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Broken Age, las vidas paralelas de Shay y Vella

Llega a España la nueva aventura de Tim Schafer.

Broken Age es Double Fine Adventure, el proyecto de Kickstarter con el que Tim Schafer demostró que había otra forma de hacer videojuegos. Lanzada en 2012, la campaña pedía 400.000 dólares para realizar una aventura gráfica como las de antaño, y la gente respondió. Vaya si respondió. Un mes después, 87.143 patrocinadores habían aportado 3.336.371 dólares y, con ello, habían cambiado para siempre las reglas de la financiación en la industria de los videojuegos. Gracias a Tim Schafer y a su exitoso proyecto, muchas compañías empezaron a ver la plataforma de financiación colectiva con otros ojos, apostaron por ella y nos han traído desde entonces muchos juegos que habría sido imposible vender a las distribuidoras actuales.

Pero no todo ha sido un camino de rosas para el desarrollo de Broken Age. Tanto dinero, promesas y expectativas de los jugadores hicieron que el desarrollo del juego se extendiera más de lo esperado y la producción estuvo dividida en dos actos: el primero de ellos se distribuyó en enero de 2014 y el segundo en abril de este mismo año. Lo curioso llega cuando, después de publicar el primer acto, Schafer dice que se ha quedado sin pasta y que utilizará el dinero de las ventas de este capítulo para financiar el segundo y poder terminar el juego. ¿Pedías 400.000, consigues más de 3 millones y te quedas corto con las previsiones? Hay a quien no le ha gustado nada todo esto, pero Schafer siempre ha sido muy transparente con las cifras y se ha justificado diciendo que los presupuestos que terminaron por manejarse al final sobrepasaban todas sus previsiones.

Polémicas aparte, el juego también ha llegado hace nada a España en formato físico, así que vamos a hablar de lo que nos interesa realmente.

Villa Sacarosa y la Maloruna

Broken Age - Volando
Vella y Shay tienen dos vidas completamente diferentes. La primera vive en Villa Sacarosa, un pueblo de antiguos guerreros que ha abandonado las armas a cambio de las tartas y ahora se dedican en cuerpo y alma a hacer postres. Vella está a punto de convertirse en la heroína de su pueblo: será una de las afortunadas que serán sacrificadas al Mog Chothra, una extraña criatura gigante que cada catorce años acude para elegir una suculenta doncella que llevarse al gaznate. Por su parte, Shay lleva toda la vida en una nave espacial, la Maloruna, criado por lo que parecen ser dos inteligencias artificiales a las que el chico ha decidido llamar «mamá» y «papá». La vida para Shay es un paseo automatizado en el que todo sale bien siempre y está completamente vacía de emoción, hasta el momento en el que comienza Broken Age, claro.

Ni Vella ni Shay están demasiado a gusto con los planes que el destino ha decidido para ellos, así que harán todo lo posible para truncarlos y vivir la vida a su manera. Vella está muy segura de que eso de que un monstruo gigante se pasee por la aldea para llevarse a doncellas no es nada correcto, y Shay esta harto de que todo le salga tan bien en la nave y recibirá la ayuda de un extraño polizón, junto al que conseguirá cambiar para siempre el futuro que sus padres esperaban para él. Es de esperar que las historias de ambos protagonistas estén relacionadas de alguna forma, pero no os diremos cuándo, cómo ni por qué: una de las grandes bazas de Broken Age es poder disfrutar de su historia sabiendo lo menos posible.

Puzles y dificultad

Broken Age - Misión cena
La jugabilidad de Broken Age se aleja un poco de la clásica lista de verbos de las aventuras gráficas de antaño, tomando como referencia algunas de las más recientes pero simplificando aún más la fórmula. Moveremos a nuestro personaje haciendo clic izquierdo en el lugar de la pantalla al que queremos que se desplace; el botón derecho del ratón solo servirá para abrir el inventario en la parte baja de la pantalla, y el izquierdo para interactuar con los objetos. Así, podremos combinarlos arrastrándolos encima de otros o utilizarlos con algún elemento o personaje del escenario, también arrastrándolo encima de este. Y poco más. Ojo, esto no quiere decir que Broken Age sea un juego sencillo en su planteamiento, pero es innegable que se ha optado muy un sistema poco rebuscado para llegar a la mayor cantidad de público posible.

