Este sitio utiliza cookies. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. Para más información vea la política de cookies.

Cerrar

D&D 40: Un repaso a los videojuegos de la franquicia (II)

Continuamos con el repaso desde Neverwinter Nights hasta el recién lanzado Neverwinter.

 

Volvamos por unos minutos a la Tumba de los Horrores, o a Bajomontaña si lo preferís, para seguir hablando de las adaptaciones a videojuego que ha tenido Dungeons & Dragons a lo largo de sus cuarenta años de historia. La semana pasada lo dejábamos después del lanzamiento de Icewind Dale II, como máxima expresión de lo que el motor gráfico Infinity y el sistema de juego creado por BioWare y Black Isle Studios podía dar de sí. Llegaba la hora de un revulsivo, algo que se consiguió —por lo menos a nivel estético— con la llegada al mercado del primer Neverwinter Nights en 2002.

DD_5

Neverwinter Nights, el obligado paso a las tres dimensiones.


Desarrollado por BioWare, Neverwinter Nights cambiaba radicalmente la perspectiva de los juegos anteriores y nos presentaba el mundo de los Reinos Olvidados en tres dimensiones, heredando los combates en tiempo real con pausas. El juego también resultó ser un éxito de crítica y de público y volvió a copar las listas de los mejores juegos del año, confirmando que Dungeons & Dragons estaba de moda en el mundo de los videojuegos y que había tenido seis años seguidos de títulos de gran calidad tanto para los aficionados como para todos los que se iniciaron en la franquicia a través de estos juegos. Dos de las mayores innovaciones de Neverwinter Nights, y quizá las razones por las que no hubo tantos títulos que usaran el mismo motor después de él, fueron su modo multijugador y el magnífico editor de módulos que incluía. La comunidad explotó y en la red se puede encontrar una cantidad innumerable de aventuras, a las que hay que sumar las dos expansiones que recibió el juego: Shadows of Undrentide y Hordes of the Underdark, así como seis módulos comerciales, que eran pequeñas aventuras creadas por Bioware que se vendían aparte.

Este aluvión de contenidos fue una de las principales razones que retrasaron el lanzamiento de Neverwinter Nights 2. Desarrollado por Obsidian Entertainment (miembros de la disuelta Black Isle Studios) y lanzado al mercado en 2006, el juego seguía estando ambientado en los Reinos Olvidados y ya utilizaba las reglas 3.5 de Dungeons & Dragons. Aunque a nivel estético el juego no supusiera un gran golpe en la mesa como en el caso de Baldur’s Gate o el mismo Neverwinter Nights, en esta segunda entrega se realizó un gran trabajo a nivel argumental y de profundidad de la trama y se refinó la implementación de las reglas del juego de mesa en una interfaz de videojuego, consiguiendo la adaptación más fiel de las reglas de D&D hasta el momento. Neverwinter Nights 2 tuvo tres expansiones, dos de ellas también desarrolladas por Obsidian Entertainment: Mark of the Betrayer, lanzada en 2007, Storm of Zehir, lanzada en 2008, y Mysteries of Westgate, desarrollada por Ossian Studios y lanzada en 2009.

DD_6

Forgotten Realms: Demon Stone, uno de los trabajos de R. A. Salvatore en videojuegos.


Pero además de estas dos grandes franquicias y juegos paralelos, ha habido otros desarrollos de videojuegos en el universo D&D. Forgotten Realms: Demon Stone fue uno de los juegos fuera de los grandes de la franquicia que más ruido consiguió hacer en la industria, gracias, principalmente, a sus valores de preproducción. El juego lanzado en 2004 venía avalado por la pluma de R. A. Salvatore —uno de los escritores de novelas de D&D mejor valorados entre los aficionados— y por la aparición del personaje estrella del escritor: el elfo oscuro Drizzt Do’Urden. Pero todo quedó en agua de borrajas, o casi. Forgotten Realms: Demon Stone es un juego que deja muy poco a la imaginación de los jugadores, un juego de acción linear con algunos elementos de rol que, a pesar de todo se dejaba jugar y resultaba entretenido.

