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Tales of Xillia 2, aventuras en Elympios

Vuelve Tales of Xillia con una continuación directa inferior a su predecesor.

Como os comentábamos hace algunos meses en nuestra reseña del primer Tales of Xillia, aquel llegó a ser un juego de rol japonés realmente notable en el que el buen hacer, una historia cuidada e interesante y un grupo de protagonistas carismáticos demostraron que los juegos de rol japoneses siguen teniendo mucho que decir en la industria del videojuego. Un año después del lanzamiento europeo de Tales of Xillia llegaba Tales of Xillia 2, continuación directa de las aventuras de Jude y Milla entre Rieze Maxia y Elympios. ¿Estará a la altura de la primera entrega?

Tales of Xillia 2 - Personajes

La vida en Elympios

Ludger Will Kresnik acaba de suspender la prueba de acceso a Spirius, la organización en la que trabaja su hermano y que se dedica a destruir universos paralelos. Tiene que seguir dedicándose a la cocina en la estación de trenes de Trigleph, pero su vida cambiará cuando se encuentre con la pequeña Elle Mel Marta, una extraña niña que quiere llegar a la mitológica tierra de Canaan para encontrarse con su padre, desaparecido en circunstancias extrañas. Sin querer, Ludger se verá envuelto en una nueva aventura con el doctor Jude Mathis y sus amigos y cada vez se irá acercando más a la verdad de la corporación Spirius, la de Elle y descubrirá cuál es el verdadero cometido de la corporación en la que trabaja su hermano, que estará muy relacionado con su familia.

Como en todo Tales, el sistema de combate es una de las grandes bazas del juego. Eso sí, teniendo el cuenta que es casi idéntico al del primer Xillia y que solo hay tres personajes nuevos con los que combatir, tampoco se puede decir que traiga muchas novedades. La principal: Ludger Will Kresnik. El protagonista de esta segunda entrega cuenta con un sistema de selección de armas en combate que permite elegir el tipo de arma más adecuado para cada momento y enemigo. Así, por ejemplo, con las dos espadas tendremos ataques rápidos; con la maza, ataques lentos y contundentes; con las armas de fuego, ataques a distancia. Lo bueno es que cada una de estas armas tiene sus propias artes, tanto individuales como vinculadas, por lo que jugar con Ludger abre un abanico de posibilidades que sienta muy bien a la jugabilidad y que era necesario. Aparte de las armas, Ludger también tiene el Chromatus, una transformación que irá subiendo de nivel a lo largo del juego y con la que podremos hacer gran cantidad de daño a nuestros enemigos por un tiempo limitado. Y muy divertida de controlar, todo sea dicho.

Tales of Xillia 2 - Combate
Como novedad también tenemos a dos viejos conocidos que pasarán al bando de los personajes jugables: Gaius y Muzét. El primero cuenta con un espadón que nos permitirá realizar ataques lentos pero con los que controlar muy bien a los enemigos desde la distancia. Y con Muzét nuestros ataques se basarán principalmente en artes realmente devastadoras con las que apoyar a los compañeros que luchen cuerpo a cuerpo. Por lo demás, se repiten los personajes: Jude, Milla, Elize, Alvin, Leia y Rowen contarán básicamente con las mismas técnicas y artes, y solo veremos cambios cuando realicemos artes vinculadas con los nuevos personajes jugables. Deja un poco que desear, claro, pero teniendo en cuenta que hay nueve personajes donde elegir, que tres de ellos son nuevos y que uno de ellos tiene tres maneras diferentes de luchar dependiendo del arma que lleve en cada momento, quizá nos estemos poniendo un poco tiquismiquis.

Esto como que me suena un poco, ¿no?

Tales of Xillia 2 tiene un exceso de puntos negativos para ser la secuela de un gran juego de rol, pero la peor de todas, sin duda, es la sensación de repetición que sacude al jugador a lo largo de toda la trama. Al transcurrir entre Elympios y Rieze Maxia, el juego vuelve a utilizar los mismos escenarios y las mismas melodías que el primero. Los mismos mapas entre las localizaciones y, en gran parte, los mismos enemigos. ¿Qué significa esto? Que cuando dejamos de lado la hiciar principal y salimos a realizar alguna misión secundaria, hay muy pocas maneras de distinguir si estamos jugando al primer o al segundo juego. Existen zonas nuevas, claro: está Marksburg, un pueblo comercial que sirve de frontera entre Elympios y Rieze Maxia (establecido justo después de los acontecimientos del primer Xillia), y también Drellin, un nuevo pueblo que podremos encontrar en Elympios. Pero también pasaremos otra vez por Trigleph, por Fennmont y por el resto de localizaciones que ya conocemos del primer juego. Incluyendo las mismas tiendas y casi los mismos PNJ. Y todo ello, mientras suena de fondo la misma música, claro. Se hace un poco pesado, para qué negarlo.