Al tener dos personajes jugables durante toda la partida, también tendremos la opción de ir alternando entre ellos en cualquier momento. Esta opción, aunque recuerda a grandes clásicos como El día del tentáculo, se convierte en algo completamente accesorio en el primer acto del juego. Independientemente del orden en el que hagamos las cosas, podremos terminar la primera parte de la partida con Shay o con Vella sin utilizar al otro personaje. Esto cambia completamente durante el segundo acto, en el que algunos de los puzles estarán relacionados entre sí y habrá que ir utilizando cosillas que hemos aprendido en la parte de un personaje para conseguir avanzar en la del otro. Lo que nos lleva a uno de los grandes problemas del juego: la dificultad. Mientras que el primer acto parece un bonito paseo, en el segundo la dificultad sube considerablemente y nos encontramos con un juego muy distinto. No es que se convierta de pronto en un juego difícil, pero pasa de ser una aventura casual a una más similar a lo que los aficionados a Tim Schafer estaban acostumbrados antaño. No hay curva de aprendizaje, sino más bien un mazazo que tirará para atrás a algunos de los jugadores.

Bonito y gracioso, pero con fondo

Broken Age - Árbol
Broken Age es un derroche artístico constante. Desde los diseños de Villa Sacarosa, pasando por los de la Maloruna y el genial trabajo que se ha hecho con los personajes, es un hecho que el juego entra por los ojos desde un primer momento, sin demasiados alardes técnicos y con un trabajo artesanal. Pero esto también nos lleva hasta otro de los grandes problemas del juego: la repetición de escenarios. A pesar de que los puzles del juego son muy variados, los escenarios en los que tiene lugar toda la aventura son muy escasos y gran parte de ellos se van reutilizando, lo que puede que llegue a cansar un poco.

El humor es una de las claves de Broken Age y estará muy presente durante toda la historia, sobre todo en la estrella principal de toda aventura gráfica: los diálogos. Hay escenas y situaciones absurdas para dar y tomar, y aunque ninguna ha conseguido que nos riamos a carcajada limpia, sí que nos ha mantenido con una sonrisa constante durante gran parte de la aventura. Y es que la nueva aventura de Tim Schafer es divertida, pero profunda al mismo tiempo. Broken Age trata con mucho humor algunos de las temas más clásicos de la ciencia ficción, a la vez que te hace reír con un carpintero que pasa a trabajar el metal y se pone a hacer juegos de palabras sobre música metal. Ah, y el actor que se encarga de dar voz a este personaje es Wil Wheaton.

Broken Age - Lobo
Porque el doblaje es otra de las claves. Desgraciadamente está en inglés, pero la calidad de los actores seleccionados es tan alta que compensa. Tenemos a Wil Wheaton, a Elijah Wood haciendo de Shay y a Jack Black como estrellas más destacadas del reparto. Los textos, en cambio, sí que se encuentran en perfecto castellano. Con una localización que está a la altura de las circunstancias y que consigue trasladar a la perfección el humor tan característico de Schafer sin perder nada por el camino. La banda sonora, que viene incluida en la edición física que Badland Games distribuye en España desde el pasado 30 de abril, está compuesta por Peter McConnell y muchas piezas han sido interpretadas por la Orquesta Sinfónica de Melbourne. Y aunque no hay ningún tema que se nos vaya a quedar grabado, es uno de los grandes valores del juego.

Broken Age es la aventura gráfica que muchos estábamos esperando. Cierto es que no llega al nivel de los grandes clásicos del género, pero poder jugar a algo así en pleno 2015 es una sensación muy reconfortante. Aunque la primera parte del juego pueda parecer un paseo, la cosa se complica bastante en el segundo acto y la nueva aventura de Tim Schafer termina por convertirse en un juego desafiante en su último tramo. Nos encanta que Tim Schafer vuelva al género que le dio reconocimiento internacional y esperamos que Double Fine no tarde demasiado en anunciar otra nueva aventura.

Sinopsis

Broken Age

En Broken Age controlamos a Shay y a Vella, dos adolescentes que no están a gusto con el futuro que les depara el destino y que harán todo lo que esté en su mano para cambiarlo y tomar las riendas de sus vidas.

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