Dungeons & Dragons: Dragonshard, por otra parte, fue un juego completamente diferente que se lanzó en 2005. Estaba basado en el escenario de campaña de Eberron y tiene como sistema de juego la estrategia en tiempo real, con cierto regustillo a Warcraft 3, que era lo que se estilaba en la época. Tuvo críticas muy favorables y fue una manera sobresaliente de estrenar la ambientación de Eberron en el mundo de los videojuegos. Por otra parte, Dungeons & Dragons: Daggerdale, lanzado en 2011 (y volviendo a los Reinos Olvidados), fue un juego descargable para PC y las consolas Xbox 360 y PlayStation 3, un juego humilde cuyo mayor atractivo fue el multijugador pero que no logró cuajar como juego de rol de acción entre los aficionados y que se quedó a medio camino de todo lo que pretendía conseguir.

DD_7

Un nuevo aventurero llega a Eberron en Dungeons & Dragons Online.


El terreno de los juegos masivos en línea tampoco es un desconocido para la franquicia Dungeons & Dragons. Es más, en 1991 presentaron el primer MMORPG en mostrar gráficos, al que llamaron Neverwinter Nights —nada que ver con el juego que se lanzaría posteriormente y del que ya hemos hablado—. El éxito de este primer Neverwinter Nights fue bastante sonado, teniendo en cuenta que internet no era tan accesible en la época, y el juego cerró en 1997 después de alcanzar la cifra de 115.000 jugadores, 2000 de ellos simultáneos.

Ya en 2006, tan solo dos años después del lanzamiento de World of Warcraft —vamos, cuando todavía había posibilidad de que varios juegos del género tuvieran posibilidades de subsistir en el mercado con beneficios— se lanzó en PC Dungeons & Dragons Online, ambientado en el continente de Xen’drik del escenario de campaña de Eberron. El juego hizo mucho ruido en sus primeros meses y fueron muchos los jugadores que probaron sus virtudes. Sus mazmorras tenían un fuerte componente narrativo —con voces de Gary Gygax y Dave Arneson narrando como DJ, ojo—, pero no supo ir más allá de lo que el género podía ofrecer y nació en una época en que los clones de WoW estaban a la orden del día. En resumen, en abril de 2008 el juego tenía menos de 100.000 suscriptores y en verano de 2009 cambió su modelo, de cuotas mensuales al free-to-play con microtransacciones que ha logrado mantenerlo a flote hasta estos días. Con veinte parches de contenido y nueve módulos que amplían la experiencia de juego, Dungeons and Dragons Online sigue siendo una buena alternativa para los aficionados a Eberron y a los MMO en general.

Neverwinter MMORPG

El celebrado sistema de combate de Neverwinter


Pero… vuelve Neverwinter. De nuevo sin nada que ver con la saga Neverwinter Nights, el nuevo juego en línea se lanzó el pasado junio de 2013. Ambientado en la enorme e interesante ciudad de los Reinos Olvidados, Neverwinter utiliza una versión modificada de las reglas de la cuarta edición del juego de mesa. Lo bueno de Neverwinter es que también es gratuito, aunque con microtransacciones, y las reseñas de los medios especializados han sido más positivas de lo que se esperaba, a pesar del aspecto gráfico humilde del título. ¡Habrá que probarlo!

Por muy atrás que echemos la mirada en la industria de los videojuegos, siempre ha habido alguna iteración de la franquicia disponible para los aficionados al juego de rol de mesa más jugado de todos los tiempos. Y no solo eso: Dungeons & Dragons, sus criaturas y todo lo que salió de la imaginación de Gary Gygax y Dave Arneson aquel lejano año 1974, han impregnado e influido en cientos de producciones de ocio electrónico, desde Final Fantasy a Dragon Age. Es precisamente en estos momentos, después del patinazo de Wizards of the Coast con la dirección de la franquicia, cuando más se está notando la ausencia de productos de D&D. Quizá haya pasado su época, quizá renazca tras la publicación de la quinta edición del juego de rol, pero es indudable que, por suerte, nunca nos podremos desprender de su legado.

Inicia sesión y deja un comentario