Tales of Xillia - Gatete
Otro punto negativo del juego es la manera en la que los desarrolladores han decidido que avance la trama principal. Es un punto del principio de la partida, Ludger se verá obligado a ir pagando una deuda al banco —tan grande que acabará la historia principal y no habremos terminado de pagarla, cuidado— y, a medida que vayamos entregando dinero al banco, se nos irán abriendo zonas e irán teniendo lugar los acontecimientos que harán que el juego avance. Es cierto que las cuotas no suelen ser excesivas, pero la sensación de que invertir dinero en mejorar el equipo nos deja estancados hasta que luchemos lo suficiente para recuperarlo es un lastre que no hace ningún bien al juego. Por si fueran pocos elementos negativos, Ludger no habla. Así, como suena. Seremos nosotros, a través de una mecánica de selección de respuestas, los que tendremos que decidir mientras el resto de personajes habla con él. Ha quedado realmente extraño y hace que el protagonista pierda muchos enteros. Una pena.

Orbes y misiones de relleno

Las misiones de personaje son otra gran idea de esta segunda entrega que quedaba muy bien sobre el papel, pero tampoco se ha logrado enlazar del todo con los acontecimientos. Cada vez que terminemos algún capítulo de la trama principal, tendremos a nuestra disposición varias misiones de personaje que irán ahondando en la personalidad de cada uno de ellos y presentándonos situaciones en las que estos tienen que desenvolverse. ¿El problema? Que estas situaciones serán soporíferas a más no poder. La mayoría de las tramas y los objetivos de estas misiones de personaje tienen poco que ver con la trama principal y parecen más el relleno malo de un anime que otra cosa. Hay algunas que se salvan, como la de Milla, pero en general son muy, muy secundarias y con poca cosa que aportar.

Tales of Xillia 2 - Bien hecho
Algo bueno: el sistema de desarrollo de personajes es completamente nuevo y no está nada mal. En esta ocasión, los protagonistas adquirirán artes y habilidades gracias al Orbe Allium. Este nuevo sistema nos permitirá ir adquiriendo diferentes artes y habilidades, dependiendo del elemento o elementos del extractor que tengamos vinculado al orbe. Aire, tierra, fuego, agua, luz y oscuridad serán los elementos de los extractores y habrá para todo los gustos: desde extractores que aumentan mucho un elemento concreto a otros que aumentan poco a poco varios elementos. Los iremos encontrando a lo largo del todo el juego, tanto en los mapas como en las tiendas, así que más nos vale estar atentos para no perder alguno que marque una diferencia en el desarrollo de nuestros personajes.

En el apartado gráfico hay realmente poca cosa nueva que destacar, ya que es muy similar al del primer juego. Eso sí, hemos notado muchas más ralentizaciones en la partida de Tales of Xillia 2 que en la del primero, casualidad quizá. O no. Sobre todo al final del juego, hay momentos en los que los combates se convierten en tal explosión de artes y colorines que cuesta un poco seguir el ritmo de la acción y la PlayStation 3 sufre un poco moviendo tanta cantidad de elementos. Pero nada de lo que preocuparse. La localización del título, por suerte, está a la altura y cumple con las expectativas. Tales of Xillia 2 cuenta con unos perfectos subtítulos al castellano sin los que sería muy complicado que un jugador con un nivel medio de inglés siguiera la trama del juego sin perderse en algún momento. Es de agradecer que Bandai Namco Games se haya tomado el trabajo de localizar un juego con una cantidad de texto tan enorme y con unas previsiones de ventas tan limitadas, al pertenecer a un género que cada vez vende menos unidades en España. Solo podemos esperar que los siguientes títulos de la saga «Tales» —no queda mucho para que Tales of Zestiria salga para PS3 en Japón— lleguen en las mismas condiciones y los aficionados a los juegos de rol japoneses podamos seguir disfrutando de grandes títulos del género en castellano.

Tales of Xillia 2 - Bronca

Recapitulemos

Tales of Xillia 2 es, por desgracia, un juego inferior en todos los aspectos a su predecesor. La trama principal no está mal del todo, pero se pierde entre tanta misión de personaje insulsa con muy poco que aportar. Se podría decir que el juego parece estar hecho para contentar a los aficionados de los personajes del primer Xillia que se quedaron con ganas de saber qué les ocurre después de los acontecimientos del primero. Puro fan-service, que se suele decir. Si a esto le sumamos la penosa manera en la que Ludger está integrado en la historia, cortesía de la selección de respuestas, y que la manera de progresar en el juego sea pagando la cansina deuda, el resultado final deja mucho que desear. Por lo demás, es un «Tales» y eso siempre es bueno. Los combates son muy divertidos, las posibilidades jugables más que dignas y, mal que pese, sigue la aventura del primer Xillia. Si os gustó Tales of Xillia, en esta segunda parte vais a encontrar un título inferior, pero que aun así hará las delicias de los más aficionados.

Sinopsis

Tales of Xillia 2

Tales of Xillia 2 gira en torno a Ludger Kresnik, un joven y habilidoso cocinero que vive con su hermano Julius y su gato Rollo en la ciudad de Trigleph, en Elympios. Quiere seguir los pasos de su hermano y trabaja como agente de la prestigiosa corporación Spirius, una ilustre y enorme compañía que desarrolla tecnología para todos los sectores que se puedan llegar a imaginar. Un día, conocerá por casualidad a Elle Marta, una joven que viaja sola con el objetivo de encontrar a su padre en la mítica «Tierra de Canaan». Decidirá acompañarla en su viaje y ambos acabarán viviendo una aventura que cambiará para siempre el destino de los dos mundos.

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