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Amanita Design, los reyes del videojuego indie

Amanita Design - Machinarium

Un pequeño estudio checo vende sus artísticos point and click a plataformas tan poco dadas a lo indie como Playstation

Eres un pequeño robot que no se lleva nada bien con el resto de pequeños robots. Y tienes que acceder a una especie de fortaleza custodiada por un puñado de esos otros pequeños robots que no se llevan nada bien contigo. Y la forma en que piensas hacerlo tiene que ver con resolver una serie de puzles, puzles que tienen que ver con lanzar bolas por sistemas de vagonetas embutidos en gigantescas cafeteras (o al menos eso es lo que parecen) y cosas por el estilo. También acabarás en la cárcel, en una celda extraña de la que tendrás que salir gracias a tu ingenio. El point and click más famoso de Amanita Design, un estudio checo dedicado a elaborar cuidados videojuegos indies protagonizados por personajes tristones, se llama Machinarium. Su producción costó tan solo 2.500 dólares y, poco después de salir en 2009, se convirtió en un pequeño fenómeno de culto que acabó llegando a cinco plataformas y obteniendo buenísimas notas (que en muchos casos rozaban el excelente, esto es, el 9 de 10), y dejando claro que el mundo de los videojuegos no está solo en manos de amantes de la acción, puesto que lo que los chicos de Amanita proponen es una inmersión en otro mundo en el que, sobre todo, tienes que pensar.

Samorost 2

Escena de Samorost 2


¿Cómo lo consiguen? Sumergiéndote en otro mundo, el mundo repleto de cachivaches o pequeños insectos con aspecto de muñecos de cuerda (en el caso de su última aventura retro, Botanicula) que proponen los chicos de Jakub Dvorský, el tipo que fundó, en 2003, Amanita Design. La inmersión es más fácil cuando cuentas con el tipo de atmosféricas bandas sonoras, al estilo Danny Elfman (¿recordáis el Batman de Tim Burton?), del que hacen gala sus videojuegos (obra de Tomas Dvorak). ¿Y a nivel técnico? Lo curioso es que utilizan una técnica tan poco flexible en apariencia como Flash, pero consiguen auténticas maravillas con ella. Su fundador, el citado Jakub, es un treintañero que creció jugando a videojuegos de ocho bits y que estudió en la Academia de Bellas Artes de Praga, estudios que remató con una tesis que en realidad era un videojuego: el primer Samorost. El resto, como suele decirse, es historia. A día de hoy han publicado ocho de sus artísticas aventuras gráficas (sin diálogo). Además de Jakub y Tomas, el pequeño estudio está formado por un programador, un pintor (que también es escultor), un animador y un técnico de sonido.

Jakub Dvorsky

Jakub Dvorsky


Tanto Samorost 2 como Machinarium se llevaron un par de premios en la edición del Independent Games Festival del año en que se publicaron. Y Questionaut, otro de sus títulos, estuvo nominado a un BAFTA. Jakub asegura que les gusta programar en Flash por su accesibilidad. «Puedes animar cualquier cosa que se te ocurra con Flash. Es perfecto para esta clase de juegos. Puedes limitarte a subirlos a internet y permitir que la gente juegue de inmediato sin tener que instalárselos ni nada por el estilo», cuenta a Aleternative Magazine. Fan de videojuegos tan míticos como Grim Fandango, Mist y Monkey Island, Jakub ha asegurado que si sus juegos no tienen líneas de diálogos es porque no se considera tan buen escritor como para incluirlas. ¿Y algún día piensan probar suerte con otro tipo de género? «Me gustan las aventuras gráficas. Me gustan los puzles y las historias. Aunque también me gustaría ir experimentando con el género y ver a dónde nos lleva ir incluyendo poco a poco dinámicas de otro tipo de juegos», ha dicho. Eso sí, lo importante es que el juego sea una experiencia para el jugador. Una experiencia que tenga que ver con sentir. Los personajes de Amanita Design están sin duda creados para generar empatía en el jugador. «Creo que los juegos independientes tienen que tratar de innovar en ese sentido. Los grandes estudios están más centrados en ganar dinero y temen que experimentando pierdan público. Por eso los videojuegos pequeños como los nuestros son necesarios», ha asegurado Jakub.

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