Este sitio utiliza cookies. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. Para más información vea la política de cookies.

Cerrar

Lara Croft and the Temple of Osiris: acción, puzles y dioses egipcios

Hasta cuatro jugadores podrán participar en la nueva aventura de Lara Croft.

La franquicia Tomb Raider siempre ha sido sinónimo de grandes aventuras. Un mundo enorme en tres dimensiones en el que ir descubriendo junto a la arqueóloga Lara Croft los secretos mejor guardados de los tesoros del mundo conocido. Pero en 2010 cambió un poco el chip en ese sentido: se puso a la venta Lara Croft and the Guardian of Light, un soplo de aire fresco que prometía acción y puzles a partes iguales para dos jugadores, en vista cenital, y vaya si cumplía. La comunidad de aficionados recibió con muy buenos ojos esta nueva entrega que vio la luz antes del gran reinicio de la saga principal en 2013, del que ya hablamos poco después de su lanzamiento. Lara Croft and the Temple of Osiris es la segunda entrega de esta subsaga, una nueva entrega bastante continuista que mejora muchos aspectos de la primera. Veamos con qué nos vamos a encontrar.

 

No te metas con los dioses egipcios

El planteamiento Lara Croft and the Temple of Osiris es bien sencillo: Lara y su rival Carter se encuentran en Egipto en busca del legendario templo de Osiris y, casualmente, lo encuentran al mismo tiempo. Al entrar la cosa se complica un poco y acaban despertando al terrible dios Set y teniendo que unir sus fuerzas con Isis, esposa de Osiris, y Horus, hijo de la pareja de dioses, para evitar que el terrible dios de las tormentas y la violencia se haga con la suya. La misión de este grupo tan dispar de aventureros será encontrar los restos de Osiris desperdigados por las afueras del templo para enfrentarse con Set y acabar con su amenaza.

Estas afueras conforman un pequeño mapa de mundo abierto —con sus secretos y coleccionables— que los jugadores podrán recorrer antes de entrar en cada uno de los niveles que componen la aventura o en las Tumbas de desafío, pequeños puzles en los que los jugadores tendrán que exprimir al máximo su coordinación y las habilidades de los personajes. Y es que cada personaje tiene sus propias habilidades. Por ejemplo, Isis y Horus podrán utilizar un cetro mágico con el que interactuar con varios elementos del escenario, y Lara y Carter dispondrán del gancho sin el que será imposible llegar hasta algunas zonas del mapa. Esto hace que la interacción entre los jugadores sea completamente necesaria para resolver los puzles y continuar avanzando en la partida.

Una de puzles a la carta, señora

Lara Croft and the Temple of Osiris - Cooperativo

Ayudarse unos a otros será la clave para superar la aventura.

La gran baza del juego es, precisamente, que se puede jugar con estos cuatro personajes al mismo tiempo. Ya sea en cooperativo local o a través de internet —o ambas—, podrán ser hasta cuatro personas las que se pongan manos a la obra para derrocar la tiranía de Set. Y no de cualquier manera. Lara Croft and the Temple of Osiris, además de juego de acción, es también un juego de puzles cooperativos que en muchas ocasiones hará que nos devanemos los sesos para averiguar la manera de continuar la aventura. Los puzles se irán adaptando al número de jugadores que haya en la partida. Por ejemplo, donde con un jugador había que pisar una plataforma de presión para abrir una puerta, jugando a cuatro cada uno tendrá la suya. Y este es un ejemplo sencillo.

Los desarrolladores se han asegurado de que la rejugabilidad y el juego cooperativo sean las características más llamativas, y da gusto volver a un escenario con un número diferente de jugadores y tener que planear una nueva estrategia para resolver el puzle que tanto nos había costado la vez anterior. Y no ocurre solo con los puzles: los enemigos también se adaptan al número de jugadores, así como los combates contra los enormes jefes finales que nos iremos encontrando y las estrategias que habrá que seguir para derrotarlos. Para quitarse el sombrero en ese aspecto. Jugando en solitario el juego pierde mucho, eso sí. Nuestro personaje tendrá todas las habilidades y los puzles estarán adaptados para un jugador, pero la experiencia queda coja. Está claro que está pensado para ser un juego multijugador desde un principio.

Arqueólogos y dioses a prueba

Lara Croft and the Temple of Osiris - Monstruo final

Los enemigos finales no pasan desapercibidos.

Al igual que Lara Croft and the Guardian of Light, este también cuenta con una serie de desafíos a superar en cada nivel. Desde el clásico recuento de puntos que va desde el bronce hasta el oro hasta una serie de objetivos específicos para cada nivel, que los jugadores tendrán que superar para completar el juego al 100 %. Como recompensa por ellos y también a lo largo del juego, los jugadores irán recibiendo varios objetos que podrán equiparse, una novedad de esta entrega. Un amuleto y dos anillos para elegir entre un sinfín de objetos que mejorarán —y también empeorarán— las características de los personajes. Estos objetos también se consiguen en los cofres desperdigados por el escenario, que podremos abrir después de recolectar gemas por los niveles. Por desgracia, suena mucho mejor de lo que es realmente, y más que aportar algo positivo al juego, el equipo se convierte en un engorro que ralentiza la experiencia. El arsenal de armas ya es harina de otro costal; siempre es divertido contar con más formas de acabar con las malignas criaturas de la mitología egipcia.

Estos desafíos de los que hablábamos antes, sin llegar a resultar complicados en exceso, y sumados a las Tumbas de desafío y a los coleccionables del mapa de mundo abierto, componen en su mayor parte el contenido secundario del título. No es para nada excesivo y es divertido de completar, lo que aporta un grado más de rejugabilidad que siempre se agradece, y más en un juego que tampoco es demasiado largo. A Lara Croft and the Temple of Osiris se le puede dar una primera pasada en unas 8 horas, algo escasas para los estándares actuales pero más que correctas para un juego a precio reducido y con bastante contenido adicional.

Lara Croft and the Temple of Osiris - Combate

Los puzles están bien, pero pegar tiros también mola.

Lara Croft and the Temple of Osiris es una experiencia que merece la pena, y una a tener en cuenta por los aficionados al resto de aventuras de la arqueóloga, y también por aquellos que gusten de los juegos de acción y puzles. Quizá sea algo corto, escaso en tipos de enemigos, tenga un inventario engorroso y circunstancial y haya algunas ralentizaciones molestas (por lo menos en PlayStation 4, que es la versión que hemos probado), pero el juego lo compensa con entretenimiento, una localización completa al castellano, interacción muy divertida entre jugadores y situaciones realmente frenéticas con las que pasaremos muy buenos ratos en compañía de tres amigos más.

¡Tened cuidado con lo que tocáis en el templo de Osiris!

Sinopsis

Lara Croft and the Temple of Osiris

Lara Croft descubre el templo de Osiris, escondido en las profundidades del desierto de Egipto, pero su rival Carter Bell ha llegado antes. Al entrar en la tumba de Osiris, Cartel Bell se hace con el legendario Cetro de Osiris, que activa una trampa que los maldice a ambos y libera al malvado dios Set. Pero el cetro también despierta a los dioses Horus e Isis, hijo y esposa de Osiris. Libres de su prisión se unirán a Lara y Carter para resucitar a Osiris, el único capaz de librar a los aventureros de la maldición.

Lara y sus compañeros tendrán que abrirse camino entre las arenas y antiguas tumbas mientras se enfrentan a dioses y monstruos salidos de mitos y leyendas. El destino del mundo está en juego y Lara deberá recuperar los fragmentos de Osiris para impedir que Set esclavice a toda la humanidad.

Inicia sesión y deja un comentario