero los dos protagonistas se conocen en una exclusiva universidad. Afortunadamente, Victor y Eli no son los emos más odiables con los que te hayas topado jamás, como pasaba en la épica obra de Grossman, pero sí personas muy ambiciosas y poco dadas a la empatía: para darles de comer aparte, vamos. Son héroes y villanos con bajezas morales evidentes que podemos llegar a entender muy bien, si bien sus motivaciones y sus actos nos parecen sectarios y exagerados.
Finalmente, en lo que más he pensado con esta novela, y mucho, es en la trilogía de cine superheroico de M. Night Shyamalan: El protegido, Múltiple y Glass. Especialmente en la primera y la tercera, claro: ¿cómo se crea un superhéroe, o más bien un ser ExtraOrdinario? ¿Solo hay unos pocos o se ocultan entre nosotros? ¿Cómo pueden hacer frente las fuerzas de seguridad humanas a estos seres sobrehumanos? Si te han maravillado las teorías y los planes del Señor Cristal, y deberían, te recomiendo esta novela más ligera.

Si no la has visto, todavía estás a tiempo.

Si no la has visto, todavía estás a tiempo.

Algo que he evitado decir hasta ahora, aunque espero haberte inoculado ya el virus del hype y que sea demasiado tarde, es que la historia de Victor y Eli no acaba aquí: hay una continuación. El cierre de esta bilogía se llama en inglés Vengeful y tiene previsto publicarla también Puck/Urano en español en tan solo unos meses, en mayo. Eso sí, se agradece que ni siquiera llegue a trilogía y que tengamos el fin al alcance de la mano -si es que la autora no decide alargar la saga, claro-. De hecho, para que no te asustes del todo, diré que esta primera novela es autoconclusiva: la historia que quiere contar V. E. Schwab termina en este libro y no te deja a medias, aunque sí con ganas de más.

Sinopsis

Una obsesión perversa

Víctor y Eli eran dos estudiantes universitarios brillantes, pero arrogantes, que reconocían, el uno en el otro, la misma agudeza y la misma ambición. En el último año de su carrera, el interés compartido por la adrenalina, las experiencias cercanas a la muerte y los acontecimientos en apariencia sobrenaturales plantean una posibilidad intrigante: que, dadas ciertas condiciones, sería posible desarrollar habilidades extraordinarias. Pero, cuando la tesis pasaron de lo académico a lo experimental, las cosas salieron horriblemente mal. Diez años más tarde, Víctor escapa de la cárcel, decidido a encontrar a su antiguo amigo (ahora enemigo), con la ayuda de una muchachita cuyo carácter reservado esconde una capacidad asombrosa. Mientras tanto, Eli se ha propuesto erradicar a todas las demás personas con superpoderes que pueda encontrar... salvo a su compañera, una mujer enigmática de voluntad inquebrantable. Ambos armados con inmenso poder, impulsados por el recuerdo de la traición y la pérdida, los archienemigos están decididos a vengarse... pero ¿quién quedará vivo al final?

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